Un cuadro en mi azotea

Hemos subido a recoger la ropa a la azotea. He puesto la radio. Comenzaba Hora Veinte, las noticias. Se seca todo tan rápido. El tiempo es estupendo. Mi hija con las pinzas ha diseñado sobre el suelo una flor. Luego, cuando nos marchemos, las iremos recogiendo por colores. Antes inventaremos historias. Y la radio sigue sonando, mi amante de todos los tamaños la llamé un día, y es que siempre viene conmigo. Me gusta más escuchar hablar que oír música. Que agusto se está en la azotea. Sigue diseñando cosas raras con las pinzas, ya averiguaré. Sobre mi cabeza bombardeo de finales, de comienzos de historias para el blog. Tengo esta manera de meterme en los temas, envolverlos en mi mundo, con mis personajes, cada cosa que leo me lleva a otro camino, cada idea que surge termina al revés de como empezó, o en el olvido. Otro caso de maltrato a una mujer, en Córdoba está vez. Gala tiene una fundación allí que es una mezcla de la Florencia renacentista, de los Pitagóricos, y supongo que de aquella institución libre de enseñanza madrileña, eso me ha parecido al ver el reportaje que pusieron por la noche. Otro caso de maltrato. Y me acordé de mi estancia en el Poblado Alfonso XIII, en aquel aula multiusos donde impartí clases, esos días en la marisma, hasta el cuarto día no pude ver el paisaje que recorría. Días de lluvia. Abril aguas mil. Me vino a la memoria un cuadro que presidía las blancas paredes del centro. Cuadro que fotografié. Estaba dedicado a la mujer maltratada, mejor dicho, era un grito en forma de lágrima contra la violencia machista. No se quien es el autor o la autora. ¡Hora de ir al baño Lucía! . Últimas carreras del día. Buenas noches. Sigo pensando en una buena historia para el blog.

Una salamanquesa en el cielo

Esto se tiene que acabar, paro aquí mismo y os bajáis. Qué os bajéis. Pero, no nos puedes hacer esto, Grabié, cálmate, no nos puedes dejar aquí. Ya os estáis apeando, desalojando, ahuecando el ala, estoy hasta el gorro, arreando, pa bajo t´or mundo. Vámonos que nos vamos. Que os aguante otro, paso, paso, paso, paso. Grabié, coño, piénsatelo mejor. Joder, joder, joder, no empecéis con sermones. La decisión está tomada. Ni un resquicio más a esta locura. Os volvéis a patita a donde podáis. Lejos, lejos, lejos de donde yo ande. Grabié, me estás dando miedo, ¿qué haces? qué ha parao el tío, ¿quieres seguir que aquí no hay nada? Qué haces, que no, que no, que no salgo, no empujes, ya salgo sólo, ya salimos.

Grabié, coño, llevamos dos horas sentados en este mojón de esta carrete, carreterucha que nos has metido. Ahora no hablas, has cerrado el coche, y el canijo empieza a ponerse algo nervioso, está sudando mucho, y no queda agua. Grabié, se te ha pasado ya lo tuyo ¿por qué no nos vamos?

Habéis tenido suerte, sólo ocurre una vez por semana. ¿Qué veis allá arriba? De lo que larguéis por el boquino depende que salgáis, o no, en los papeles mañana.

El Universo Abierto. Cosas de Popper

Escribí un día ...

(aviso que os puede resultar "algo tostón" lo que viene a continuación pero todos tenemos un pasado, y eso ya se sabía)


EL UNIVERSO ABIERTO
UN ARGUMENTO A FAVOR DEL INDETERMINISMO

Tras la lectura del libro de Karl R. Popper voy ha intentar traer a estos folios todo lo que se me ha venido a la cabeza, intentando no forzar nada, es decir plasmar sobre el papel (bueno, concretamente sobre el teclado del ordenador) aspectos referentes al determinismo y al indeterminismo. Supongo que la filosofía habla siempre de temas abstractos y muy generales, y que por eso quiere decir "amor a la sabiduría" o la "sabiduría en si misma" - es decir- el saber, el conocer, la sapiencia (del latín sapientiam). Bueno, esta cantidad de conocimientos posibles, ¿es un conjunto finito o infinito? A mí me gusta más plantearme esta pregunta en lugar de la clásica ¿el mundo que nos rodea está determinado?

Popper en los primeros párrafos del libro da una definición de determinismo científico que dice : "...cualquier suceso puede ser racionalmente predicho, con cualquier grado de precisión que se desee, si contamos con una descripción suficientemente precisa de los sucesos pasados junto con todas las leyes de la naturaleza". Si tomamos esta definición como general, tengo claro que no es verdadera. Los actos de un ser humano, con la complejidad de su cerebro, no son predecibles. Física, química y biológicamente somos maravillosamente complicados y poderosos. ¿Quién puede superar esto? Luego, independientemente, de la dificultar de conocer condiciones iniciales, hechos pasados, etc., necesitamos algo superior. Laplace nos introdujo su demonio (Poppler diserta bastantes hojas respecto a este tema) y todas las religiones y creencias tienen dioses que juegan el papel perfecto de todo-lo-se y todo-lo-puedo-predecir. Nuestro determinismo científico ha pasado a ser determinismo religioso. Pero seguimos en las mismas.

Aunque el mundo esté determinado, y alguien pueda aplicar leyes y teoría para predecirlo, ¿alcanzaremos alguna vez ese status? De qué nos sirve saber que lo que ocurre a nuestro alrededor está determinado, que siguiendo unas leyes, que retrocediendo hasta el mismo origen de las cosas y conociendo las condiciones iniciales se puede saber qué pasara en el instante siguiente, si nunca voy a alcanzar tales conocimientos. Para nosotros es indudablemente indeterminado. A lo largo de la historia se ha querido mezclar la cuestión de la existencia de Dios con las cuestiones científica. Es mezclar churras con merinas. Las ciencias se demuestran, se estudian, se analizan, se miden. En Dios se cree, o no.

No quisiera desviarme del tema. Si la definición pretende una generalidad absoluta, no sólo para los actos del ser humano es errónea sino también para los provenientes de la naturaleza. Un ejemplo : Si tiro una pelota desde el campanario de la torre de San Benito, ¿qué me asegura que llegará al suelo? La ley de la gravitación dice que lo atraerá la Tierra, pero eso no implica que termine botando en la avenida Luis Montoto. Existen fenómenos atmosféricos, el viento concretamente, que podrían hace que el balón estuviese dando vueltas por La Calzada de manera ininterrumpida durante un tiempo indefinido. Si el balón lo lanzo un minuto después, no sé que puede pasar, y si lanzo uno por minuto durante un rato tampoco sé que va a pasar con cada una de estas pelotas. ¿Qué probabilidad hay de que ocurra lo normal? No creo que la probabilidad sea una respuesta al determinismo.

En la definición que estamos analizando se hace referencia a los sucesos pasados. Si un suceso de puede predecir basándonos, entre otros elementos, en hechos pasados, ¿qué pasa con el suceso inicial? Si existe algún hecho que no tiene pasado, me pregunto quién o qué inventaría esto que llamamos mundo. Y si no existe ningún hecho sin pasado, estamos ante una cadena (árbol de cadenas) infinitas y hasta donde tengo que llegar para conocer esa descripción suficientemente precisa. La respuesta, evidentemente, la desconozco. ¿Dónde empezó todo? No me refiero al Big-Bang, sino antes, mucho antes. Para determinar los sucesos de la naturaleza necesito saberlo. Volvemos a lo de siempre. Aunque alguien lo sepa, ¿lo sabemos los seres humanos? ¿lo conseguiremos saber? La idea de Dios simplifica mucho las cosas, ese ente que todo lo sabe y por tanto tendría las respuestas a mis preguntas anteriores. Volvemos al determinismo religioso.

