La primera frase


Luz de gas lo puso en el aire como sólo sabe él hacerlo pero el trabajo fue vuestro. Desde el Callejón simplemente encendí la candela para que los amigos se reunieran entorno a una lumbre.

A veces pienso que estar contigo me da vida. Vida envuelta en tu amor. Propongo un viaje. Quizá el amor no sea más que un invento del cine. Como de una historia de esas que se ven en el cine. A los setenta años pocas cosas te quedan ya por hacer. Salimos del cine y nos metimos en un bar de esos donde el sexo puede parecer más fácil. La literatura era su vida...días enteros escribiendo. Siempre quiso hacer un viaje de cine. No sólo literatura necesita nuestra vida para curar las heridas que produce su andadura. Durante mi vida tuve mucho amor, aunque preferí el sexo.
Fotografía de http://tetealca.blogspot.com/

Veintitrés euros con cincuenta y cinco céntimos

¿Como terminaríais este microrelato?
Todo el que quiera puede terminar el cuento usando como máximo otras cincuenta palabras.

Estoy deseando leeros. GRACIAS
La alegría de encontrar en un pantalón -que ya ni se acordaba que tenía- veintitrés euros con cincuenta y cinco céntimos le produjo tal revuelo en su vida que desde entonces no pierde la sonrisa, no tiene un mal gesto con nadie y tiene el cuerpo inflado de esperanza.

Pensó, ¿qué haré ahora con estos veintitrés euros con cincuenta centimos? Fue a dar un paseo y se encontró a una mujer pidiendo ante la puerta de una Iglesia con su niño en brazos, le dió la mitad de su dinero y con el resto hizo la compra del día.

Esteban (por otro medio) también nos dejó su final...
Presentimiento de que cualquier día puede ser especial. Bastó una mirada a los dos billetes y el puñado de monedas para recordar… era el cambio que devolvió el camarero del restaurante de aquella primera cita con la que tiempo después llegó a ser su esposa. Por cierto no dejó propina.

Pan, algún embutido. Poca cosa. No quería gastarlo todo porque había tenido una idea: darse una vuelta por la ciudad en autobús. Llegó a la parada. Esperó. Eligió al azar una línea cualquiera y, al subir, al pedir su billete al conductor, se dio cuenta de que acababa de enamorarse.


Veinte paquetitos de tres euros cincuenta, reliados en papel de periodico para ser canjeados en el primer banco por flamantes billetes, ¡como lo pudo olvidar con lo que le pesaban los bolsillos! los emplearía en comprarse una tonelada de rabillos de pasas para la memoria, que estaba gastándole malas pasadas.

... compraría un par de piñatas [jo! con lo que me gustan! ya las estoy viendo!] y las llenaría de chuches y juguetitos [probablemente tendría que echarle algo más de dinero, pero no me importa], las colgaría en el patio de mi casa, llamaría a mis 4 sobrinos ... y a disparar fotos!
mrrm...
Al salir de casa y meter las llaves en el bolsillo sintió el tacto del dinero olvidado, le dio un vuelco el estómago, no era de angustia, por fin.
Saco la mano, contó el dinero, 23,55. Pensó: no está mal, no es un capital pero para un homenaje me da.

Porque es tan soñador que cree a pie juntillas que algo tan bueno le pasará dos veces...

Jesús (por otro medio) también nos dejó su final...
El recuerdo se hizo presente, la rabia del pasado se convirtió en perspectiva,
sumó unos euros para poder completar el billete de tren de vuelta y reafirmarse
en que todo había sucedido como ella había pronosticado.

Luis (por otro medio) también nos dejó su final...

Acababa de llegar a su casa un sábado por la noche. Había gastado todo lo que llevaba en copas para él y sus amigos (o eso pensaba). El bolsillo le pesaba, pero calculaba sólo unos pocos euros en mucho cobre. Se acostó, y mientras le decía al armario que no se moviera, contaba las monedas, 20, 21, 22, 23 con 40, 45, 50 céntimos. y el billete? dónde está? Sólo había monedas. Al menos había algo.

América.

Su sonrisa le llego fresca como si delante de él estuviese todavía ,el tiempo parecía transcurrir lentamente desde hace tanto meses.
...Nos da tiempo de otro café aun no llaman para abordar el avión
Un año pasa muy rápido cuando el invierno entre crujiendo sus pasos en el otoño regresaré...

