Declaración de amor

En ocasiones te echo de menos y tu nombre, tus nombres por cada sitio que sopla el aire, no sabes como te añoro cuando no te rozo. Te amo calle, te amo.

El tumulto

En aquel tumulto no había quien se pusiera de acuerdo. Por eso era un tumulto. No se sabía si iba o venía. Lo que no faltaron fueron los clásicos opinantes (opinólogo no existe que lo he mirado en el diccionario) extremistas. Allí estaban. Uno con su "dejad que la bulla fluya, que ande sola" y el otro con el "¡vamos a morir todos!". Y desde su balcón, inadvertido para la masa, un señor gordo con tirantes y puro en ristre apoyado sin más dejaba entrever con una mueca su afilado colmillo de oro.

Mi cartel de feria II

Como los que elijan los carteles sean los mismos que toman decisiones sobre  donde deben parar los autobuses que van a la feria o sobre las fechas que toda la vida ha tenido la fiesta apañados vamos... por eso ahí va otra sugerencia.
De gratis.

No me digáis que no hubiera sido algo más llamativo, alegre, simpático, motivador que la muchacha tristona que nos han puesto en el cartel de las fiestas de primavera de este año...


Mi cartel de feria

Mi cartel es una foto. De mi puño y letra.
En la feria como en casa lo subtituló al verlo el autor de +Sevilla en Estampas y ciertamente, así es. Así fue siempre la feria, ahora especialmente en los días de montaje. La quería llamar, tertulia de la experiencia por la acumulación de años y sapiencia feriante pero me quedo con la del amigo Sergio. En la feria como en casa, mi cartel para la feria. Esta vez sin mis herramientas habituales, las palabras pero con mucho cariño y una cámara compacta.


Binarios

Hola verano, adiós invierno.
Abierto, cerrado.
Uno, cero.
Blanco, negro.
Arriba, abajo.
Somos totalmente binarios.

Tensa espera

Apretó los puños mientras los miraba fijamente. Con la uña se rascaba de manera imposible la palma de la mano y volvía a apretarlos. La mirada fija y obsesiva en aquellos nudillos cubiertos no era una buena señal para su oponente que como él esperaba la orden del árbitro para comenzar el combate. Un ruido ensordecedor rodeaba el mas absoluto de los silencios, circundaba un vacío sonoro. Estaba ante lo que muchos habían buscado durante siglos, la cuadratura del círculo era el propio ring.