Si una manzana, ya madura, cuelga del árbol podemos saber en que instante caerá. Suponiendo siempre que se cumplan determinadas condiciones. ¿Y si tiene un gusano dentro que se la come?. Su peso ya no será el mismo y por tanto los actuales parámetros ya no coinciden con los iniciales. ¿Podríamos haber supuesto la aparición de la larva? Si podremos afirmar que, p.e., el 32% de las manzanas son devoradas por gusanos. Pero eso no es determinismo. Y esto es así, creamos en Dios o no.

Evidentemente, que para algunas cuestiones, podemos aplicar leyes de la naturaleza que nos determinan que sucederá. Sobre todo en aquellos lugares donde la mano del hombre no puede llegar. Es el caso del universo. Los movimientos de los planetas, sus órbitas elípticas, etc. siguen unas leyes que conociendo condiciones iniciales (no las del comienzo de los tiempos, sino las del instante t0) nos permiten predecir situaciones y sucesos futuros. Y las mareas, y proyectiles militares (por desgracia), y también comportamientos humanos. No veo descabellado, que estudiando el envejecimiento de las células y componentes del cuerpo humano podamos predecir la edad en que una persona fallecerá de viejo. Lo que no podemos predecir es que esa persona vaya a morir en un accidente de coche a los 32 años. La probabilidad de que un ciudadano de Albacete muera en la carretera si se puede estudiar. Pero no predecir. Aquellas decisiones que no tienen una base científica no podemos meterlas en el saco de las que sí. Son estas últimas las que hacen que este mundo tenga alguna pincelada de "determinista". Bienvenidas todas las leyes que determinen sucesos. ¿Hasta qué punto podemos predecir una catástrofe como la del huracán Mitch? Si puedo predecir un resultado en el 99% de las ocasiones, ¿podré afirmar que ese suceso está determinado? Si estudio un fenómeno, me pronuncio siguiendo un lenguaje científico, dejo pasar el tiempo que corresponda, y tras ver el hecho real (prueba irrefutable) compruebo que en el 99% de los caso es correcta mi predicción. Y aunque fuera en el 100% de los casos, ¿quién dice que no me he saltado algo? y que ese mismo suceso en el siglo XXX dará un vuelco. Debe ser difícil entresacar leyes que tengan un carácter universal.

Las teorías sobre probabilidades son matemáticamente ciertas pero puedo tirar mil veces un moneda y salir siempre cara. Me tengo que creer que si la sigo tirando alguna vez se igualarán el número de veces que sale cara y que sale cruz. Tampoco es que si la tiro dos veces, una sale cara y otra cruz, pueda afirmar que la posibilidad de que salga cara o cruz es la misma. Es una teoría que no se puede demostrar empíricamente. Si se puede demostrar matemáticamente pero quien me asegura que no hay errores que todavía no se han descubierto. Si aplicáramos el dicho infantil, si no lo veo no lo creo, pasaría como con Dios. Hay quién cree que los axiomas matemáticos (que no se demuestran) son la base de las ciencias exactas. ¿Cómo puedo basar todo mi saber en unas normas que me tengo que creer a pies puntillas? No olvidemos que en matemáticas y física existen varias leyes que afirman que en determinadas circunstancias no podemos afirmar si un elemento hará tal o cual cosa, o que tendrá una propiedad o la contraria. Se admite el indeterminismo. La cuestión, la duda que puede plantearse es si ese indeterminismo es debido a nuestros limitados conocimientos o por mucho que se avance no se va a lograr determinar.

A lo largo del libro, se hace referencia a las opiniones y trabajos de diversos científicos pero me gustaría resaltar la referencia a Alfred Landé y su experiencia de las bolas de marfil y el tubo.
Otro aspecto interesante es plantearse la posibilidad de que el ser humano pueda llegar a saber cual es el ritmo de los avances científicos. Avances que nos acercarían a la improbable situación de llegar a ser seres como el demonio de Laplace o todo lo cerca de esa idea que podamos.

Siempre me he preguntado cómo pueden decir los científicos frases del tipo "en el año 2018 el ser humano podrá hacer tal y cual cosa". ¿Por qué no se hace ahora? Supongo que faltarán técnicas que lo permitan pero con esa frase están indicando que saben cuando vamos a averiguar y poder usar con eficacia determinada técnica. ¿Cómo pueden saberlo? ¿Podían incluso predecir qué estudiante de alguna carrera de ciencias será el descubridor? No es broma, pero siempre me han sorprendido este tipo de afirmaciones. En cualquier momento pueden surgir estudios que pongan patas arriba lo conocido hasta este momento. Durante siglos las leyes de Newton eran únicas y permitían tener una visión clara de lo que sucedía a nuestro alrededor. Con la física cuántica, todo son preguntas, nuevos parámetros y nuevos objetivos en las ciencias. Igual pasa con la biología al descubrir que elementos como los genes, invariables hasta hace poco tiempo, pueden trabajarse y modificarse. En matemáticas, computación, inteligencia artificial, todo está cambiando. Nuestras dudas permanecen y nos dan la sensación que aunque avanzamos estamos todavía muy lejos de esa situación privilegiada que nos acerque al demonio de Laplace.

Pienso que lo que escribió (y amplió en varias ocasiones) Popper toca desde muy diversos ángulos todo lo relacionado con el determinismo de las ciencias, y de cada una de sus especialidades. Está claro que no podemos decir que todo es predecible o que nada se puede prever que va a ocurrir. Quizás lo que me ha parecido más atractivo desde el punto de vista de cómo se desarrolla el libro es la manera en que expone su criterio de indeterminismo científico, desarrolla las ideas que defienden los deterministas y las tira por tierra un poco más tarde. Además, dando muestras de gran compasión, se pone en el papel de sus contrarios y le va dando cuartelillo, va admitiendo algunas premisas para luego concluir que en determinados casos si existe un determinismo pero que por un conjunto de teorías no podemos abarcar a todas las teorías científicas.

Este último párrafo ha sido quizás muy aventurado y puede resaltar que mis bases científicas y filosóficas son muy débiles pero es la sensación que me ha dado el libro, de lo que he podido digerir. Esto me permite lanzar mi última pregunta : ¿tiene sentido hablar de determinismo o de indeterminismo como forma de pensar?


Rutas urbanas de paseos por el campo (y III)

Un día escribí ...

RUTA DE LAS RUINAS DE MUNIGA
Lunes, 1-11-99
Punto de partida : PASO A NIVEL EN EL CAMINO DE ARENILLAS (VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS)
Punto intermedio : RUINAS DE MUNIGA (MULVA)
Punto de llegada : PASO A NIVEL EN EL CAMINO DE ARENILLAS (VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS)
Distancia : Aprox. 12 Km.

