Anne-Lise

Anne-Lise abrió la puerta para salir ella arrastrando la bolsa de basura. La gorda Anne-Lise tiene que abrir las dos hojas porque sino no pasaría. Y no quiere romper nada, no tiene ganas de enfrentarse al dueño. Ella, la negra Anne-Lise sólo limpia el local. Lo hace siempre a la misma hora. Cuando se han retirado las chicas y los clientes duermen en sus casa aprovechando el día de fiesta. Ella, de madre senegalesa y padre francés, trabaja sin contrato. Como la mayoría. Si su padre antes de largarse hubiera firmado algun papel ahora tendría pasaporte europeo. Sería otra cosa. Si no se hubiera ido el pirata de los negocios un segundo después de ver que su madre empezaba a engordar la tripa. El culo de la bella y dulce Doriane ya no le interesaba.
Aquel lunes, Anne-Lise, abrió la puerta como siempre, de un porrazo y avanzó hasta el contenedor arrastrando la bolsa de basura. Como siempre ajena a lo que le rodeaba no se percató de la curiosa comitiva que pasaba por la acera. Aquel cortejo de siete mosqueteros llevaban un pasito de cartón con dos costaleros, un capataz, un tambor, un aguaó y dos de relevo que hacían funciones peticionarias. Como el sol pegaba con rabia tenían un destino claro, llegar a la tapia grafiteada del colegio y pillar la sombra hasta el final de la calle. Todos pasaron rápidos por la solana menos el que llevaba, al que le colgaba, el tambor de la tienda de los chinos, ya con una sola baqueta en la mano. Rafalito se quedó mirando al fondo de la oscuridad. Le atrajeron las luces sobre la barra de madera teñida y los cojines de colores. Y un olor como el de la feria, cuando al mediodía lo llevan a los cacharritos. Que es cuando menos gente hay, le dicen. Ese olor desinfectante. Los otros ya habían cruzado la calle. No pudo ver más, y ya no consiguiría marcar el ritmo a los del palo en toda la mañana. Seguro.

Al fondo, al otro lado del cruce de calles, dos jóvenes se saludaban. Eran Grabié y Cercandro.
Así me lo contó el segundo en la noche en que nos hicimos amigos, la noche en que lo conocí y me habló del enigmático Grabié. La noche en que lo vi por última vez. La noche en que me entregó cuartillas y trozos de cartones de tabaco escritas.

17 comentarios:

La gata Roma dijo...

Me dio el pálpito de que Grabié había vuelto, y aquí me tienes, llegaré tarde hoy también pero mereció la pena; sobre todo porque yo puedo reconocer la fascinación de un niño ante un burdel, jajaja Lástima que faltara el piano…
Espero que no te demores mucho con esta historia.
Kisses

Joana dijo...

Déu ni dó,el particular Grabié, todo un personaje

Dama dijo...

Le imagino como a Juncal.
Un texto excelente.

Du Guesclin dijo...

Yo la verdad es que aún no le pongo cara a Grabié. Al pasito si, lo he visto tantas veces en mis recuerdos...

Saludos.

panterablanca dijo...

Ay, el famoso Grabié. Pues nada, esperaremos la continuación de esta historia tan bien escrita :-)
Un lametón de pantera.

Sory dijo...

Pues me ha gustado mucho :)

Besito ! :*

herodes de la betica dijo...

Magnífico texto y FELICIDADES, jejeje.
Un abrazo.

Luz de Gas dijo...

Estoy de últimos ensayos, el lunes firmo escrituras por fin y en el trabajo estamos hasta arriba pero en cuanto he tenido un hueco me he zambullido en la historia y vaya si ha valido la pena.

Me encanta como nos metes en situción y describes el ambiente y la situación me recuerdas a algún escitor sudamericano al que no pongo nombre.

Además mira por donde aquí tenemos de nuevo a Gabrié, ya lo echaba de menos.

Magnífico Antonio, magnífico.

Un abrazo amigo

El Caliz de la Canina dijo...

Antonio miarma Felicidades caninas ya que hoy es su Santo.

Disfruta del día.

La Canina seguirá cavilando ......

Luz de Gas dijo...

Felicidades Antonio, no había caido es que La Canina está en todo

Milagros Sánchez dijo...

Agradeciéndote tu amable visita y la huella que me ha traído hasta aquí, quiero felicitarte también por este blog y estos interesantes textos.
Besos multicolores y buen finde!!

M. Andréu dijo...

Amigo, que pase usted un feliz dia de San Antonio.
Un abrazo

María dijo...

Gracias por tu comentario y felicidades.

Glauca dijo...

Leido su texto y muchas felicidades en su dia.

La gata Roma dijo...

Muchas felicidades; espero que hoy sea un buen día para usted y luego me paso por la tasca para tomarme algo con usted o a su salud.
Kisses

Lacava dijo...

Precioso texto. Enhorabuena.
Y Felicidades... aunque no retraso.

Un saludo.

El callejón de los negros dijo...

Gracias a todos por las felicitaciones que se las debería llevar el santo por lo de los milagros casamenteros que tiene mérito meterse a alcahueta como está la cosa con picapleitos asomándose por las alcantarillas. Perdón por el desvío pero es que me he enterado que la U.E. quiere recortar las libertades de los blogs y me ha tocado la moral.

Di buena cuenta de mi fidelidad al patrón con cervezas y caracoles. ¿se puede estrenar mejor el verano?

Respecto al texto, un poco de paciencia a la sombra de un platanero sirve la realidad como el mejor plato de ficción.

Lo importante: gracias por pasaros.

Saludos
Antonio