El Humilladero

Hoy es mi día de suerte pensó al meterse la mano en el bolsillo de la vieja sahariana y encontrar aquella fortuna. Salió dispuesto a gastarlo en un antojo, paró su Vespa en el semáforo, un moreno se le acercó diciendo: ¡Amigo!
44º a la sombra.
Tomate algo fresquito paisa...

Luz de gas.

Salió raudo y veloz hasta la calle y caminó entre las tiendas acariciando las monedas con las yemas de los dedos, nada le atraía lo suficiente como para invertir en ello su tesoro. Siguió caminando hasta el acantilado, el aire lo empujaba hacia atrás pero la fuerza le hacía continuar adelante. Era la mar.

Pantera blanca

Ése era justo el dinero que le faltaba para comprarle a su novia el anillo de compromiso que le gustaba. Eso, sin duda, no podía ser otra cosa que un buen augurio

Thiago.

No era por el dinero en sí, su alegría era porque nunca había encontrado nada antes en su vida...

Uve
Salió a la calle y se gastó 3 euros con cincuenta céntimos en gominolas, chocolate y un refresco, lo demás lo guardó. Ahora tenía 20 euros para vivir un poco más...
Fauve.
.

Nunca había confiado en las compañías de bajo coste, pero entendió que era una señal del destino y compró el billete de ida a Londres. Decidió conocerla y al llegar supo que la había encontrado. Era ella. La mujer de su vida.


Oriana

Cada mañana buscaba entre su ropa vieja, camisas prehistóricas, chaquetas imposibles. Revisaba bolsillos y pliegues. No podía fallar. Siempre encontraba la misma cantidad: veintitrés euros con cincuenta céntimos. En algún lugar, un hada de la fortuna se arrepentía terriblemente por haber empezado esta cadena viciosa de dependencia disfrazada de ilusión.

Dime una mentira...

Vuelvo a meter la mano en el baúl de los recuerdos y nos vamos muy lejos en el tiempo... de nuevo a los comienzos... a aquella revista mural SECUENCIAS...


En esta mini sección dentro de FILA CERO queremos recoger aquellos diálogos, que por diferentes razones, se nos han quedado clavados en la mente. Si de alguno no nos acordamos, entre todos podemos sacarlos. Os esperamos con vuestras aportaciones.

Comenzamos con JOHNNY GUITAR , película del oeste de 1954 dirigida por Nicholas Ray (La Crosse 1911 - Nueva York 1979) y que entre los críticos de la época levantó calificativos como abstrac­ta, surreal y que estaba llena de amargo romanticismo. Este direc­tor fue el que realizó Rebelde sin causa (si no recuerdo mal, primera película del mítico James Dean).

Otras películas suyas son: La verdadera historia de Jesse James, Rey de reyes, 55 días en Pekín.

Para los curiosos: estando ya retirado del mundo de la farán­dula y mientras se dedicaba a la enseñanza, realizó un "sketch" llamado Wet dreams.

Pero nosotros a lo nuestro: en el papel de Johnny Guitar tenemos a Sterling Hayden y en el de Vienna a Joan Crawford.

JOHNNY :Dime una mentira. Dime que me has esperado todos estos años.

VIENNA : Te he esperado todos estos años.

JOHNNY : Dime que habrías muerto si yo no hubiese vuelto.

VIENNA : Habría muerto si tu no hubieses vuelto.

JOHNNY : Dime que me quieres todavía, como yo te quiero.

VIENNA : Te quiero todavía como tú me quieres.

JOHNNY : Gracias. Muchas gracias.

ANIMAL CRACKERS

NOTA : No confundir a Nicholas RAY con un director de cine hindú llamado Satyait RAY que nació en Calcuta en 1921 y que de momento no tengo noticias de su fallecimiento.

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Añado la secuencia para los que no la conocen..

http://www.youtube.com/watch?v=1u7SKJ73yYA

Diálogo breve de un hombre y su espejo

- ‘¿Ovitcida etnemlausnes?’ le dijo el espejo.
- ‘Como no sea el Donut que me estoy comiendo creo que estamos en dimensiones distintas’ le contestó el madrugador empleado de la Compañía Eléctrica del Pacífico.