El punto de inicio de este itinerario es muy variable ya que podríamos empezar a andar desde cualquier punto del camino que une Villanueva del Río y Minas con el apeadero de Arenillas. En esta ocasión, dejamos el coche en la explanada que hay junto al paso a nivel del tren que atraviesa la Sierra Norte sevillana y que une nuestra provincia con Extremadura.
Para llegar a este punto de partida, simplemente atravesamos el pueblo buscando el grandioso puente del ferrocarril (nuestro punto de referencia a la entrada de la villa es el cartel de las ruinas de Munigua), cruzamos el río por otro puente, giramos a la derecha y luego a la izquierda para ir paralelos a las vías del tren. A la izquierda se queda un pequeño embalse conocido como "el lago" y aunque la carretera pierda el asfalto, es perfectamente transitable hasta el mismo apeadero de Arenillas e incluso hasta muy cerca de las ruinas de Mulva. Nosotros, como dijimos al principio, dejamos las cuatro ruedas en el cruce con las vías del tren y empezamos a caminar.
En nuestro recorrido hasta el apeadero iremos junto a las vías del tren aunque en ocasiones las perdamos de vista como es el caso del principio del recorrido, en el que el tren por un lado y nosotros por otro, rodeamos un monte (􀂿 147 metros) y continuamos jugando al gato y al ratón con las vías hasta llegar al apeadero de Arenillas. Como referencia se puede tener en cuenta que hasta el cruce con el camino que lleva al Cortijo Miraflores hay 2 km. y de este punto hasta la antigua estación hay 2 km. El terreno alterna las zonas con pendientes y las llanas.
Encontramos bastante ganado vacuno en esta primera parte del recorrido, y fuimos notando ligeramente que el color de campo no tenía una variedad de marrones típica del otoño. Lo que observamos claramente fue que el suelo estaba muy resquebrajado, creando en la dehesa que rodeábamos separaciones en el suelo realmente grandes. Eucaliptos y pinos eran lo que nos encontrábamos hasta llegar al Apeadero de Arenillas.
Separándonos de las casas giramos a la derecha y atravesando una cancela nos adentramos en un paisaje que me pareció maravilloso, paisaje verde, ¡¡qué bien sentaron las lluvias de finales de octubre!! El terreno es bastante llano y aparecen varias bifurcaciones en las que siempre debemos tomar el camino principal, dejando a la izquierda los secundarios. Pasamos por zonas donde el cerdo es el rey y las encinas y bellotas sus más fieles sirvientes. Estamos en su terreno y disfrutamos con ellos de la libertad que nos da la sierra. Insisto en la belleza, verdura y frescor de lo que nos rodeaba. En uno de los cruces hacia la derecha hay una flecha indicando el camino que hay que seguir.
En un momento dado podemos divisar entre árboles nuestro objetivo pero antes de alcanzarlo debemos cruzar el Arroyo del Tamohoso. Después, una pequeña ascensión y nos encontramos con la verja que indica el horario de visita (de 10 a 16 horas). Seguimos subiendo y rodeando el "castillo" romano que antes habíamos visto por su lado más alto llegamos hasta las ruinas del Municipium Flavium Muniguense (Munigua/Mulva). El único día que descansa el guarda (llamado Manuel) es el lunes pero el hombre viendo que era fiesta y el personal aparecía mucho por allí nos recibió. Nos dio el folleto explicativo y estuvimos charlando con él durante un rato. Luego emprendimos el camino de regreso. Desde el apeadero hasta las ruinas romanas hay 2,5 km. y multitud de sitios donde pararse a disfrutar.
Recomiendo llevar los itinerarios de los trenes de cercanías y regionales que hacen ese recorrido. El camino de regreso es por el mismo lugar.

Nota1: Este recorrido puede convertirse en un paseo si dejamos el coche en Arenillas y recorremos sólo (ida y vuelta) la última etapa.

Nota 2: Este recorrido se puede hacer más completo ( pero un poco más largo) si dejamos el coche o el tren en Villanueva y después de llegar hasta el santuario romano volvemos por la otra vertiente del Arroyo Tamohoso hasta encontrar el pueblo.

Nota 3: La variante que me parece más interesante es bajarse del tren en Arenillas (sólo fines de semana y festivos), llegar hasta Munigua y volver por el otro lado del arroyo hasta Villanueva, donde se puede coger el tren de regreso. Tener en cuenta que en Arenillas paran muy pocos trenes.

El mundo es redondo


El martes 15 de Abril, en el blog caduca HOY

Rutas urbanas de paseos por el campo (II)

Un día escribí ...

RUTA DE LAS MINAS DE TEULER
Sábado, 14-11-98
Punto de partida : SANTA OLALLA DEL CALA
Punto intermedio : MINAS DE TEULER
Punto de llegada : SANTA OLALLA DEL CALA
Distancia : 14 Km.

Indicación básica : seguir siempre las líneas rojas y blancas pintadas a lo largo del recorrido, el camino a seguir viene dada por la dirección de las dos líneas paralelas.

Llegamos a Santa Olalla en coche y lo aparcamos en una de las calles que hay cerca de la subida al castillo y a la iglesia. Exactamente en la c/ Colón. Siguiendo esta misma calle en dirección a las afueras del pueblo llegamos al punto de partida. Puede observarse un cartel indicando la ruta. Este recorrido es circular, pudiéndose hacer la ida por un lado y el regreso por otro, la ida y la vuelta por el mismo, e incluso haciendo una mezcla del mismo ya que el recorrido forma una especie de 8, más o menos.
El recorrido casi en su totalidad es llano, sólo unos 500 metros del principio y otros 500 metros a mitad de recorrido presentan pendientes considerables. Destacar que salvo en la parte de las minas , el resto del camino puede definirse con tres simples palabras : olivos, encinas y cerdos. Lo primero y lo segundo os rodeará en todo vuestro recorrido y por lo tercero no tendréis que hacer mucho esfuerzo para ver una buena piara de cochinos.
Nuestra idea era, en principio, hacer la ida por la antigua vía del tren que llevaba a las minas de Teuler y la vuelta por el camino. Y así empezamos, andando por el camino que sale por la izquierda del cartel (desde este mismo punto se ve al frente como asciende por el horizonte), cuando se llevan unos 600 metros (los de la subidita) giramos a la derecha en un cruce claro y andamos ya por la antigua vía del ferrocarril minero. Durante un rato tendremos siempre, a la derecha y en lo alto, el Castillo de Santa Olalla. Así será durante los 2 km. siguientes que recorreremos tranquilamente, pasando por la vieja estación de tren (a la derecha), una antigua almazara (a la izquierda), una balsa de alperchín (a la izquierda), dos cruces de caminitos que debemos ignorar salvo que queramos regresar de nuevo al pueblo. Tras este tramo hacemos un giro a la izquierda siguiendo siempre el sendero y empezamos a darle la vuelta al Cerro del Viso (􀂿 677 metros) y esto será durante 3 km. En este tramo tendremos siempre a la izquierda dicho cerro y en la parte final, a la derecha, el Barranco de El Teuler. Cruzamos este seco riachuelo a la altura de un cortijo rotulado como Nava Mona (o algo así, es que no me acuerdo). Nos queda la parte más cercana a las antiguas minas, y recorriendo una distancia de algo más de 2 km. llegamos a la abandonada cuenca minera, no sin antes pasar por un paso escarbado en la montaña y mucho más húmedo que el resto del recorrido. Tras pasar una verja abierta de par en par, la vía del tren se acaba y nos encontramos ante una gran pared de tierra. ¡¡Ojo!!, el camino continua metros antes por un sendero que sale por la izquierda y se interna entre árboles. Trepamos por la pared de tierra y nos encontramos ante una llanura llena de grandes piedras, y sobre una de las cuales nos comimos el bocata.
Se puede investigar andando un poco para adelante y se van viendo zonas excavadas, a nosotros no nos sobraba el tiempo así que decidimos emprender el camino de regreso, echando una última mirada hacía el Norte. Bajamos la pared y emprendemos este nuevo camino, menos llano pero realmente precioso (me recuerda a ciertos bosques que he visto en fotografías de Navarra) durante 500 metros llegando hasta el Cortijo Paco Marín. Aquí las indicaciones nos llevan a una verja que está cerrada con un alambre bastante enroscado, no como muchas de las que los senderistas encuentran a su paso y en las que es lícito quitar y poner el candado o cerrojo (lo importante para los dueños de los terrenos es que se quede todo cerrado y así no se escape el ganado). Pero entraron las dudas aunque el camino indicaba por allí (esto nos lo confirmaron unos cazadores más tarde), anduvimos 500 metros siguiendo otros senderillo que recorría la finca pero que no llevaban a ninguna parte, aunque, insisto, me quedé maravillado con este paisaje de puro otoño. Un poco cabreados por lo de la verja volvimos hacía atrás por el mismo camino, durante 5 kilómetros hasta llegar a uno de los cruces, concretamente al más ancho, que está más cercano a la vieja estación y que en la propia encrucijada tiene una casa abandonada.
En este punto y por cambiar de aires giramos a la izquierda y durante un poco más de 1 km. bastantes caballos. Entramos en el pueblo y seguimos toda la calle Blas Infante hasta el final donde está la indicación de la que partíamos. Por cierto, qué agradable sensación la de entrar andando en un pueblo.

Nota 1 : Como complemento a la ruta puede verse el castillo e iglesia de Santa Olalla, y pasear por sus calles, ya que parece un pueblo realmente tranquilo. El camino por el que se empieza andar antes de coger la vía del tren sigue hasta lo que llaman Los Llanos de San Pedro a menos de 6 km. y luego a la izquierda sube hasta las mismas minas de Teuler. Desde Cala , andando 7 km. puede llegarse también a estas minas. El mapa es el topográfico del ejercito 11-37.

Nota 2 : De haber tenido más tiempo y más experiencia y, por supuesto, de haber pasado la cancela podríamos haber visto la huerta del cortijo, un pozo, un pilar, una alberca, una noria y hubieramos subido a lo más alto de la mina para poder ver lo que no vimos, el agua de colores debido a la influencia de los minerales, la casa del ingeniero, el dispensario médico, la vieja escuela, el poblado minero y a lo lejos la Sierra Norte de Sevilla. Pero en fín, hay motivos para volver, eso sí , más temprano.

Libro gordo de Petete : ¿Sabías que el trazado de este tren minero cargado de hierro llegaba hasta San Juan de Aznalfarache?

Quisiera dedicar este texto a Esteban que actualmente está pasando una mala situación familiar, ya que fue con él y su entrañable y añorado perro Portor con quienes hice este camino.

Rutas urbanas de paseos por el campo (I)

Un día escribí ...

RUTA POR LA RIBERA DEL HUEZNAR.
Domingo, 1-11-98

Punto de partida : ESTACIÓN DE CAZALLA - CONSTANTINA
Punto de llegada : SAN NICOLÁS DEL PUERTO
Distancia : 14 Km.

Partimos de un cruce de la carretera en el que tomando dirección Constantina, cruzamos el puente y a 200 m. cogemos un desvío hacia la izquierda (señalizado). El camino es de tierra, llano y bastante ancho (puede pasar un coche perfectamente). En general así será todo el recorrido, aunque si se quiere se puede ir más cerca del río en algunos tramos.
A unos 2 km. llegamos a la Isla del Pescador o Margarita (isla creada de forma natural dentro del propio río) donde va la gente a comer, descansar, etc.; en fin un merendero muy bonito.
A este mismo lugar podríamos haber llegado si en el cruce inicial hubiéramos cogido la carretera hacia San Nicolás del Puerto y cruzado el puente al llegar a la altura de dicha isla. Siguiendo por nuestro camino de tierra, a 1 km. podemos ver (al otro lado del río) el camping La Fundación y 1 km. más adelante llegamos a un cruce en el que cogemos hacia la izquierda ya que hacía la derecha nos llevaría hacía Constantina (otra ruta posible con bastantes cortijos por medio).
Andando 500 metros nos encontramos con una zona rotulada como de descanso y de la que surgen varios ramales. Llevados por nuestro ímpetu aventurero nos acercamos más al río para "pegaditos" a él intentar avanzar. Sin mucho éxito retomamos un camino más llano, siguiendo siempre el cauce del río a una distancia prudente para que no se nos escapara. Así durante 1,5 km. hasta que el camino se ve cortado por el río, sin puente,.... No estaba claro que hubiera que cruzar el río pero a lo lejos se veía el trazado de la antigua vía de ferrocarril que llegaba a San Nicolás. Como se puede y aprovechando unas piedras se cruza el río y decidimos seguir por el lado izquierdo del Hueznar. Pudimos observar como muy cerca de donde nos encontrábamos se producía la duplicación de la vía del tren : un ramal que sigue funcionando va hacia Extremadura y el otro, el nuestro, que tomamos de referencia hasta el final del trayecto.
Avanzamos durante 2 km. por la antigua vía del tren (durante este trozo, a la vera del río y sobre unas piedras muy codiciadas paramos a comer) hasta que llegamos a un punto en que el tren cruzaba el río por un puente que ya no existe (sólo quedan tres grandes pilares). Seguimos bordeando el río por una vereda durante 300 metros en el que vemos que otro camino cruza el río. Si lo hicimos una vez por que no una segunda. De nuevo en el margen derecho del río seguimos durante 1 km. por este camino de tierra similar al del principio de la ruta hasta llegar al Batán de las Monjas (zona de acampada). Este último kilómetro y el kilómetro y medio siguiente son los únicos trozos en los que el camino se pone cuesta arriba, pero nos compensa con la presencia de ganado ovino y porcino de las granjas cercanas. Durante este trozo perdemos de vista el río debido a una montaña o conjunto de montes (de 576 metros de altura) que están en medio. El sendero se cruza con la antigua vía del tren y decidimos tomar esta última por ser más llana y llevar al mismo sitio. Durante el siguiente kilómetro y medio pasamos por un desfiladero y por un túnel (¡¡qué más se puede pedir!!). Al salir del tunel y durante el último kilómetro y medio tenemos el río cerca y vemos una ruina de un antiguo molino, seguimos el camino, vemos a la derecha el cementerio del pueblo (se veía bastante movimiento pues era día de Todos los Santos) y entramos en el casco urbano haciendo un giro de 90 grados hacia la izquierda. Termina nuestro recorrido en la pequeña pero bonita Plaza de España con su iglesia dedicada a San Diego.

Nota 1 : Como complemento a la ruta puede visitarse el nacimiento del río Hueznar que está a la salida del pueblo (desde la plaza hacia Constantina a unos 500 metros) y por la otra entrada del pueblo podemos ver el puente romano y una "playa artificial" o ribera que se han construido gracias a un dique puesto en el lugar oportuno.

Nota 2 : Volviendo (ya en coche) por la carretera hacia la Estación de Cazalla, a 2 km. está el camping El Martinete desde donde se pueden visitar (andando) unos saltos de agua y antiguos molinos (esto no nos dio tiempo verlo pero todo el mundo dice que es muy bonito). La carretera que une Estación de Cazalla con San Nicolás es muy bonita de seguir pues sigue casi en su totalidad el cauce del río.

Nota 3 : A pesar de ver con bastante claridad el recorrido en un mapa topográfico de la zona (Constantina, 13-30) me quedan algunas dudas y es que quizas desde el Batan de las Monjas pudiera seguirse el río por alguna senda, sendero, cañada, vía pecuria o caminito que nos llevase a la zona de El Martinete. Además, en todos los planos mirados el camino de la parte derecha nunca cruza el río pero eso no lo vimos nosotros.

Infinitesimal

Hacía tiempo que no me pasaba por el sitio en internet (el programa no he podido verlo desde hace mucho más) de Página 2 (en La 2 de TVE, aprovecho para recomendarlo), y he visto que ya llevan varias ediciones (suelen ser cada mes) del concurso de microrelatos. En cada ocasión la temática es distinta, policíacos, sobre el libro, tema libre (poesía), sobre la televisión, y en esta ocasión se centraba en un relato corto erótico. El número máximo de palabras son cien. Pero como no voy con pretensiones (porque de donde no hay mimbres no sale una buena cesta), como me presento por pasármelo bien el ratito que escribo, ahí tenéis el corto. ¿Por qué no os animáis vosotros?

Infinitesimal
No tienes porque justificarte, tu palabra me es suficiente. Incluso cuando me lo dices ahora. En estos momentos en que te muestras desnudo, en estos momentos en que te dispones a gozar. No tienes que justificarte, se que me quieres, incluso ahora que vamos a emprender un viaje infinitesimal al abismo de las sensaciones. Nadie como tú ha conseguido llevarme tan lejos. Con tan poco,sólo con tus dedos consigues que me estremezca y el placer es máximo cuando noto por la frialdad de su tacto que tu también has llegado para quedarte en el abismo del placer un instante infinitesimal.

Cosa buena ...

El poeta popular escribió cuando todavía era un niño, allá por el año 1960...

Cosas de mi gente

Trabó la tarde amistad
con un copiado aguacero
que vino al traste a dejar
las faenas del tarero
pendientes de otro tajar.

Los maduros van con furia
pero contentos los mozos
porque este agua de lluvia
les reportará alborozo,
romances, cantes, tertulia;
proyecto de risa y gozo,
de espaldas a la penuria
en un fogarín ociosos.


Cada vez que me detengo a leer este poema, inicio de un libro precioso (Gavilla Flamenca, de José Belloso, en Signatura Flamenco) que recoge mucha sabiduría flamenca, mucho amor y desamor, mucho y bueno de nuestra tierra, de nuestros campos, y decía que cuando me detengo a leer este poema, pienso y reflexiono lo que una circunstancia particular como es la lluvia afecta de forma distinta a cada uno, según su condición, según su espíritu, según su edad.
Y me acuerdo de la Andalucía perdida y de la cultura del campo, y de todos esos jornaleros y braceros que tanto trabajaron y tanto contribuyeron a nuestra gozosa libertad actual. Contribuyeron con sudor y sangre.

Y para terminar, un regalo, pega el oído al principio de esta colombiana, ¿eres capaz de intuir el final?

Donde se baña y se peina
la mulatita veinteña
tiene aguas cristalinas
paridas por verdes breñas,
y orillas de arenas finas
con palmeras ribereñas.

La razón la siento extraña.
A mi fuego le echa leña
esa curva femenina
que tiene la caribeña.
Acalora lo que enseña.
Lo que tapa ... se adivina.

Decíamos ayer ...

Caí de pie. Como el gimnasta que tras el doble mortal desde las anillas toma la lona con la planta de sus extremidades inferiores, se equilibra con los dos brazos y termina quedandose erguido y firme mirando al infinito. Sonriéndose ante el mundo. Ahí está el tío. El gimnasta digo. No es mi caso. Me mantuve como pude y me senté en el suelo. Como los Sioux. Mejor pensar sentado. Esto parece tranquilo. Esperaré. Mi último recuerdo tras el empujón que me llevó a aquella habitación, mi último recuerdo de antes de todo fue el concierto de Les Luthiers en FIBES. Que bien lo recordaba, vaya sitio para ver a mis ídolos americanos, mis viejos troveros de músicas imposibles con instrumentos cotidianos, mis endiablados jugadores de la palabra, vaya sitio cutre para veros, allá a lo lejos el escenario, en la otra punta del pabellón, con tal de meter a más gente hacen cualquier cosa. Espectáculo de masas le llaman. Quien los ha visto en el Lope de Vega o en el Maestranza no entiende aquello pero gracia a lo amplio del aforo podemos ir muchos y hacernos felices, a nosotros, unos simples galleguitos, y parecen que ellos ya están mayores y no soportan el ritmo de tantas actuaciones, nada de eso, qué fuerza en el escenario, no cayó el ritmo en ningún momento. Medio por casualidad medio por pesadez me hice con la mía, con mi entrada. Desde siempre en mi casa les hemos sido fieles. Siempre hemos sido leutherianos, desde pequeños. El concierto fue una recopilación de algunas de sus mejores obras, adaptándolas (se recortó en parte la magnifica historia de Rodrigo Díaz de Carrera...) para no alargar el show, una selección no más, necesitaríamos varias semanas para ver lo mejor de estos genios del Mar de la Plata. Las obras de ayer se llamaba el concierto. Desde el título ya te ponen en guardia para que no dejes pasar ni una palabra del texto. Todo tiene doble sentido, o ninguno.
Y volví a quedarme en blanco. Nada de esto tenía pensado escribir en esta entrada. Quería hablaros de un tipo al que le sigo la pista en un libro que estoy leyendo, uno de esos libros que tengo a medio leer, por las distintas zonas de la casa, y quería hablaros de atletismo, de maratones, de ídolos, de ciudades, de amigos, de niños, de pasiones ... de lo bien que se siente uno al donar sangre (en mi caso fueron plaquetas) el lunes de Pascua.

Un poco tarde, ¡felices pascuas!, un poco pronto, ¡buena feria!

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Uniendo dos de mis pasiones sureñas, Les luthiers y Los Chalchaleros (siempre tan artistas y tan decentes ...) os propongo estas Añoralgias, especialmente dedicado a los que no pudieron ir.

boomp3.com
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Notas al callejero.

1.- La Cuarentena Sevillana terminó y mientras no lo quiten del servidor ahí seguirá. En la misma he añadido la opción de poder descargarse todos los textos juntos en formato pdf.

2.- El derribo de la cárcel de la Ranilla está exteriormente paralizado desde hace más de un mes por ello no hay cambios en el blog. En cuanto haya movimiento se actualizará el diario.

3.- En esta nueva temporada, no se si alguno de los proyectos que ahora están en mi cabeza saldrán a la luz. En cualquier caso, aquí en el Callejón ire aumentando el nivel de compromiso en cada uno de los temas que me interesan. Siguiendo mi propia línea literaria, si la tuviere.

Gracias a todos por daros una vuelta de vez en cuando.

A las puertas de la Gloria

Cojo el título de esta entrada de la carta que el amigo Fernando acaba de enviarme en las mismas puertas de este domingo de Palmas. Entrada que tenía pensado hacer pero este hermano de San Roque acaba de ponérmela en bandeja. Y es su deseo compartirla.

Antes de leerla en voz alta para vosotros, quiero daros las gracias a todos los que habéis seguido la Cuarentena y tanto vuestros animoso mensajes en el blog como en los correos electrónicos han servido para llegar al final con las mismas fuerzas con las que se empezaron. Gracias.

San Pedro se encontraba el Domingo de Ramos en las mismas puertas de la Gloria con una cola por tramitar más larga que la que se forma algunas mañanas en el puesto de los “calentitos” (que son calentitos, Antonio, que no son churros) del Arco del Postigo, por poné un ejemplo.

Allí que se encontraba el Santo junto a varios acólitos auxiliares del paraíso más repeinaos que los que lleva el Calvario o la Quinta Angustia, cuando uno de ellos con la cara descompuesta se acercó al oído del “Portero” y le dijo: “San Pedro, en la cola hay un sevillano…”. Chiquillo, fue decirle eso y se le mudó la cara. Levantó las cejas y escudriñó a lo largo de la cola intentando descubrir al súbdito hispalense al tiempo que musitaba “ofú”, diciéndole a continuación al auxiliar con cierto enfado “os tengo dicho que en estas fechas….”

Al ná lo tenía frente a frente. “Buenas tardes”, le dijo San Pedro.

“Buenas las tenga usté, abuelete, que digo yo que ¿esta cola pa qué es oiga, pá ve a la Hiniesta”?.

“Bueno, pues mire, está usted aquí porque ha pasado a mejor vida, ¿entiende?, y resulta que como usted ha debido ser buen cristiano pues posiblemente lo tenga en mi lista para entrar en el Reino de los Cielos. ¿sé da cuenta, hombre?”, le dijo el Santo esbozando una sonrisa conciliadora y con la mayor de las delicadezas.

El sevillano se quedó pensativo. San Pedro lo miraba temeroso. Y el repeinao acólito celestial se movía inquieto temiendo la reacción del finado.

“O sea que me he muerto, vamos”.

“Entiéndalo hombre a todos nos llega nuestro día….”. “Venga, dígame su hombre que ya verá como tengo buenas noticias”.

“Yo me llamo Paco. Francisco García Pérez, pa servirle a usté… de la calle Feria, casi a la altura de la plaza los carros”. “Oiga, una preguntita, yo sé que está usté mu atareao pero, ¿no se habrán equivocao conmigo?”. “Lo digo por la fecha, ¿sabe usté, abuelo?, es que hoy es Domingo de Ramos….”, al tiempo que sonreía y hacía ademán como si aquella apreciación fuese más que suficiente para deshacer el entuerto que él creía ocasionado con su marcha terrenal en tan intempestivas fechas.

“No, hombre, no hay ningún error, mire aquí está usted en la lista…. Francisco García Pérez, de Sevilla”.

“Bueno, qué vamo a hacerle”, se resignó Paco, para seguidamente hacer la pregunta que los tramitadores de la Gloria temían en ese momento. “Oiga, abuelo, ¿aquí hay Semana Santa, no?.”

San Pedro, sin poder ya reprimir el nerviosismo, intentó endulzar la respuesta: “Aquí tendrá usted la paz eterna, hermano, alégrese. Su alma gozará por los tiempos de los tiempos de la paz infinita, junto a la Divinidad y los Santos…”. El sevillano lo cortó inmediatamente: “sí, sí, oiga, todo eso está muy bien, pero ¿aquí hay Semana Santa, no?.”

“Bueno, lo que usted entiende por Semana Santa, Semana Santa….la verdad….es……que no. Pero no se ofusque hombre, el Cielo está sobrado de Gozo para los Hijos de Dios que participan de la….”.

Pero San Pedro no pudo seguir. Por la cara de Paco resbalaban dos lagrimones pregoneros de pena onda y profunda por aquello que se ama y de un plumazo, de repente, se te arrebata; de esas lágrimas que no anuncian sino el alma desabrochada ante lo que no tiene remedio; dos lágrimas de condena definitiva ante lo que era libertad despreocupada de costero a costero o candelabros de cola; dos lágrimas largas, como dos chorreones de cera de los hachones del Cristo de Burgos; dos lagrimones rotundos, como el martillo que llama al Primitivo Nazareno de Sevilla en las naves de la Catedral hispalense; dos lagrimones solitarios, como en San Lorenzo y San Buenaventura; dos lágrimas verdaderas, como verdadera es la Promesa del Cristo de la Conversión; dos lagrimones brillantes, como la plata de dos faroles de Cruz de Guía en la noche sevillana….

“Mire usted San Pedro que yo vengo

De allí donde el azahar proclama

Llegando cada primavera

Que ha llegao la Semana Santa

Mire usted que no le miento

Si le digo que en mi Sevilla

se escriben en los balcones

Evangelios por “seguidillas”

Fíjese si allí tenemos arte

Y sobra el compá y el duende

Que pusimos un río en medio

Pa ve al Cachorro por el puente

Mire usted San Pedro que yo vengo

de allí donde está la Esperanza

Esa que hasta las mismas piedras

le dicen Guapa en las murallas

De allí donde está la Amargura

sí hombre mu cerquita de mi casa

a La que le cantan unas monjitas

plegarias de dulce madrugada

De allí donde esta misma noche

por la calle Caballerizas

si usted se porta con el agua

habrá concierto de bambalinas.

Mire usted San Pedro que yo vengo

De allí donde hay una madrugada

Que se hace un altar de azahares

Pa ve pasá a la Inmaculada

De allí usted donde vive el Hijo

que va cargando con mi maero

y que nos dice con voz de Padre

“voy reventao, pero Yo puedo”

De allí donde desde el otro lao

Del río ese que nosotros hicimos

Viene una guapa marinera

Que a Sevilla le quita el sentío

Mire usted San Pedro que hasta aquí he llegao

¿Qué es lo que usted me está diciendo?

¿Que voy a entrar en la Gloria?

Mire usted ¡ la Gloria es de donde yo vengo!

Fernando Conde (Domingo de Ramos de 2008)

Andaluces levantaos ...

Me cuentan que el río grande de nuestra tierra lo es más de lo que pensamos, que no nace en Cazorla, en ese infinito reguero de caños que surgen de la tierra serrana, que no, que si fue grande para los musulmanes que lo tomaron como base de su Al-andalus, lo fue más para los moradores de la bética. Me cuenten que desde Doñana hasta las nieves de la Alpujarra almeriense nuestro río wadi al-Kabir nace en el este para ir a morir al oeste, surge en las alturas para desaparecer a nivel del mar, coge la fuerza del aire puro y oxigenado para caer lentamente entre arenales y pinos junto a un océano abierto, porque el Gualdalquivir (no necesitamos anteponer la palabra río que la lleva implicito en su propio nombre) viene del Mediterráneo y llega al Atlántico. Y aunque uno, en el fondo todos, somos de la tierra que pisamos en cada momento, ¡qué suerte haber mamado una forma de sentir, sufrir y gozar que dio vida a la humanidad con una cultura imperecedera! Y esto nada tiene que ver con lo que se celebra este día, que tiene un fuerte carácter político, ¡ay! pero aprovecha, sal a la calle, al campo, al mar, y busca esa esencia que nos hizo diferentes ya en tiempos de la mítica Tartesos. Pregúntale al río, estés donde estés.

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Agrego un par de enlaces sobre la polémica del lugar del nacimiento de nuestro río:

Discusión sobre el nacimiento del Guadalquivir
, en Wikipedia.

En busca de las fuentes del Guadalquivir, de Diario Córdoba



Pero hubo alguna vez ...

Como el libro de Enrique Jardiel Poncela, que se preguntaba si hubo alguna vez once mil vírgenes, un servidor, observador de las paredes, muros, vallas, esquinas, barrenduelas y aceras de esta ciudad, se pregunta al ver el azulejo que se conserva en plena Avenida de Ramón y Cajal, camino del Matadero, camino del Cerro del Águila, colindando con el Plantinar y la Juncal, allí mismo, me pregunto, pero hubo alguna vez casas baratas. Por lo visto, en el año veintidos del pasado siglo, sí, las hubo, y supongo que como documento habrá que valorarlo como histórico es ya otro azulejo nominativo que para muchos ha pasado inadvertido, ¡ay!, si no está en el centro, si no coge de paso a tanto político que aprovecha para deshacer y hacer, y así dejar pasar el tiempo, que lo que ocurre en esta ciudad es que nadie quiere tocar nada, que como no guste la fastidiamos, valientes que somos en esta tierra, y les decía que todos estarán cansados de oír hablar del mercado de la Encarnación, de su provisionalidad, de lo que paso con los restos arqueológicos, de las setas, del metropol, de si cumple la ley, de si se carga el paisaje urbano, de que si fuera por unos la ciudad no avanzaría, de esto de lo otro... amigo... ¿oíste hablar del mercado de las Palmeritas? ¿Sabes dónde está? ¿Sabes que está provisionalmente ubicado desde 1973? Sí, como el de la Encarnación, pero por allí no se pasan ni uno ni otro ni el de la moto, claro para que podamos seguir preguntándonos ¿pero hubo alguna vez un mercado no provisional?



La huida no es solución para quien ama el paisaje


La huida no es solución para quien ama el paisaje,
teme por su vida, por su equipaje
por las bailarinas chinas del cafe teatro
por los años en la calle Moi San Foix
dejó sus años perdidos entre libros de anticuario.
Visitó la letra cursiva de la imprenta embrutecida
y encontró dolor que busca paisajes de muerte y desolación
La huida no es solución para quien ama el paisaje


Poema enviado a Página 2 para su concurso de poesías del mes de Enero.

Realidad y utopía. Soluciones en clave de cofradías

Estaba dándole vueltas a la cabeza sobre como volcar en el blog mi nosecomollamarlo anarquismo cofrade sevillano respecto a la carrera oficial, vallas, peleas por un minuto más en la calle Sierpes, etc. , junto con la perdida de la conciencia de los ciudadanos de esta ciudad respecto al modo y forma de ver cofradías, de aquello que se llamó la educación cofrade, de aprender el arte y la ciencia de ver y vivir los pasos (no olvidemos representaciones de la pasión y muerte de Jesús) en esta ciudad. De entender que como música, silencios, bulla, globos, costales, cuestas del bacalao, muñidores, etc. nos identifica y distingue del resto pero siempre que se entienda en el contexto y con la mesura adecuadas. Es necesario aprenderlo, hay que mamarlo, como se suele decir, aprenderlo desde chiquetito.

Y me encuentro en internet una transcripción de parte de una conferencia que pronunció Paco Robles en la Carretería. Y me cuadra el círculo. Después os comento, leerlo ahora, vale la pena.

Lo que a mí me preocupa bastante es que hay una parte importante de la ciudad que vive a espaldas de la Semana Santa.

No es que hayan decidido vivir a espaldas de la Semana Santa, que tienen todo el derecho del mundo; yo conozco fervientes católicos que viven a espaldas de la celebración de la Semana Santa en la calle, van a oficios religiosos, pero no comprenden este mundo o los agnósticos ateos que no quieren participar en la Semana Santa, pero ojo, que juegan con el código que siempre se estableció en Sevilla: “como a mi no me gustan las cofradías, me voy a Sevilla Este, Chipiona o París, donde no hay cofradías”. Eso lo entiende cualquiera

El problema es que hay una gran masa de población en Sevilla –y no lo quiere ver nadie- que no tiene ni idea de las tradiciones de la ciudad. Aunque les pueda parecer extraño, hay muchísima gente en Sevilla que no sabe qué es el Corpus. Saben que hay fiesta y no se trabaja, pero no tiene ni idea de lo que es el Corpus, ni de la procesión de la Virgen de los Reyes y que San Fernando conquistó Sevilla, eso ya... San Fernando no existe, ahora es Cajasol.

Y hay una juventud que no ha recibido ninguna formación o cultura y que no ha vivido la Semana Santa y que no entiende absolutamente nada. A nosotros no tenían que llevarnos a ver la Semana santa, o pasaba por nuestras casas, o vivíamos en barrios con nombre de cofradías, sacábamos cruces de mayo y vivíamos dentro de ese ambiente.

Y todos sabemos que cuando llega algo que no entendemos, en nuestras categorías mentales vamos colocando lo nuevo que nos llega y hay jóvenes de 15, 16, con 18 años, que cuando salen de pronto al centro y ven esto, no tienen idea de lo que están viendo, es cuando llega el tumulto, la pelea, la discusión, la falta de orden público. En esta civilización del videojuego alguno hasta pensará que es una secta satánica.

Ese, desde mi punto de vista, es el gran reto de la Semana Santa de nuestra época y va a ser el de la Semana Santa del porvenir. En Sevilla se da mucho eso de “fulanito vive en el Parque Alcosa pero es de Triana”. Sí, fulanito nació en Triana y se fue al Parque Alcosa, pero su hijo no nació en Triana. Su hijo va a Triana una vez al año y hasta cierta edad, pero es que ya, el hijo del hijo, cuando se vaya a un pueblo, ese si que ya no tendrá ningún contacto con la ciudad.

Entonces, ante eso hay dos posibilidades. Una cerrar la Semana Santa, enclaustrarla. Y la Semana Santa o es la calle o no es nada, no nos engañemos. Dentro de los Templos o en lugares cerrados, no es nada. Yo soy partidario de terminar con la Carrera Oficial, las vallas, los controles…; eso no es la Semana Santa porque las cofradías tienen que estar mezcladas con el pueblo, si no, no es Semana Santa.

La otra es que la Semana Santa se abra definitivamente. O las cofradías son conscientes que tienen que ir donde no hay cofradías, o la gente que no entiende o no sabe qué es la Semana Santa, entrará en fricción. Y eso, repito, hay gente que no lo quiere ver. Lo que estoy diciendo es incómodo y es más fácil echar la culpa a lo que sea, que centrarse en esto.

Exactamente lo que pensamos muchos, sin peso en ningun sitio y por tanto sin altavoz que pueda ir sedimentando estas reflexiones. Pero hubo gente que habló en su momento, el anterior hermano mayor de Santa Marta, si no recuerdo mal, en una entrevista para Giralda TV (no se si ya era CRN Giralda), llegó a comentar que si por él fuera su cofradía iría directamente a la Catedral. ¿Y cuanto tiempo lleva recordando en sus artículos durante distintas cuaresmas Javier Criado aquello de las vacas gordas y vacas flacas preocupado por la necesidad de no cerrar las puertas de la Semana Santa a nadie? No es que se cierren las puertas, es que cada vez quiere entrar menos gente.

El hecho es ir a la plaza de la Campana (auténtico punto de llegada, todo gira entorno a ella), recorrer la calle Sierpes (todo aquel que haya vestido la túnica reconocerá que el paso por esta calle es un suplicio), pasar por la Plaza de San Francisco y la Avenida (escenificación teatral por excelencia con los palcos donde el espectáculo es inmaculado, no hay mezcla de procesión y público) y por fin, la Catedral (supuesto objetivo pero que para la mayoría no es más que un punto de inflexión para la vuelta, y es donde están los servicios).
Sólo se salva la Plaza Virgen de los Reyes, magnífico sitio para vivir las cofradías con entorno idílico pero es pay per view (ppv, pagar por ver), bueno, como todos los nombrados antes menos la Catedral que tiene una restricción horaria digna de estudio...

Las cofradías, para recuperarlas, para descorsetarlas deberían buscar en sus itinerarios de ida la Catedral, que abriría varias de sus puertas para que según el recorrido y evitando pescadillas pudieran entrar por ellas, y saliendo por la Puerta de los Palos, las que quisieran claro, otras pudieran hacer su recorrido por su barrio - al estilo de las de Triana antes de que la Hermandad de la O cruzase el río- en días de Semana Santa. Una vez más aquellos a los que llamo tradicionalistas de fin de siglo vuelven a tocar hueso, Triana ya tuvo su Semana Santa en los días grandes, sin vísperas. No sería nuevo, ni un invento, que la Hdad. de los Dolores de Torreblanca procesionara por su barrio el Jueves Santo o el Domingo de Ramos. Pero esto es innombrable. Y cuando he comentado mi idea de acceso directo a la Catedral, me tomaban por loco.

Y obviamente barrios enteros, que acaban recogiendo la mayor parte de la población, no tienen entidad propia que les identifique con alguna cofradía . Podría ser también ilustrativa y como ejemplo la cabalgata de Reyes, recorriendo reiteradamente unas calles que no recogen ninguna lógica poblacional, este año por fin pisó el Distrito Macarena, donde por cierto, hasta que se elevó a penitencial la Hdad. de Pino Montanto no tenía ni una cofradía de nazarenos por sus calles ¿que ocurre en Semana Santa en estos pobladísimas barridas? ¿Y en Sevilla Este desde el Palacio de Congresos hasta Andalucía Residencial? No se vive la Semana Santa, los interesados se desplazan a vivirla al centro. Aquellos movimientos obreros que formaron y engrandecieron los barrios del Cerro, Tiro de Linea, Torreblanca, Alcosa, etc. son impensables en las nuevas zonas residenciales o barrios con tendencia al aislamiento. La Fería, por ejemplo, hay que ir a donde la pongan si quieres vivirla, la Semana Santa en Sevilla ocurre (o debería ocurrir) donde esta la gente. Y si se puede ir a la Catedral, mejor pero sólo si se puede ir, que las romerías son en Mayo.

Sobre lo que habló Francisco Robles no quitaría ni una coma , eso sí para construir hay que dar ideas concretas, soluciones en suma, mojarse con el modelo que queremos (no sabemos si Robles quiere un recorrido obligatorio para cofradías pero de libre acceso al público, en cualquier caso es un pasito más), aún siendo improbables muchos planteamientos si se lucha quedará plasmada en la realidad futura lo mejor de ese horizonte utópico.


Diario de un derribo


Comenzó ayer la demolición de la antigua cárcel de La Ranilla (Sevilla I).
Desde la Asociación de Vecinos "La Concepción de Nervión" se ha luchado mucho para que todo el terreno repercuta en beneficio de esta parte de la ciudad (bueno, casi todo, porque el impuesto revolucionario de la parcela para construcción de vivienda libre se ha llevado -por suerte y por saber frenarlo a tiempo es poco- su parte), el Nervión viejo, encuadrado entre las avenidas de Andalucía, Tamarguillo, Cruz del Campo y Marqués de Pickman. Pronto dejará de ser, quedará en la memoria, el barrio de la cárcel.

En Diario de un derribo intentaré llevar al día mediante fotos todo lo que ocurra en los terrenos de la vieja prisión provincial.

Desde la Asociación de vecino se ha trabajado en serio, lo he vivido en primera persona el día a día de las reuniones, siempre con un objetivo único, parque, parque, parque, gracias a vosotros los sueños se cumplen.



Algun día habrá que tratar y contar lo que se ha tenido que remover para que esto empiece a ser una realidad, Nervión tendrá un parque, un centro cívico, etc. Desde luego que han pasado por nuestro consistorio mandatario de toda ideología y pelaje, y hay que decir que muy pocos han hecho algo por mejorar nuestras condiciones de vida dándole prioridad a este proyecto. Y eso que venía con el dinero debajo del brazo, que se pagaba solo, tanto derribo como contrucción, y la cosa viene de muchas legislaturas atrás, ¿no os parece extraño que haya salido tan poco en prensa los continuos retrasos? muchos tienen que callar.

Pero eso es otra historia y como desde este blog intento ser siempre constructivo.. aunque se trate de un derribo, sigamos soñando...

Frankenstein o el moderno Prometeo

Un día escribí ...

El mito de Frankenstein es, prácticamente, una idea original(1) de la inglesa Mary W. Shelley, aunque desde luego, la idea de construir seres artificiales ha estado siempre presente desde la antigüedad hasta nuestros días y en el ámbito científico en esa época ya se hacían experimentos como los del químico escocés Andrew Urde de resucitar a un hombre con descargas eléctricas, precisamente en diciembre de 1818 que fue el año en que se publicó el libro.

Lo primero que se me viene a la cabeza es relacionar esta novela con El extraño caso del Dr.Jekyll y Mr. Hyde de R.L. Stevenson y con el Hombre invisible de H. G. Wells, y lo que veo en común en estas obras es la obsesión de superar los "posibles" límites de la ciencia y querer ir más allá, rebasando las reglas de la ciencia, de la sociedad establecida y, las que más problemas le podían traer, las morales y religiosas. En la obra de Mary W. Shelley existe un trasfondo científico muy grande, sobretodo en los primeros capítulos del libro, en los que aparecen ideas y nombres fundamentales en la historia de la ciencia y la filosofía: Cornelio Agrippa, Paracelso, Alberto Magno, la máquina de vapor de James Watt, origen de la electricidad, Plinio, Buffon, la circulación de la sangre, la distribución de las estrellas, expediciones por el Polo Norte, búsqueda de nuevas rutas comerciales, etc. Desde luego era reflejo de la sociedad que vivía y del ambiente en que se movía la autora. Relacionado con la cuestión científica destacaría el hecho de que todavía existía la idea de científico universal y de la búsqueda de conocimientos al estilo (salvando las distancias) de Platón, Aristóteles, Galileo, Descartes, etc. aunque ya la especialización comenzaba a extenderse, y esto lo comento porque, a lo largo del libro, aparece esta idea muchas veces: en las cartas del navegante Robert Walton le dice a su hermana "...dedicaba las noches al estudio de las matemáticas, teoría de la medicina y aquellas ramas de las ciencias físicas que serían de mayor utilidad ...", el mismo Robert Walton se queja "mis sueños son más ambiciosos y magníficos pero carecen de equilibrio.."; en las primeras conversaciones entre Victor Frankenstein y el navegante, el primero le dice al capitán que "...Busca usted el conocimiento y la sabiduría como me sucedió a mí antaño ..." y el profesor Waldman le dice al estudiante Frankenstein "...Pero no por ello he abandonado las otras ramas de la ciencia. Mal químico sería el que se limitará exclusivamente a esta porción del conocimiento humano. Si su deseo es ser un auténtico hombre de ciencia y no un simple experimentadorcillo, le aconsejo encarecidamente que se dedique a todas las ramas de la filosofía natural, incluidas las matemáticas."

El hecho de querer crear un hombre artificial va ligado a multitud de ideas que se dejan caer a lo largo del libro. Curiosamente, durante la primera parte (hasta que el monstruo toma vida) estas ideas están como apagadas y el ambiente es positivo : un hombre bueno que se dedica al estudio y a trabajar infatigablemente para ofrecer nuevos avances a la humanidad. Es a partir de la separación precipitada de Victor y su criatura cuando el libro toma un carácter más reflexivo y dramático. Esas ideas se repiten constantemente son de lo más variado y las expongo a continuación.

Se podría tener una lectura de esta obra como la del abandono de un hijo por parte de su padre el cual no está satisfecho con lo conseguido, a esto se unen los conceptos de belleza, estética y equilibrio (2) que tanto atormentan a los protagonistas (tanto al creador como al creado) pero también la idea de que un hombre sea capaz de crear un ser vivo partiendo de la muerte (es decir prácticamente de la nada) es una clara emulación de Dios y por tanto otro conjunto de ideas que atormentan al ginebrino es el hecho de que si creaba una segunda criatura podrían perpetuar una nueva raza, una nueva clase de seres humanos con características realmente espléndidas (tanto físicas como mentales), yo diría que perfectas pero con el único inconveniente de no tener los rasgos de belleza a los que estamos acostumbrados. Los problemas morales que tenía Victor Frankenstein son evidentes y más si tenemos en cuenta el papel que la Iglesia jugaba en esa época (se entiende claramente en el episodio en que Justine se autoinculpa del asesinato de William) entiendo que un mensaje del libro podría ser que la especie humana puede terminar y aparecer otra superior, es decir, en cualquier momento podemos tener una nueva génesis.

La lucha entre el bien y el mal también surge de una manera evidente. El monstruo transforma su personalidad radicalmente justamente cuando ha conseguido lo más difícil en un ser humano que es usar eficientemente su cerebro, mientras Victor que se mueve en el plano del bien empieza a tener dudas respecto a esto (por la barbarie que cree ha creado). La cuestión que resume esto podría plantarse en los siguientes términos : ¿existen buenos y malos? ¿quién es el malo? ¿es la maldad un término absoluto?

Dentro de esta serie de contradicciones que aturullan a Victor Frankenstein, a la autora, al círculo cultural en que se movía y, pienso, que a cualquiera que medite un poco sobre el tema es el de la muerte y en esta obra ese hecho se supera. El ser humano lleva toda la vida intentando superar lo único que es inevitable. Lo que está claro es que al final el que ha ido en contra de lo establecido ha salido perdiendo, la mayor parte de su familia muere a manos de lo que el mismo ha creado, por el sueño de su vida. Curiosamente sabemos que experiencias similares a las del libro se llevaron a cabo durante esa época (aunque en el libro nunca se dice cómo lo hace sino simplemente qué es lo que hace) pero ¿se llevan a cabo estos tipos de experimentos en la actualidad? ¿qué pasa con los casos de clonación, industria genética, etc.? La opinión pública se plantea en la actualidad cuestiones morales de igual calibre que las que nos propone Mary W. Shelley. Los trasplantes de órganos se realizan de manera habitual (y es un adelanto maravilloso, gracias a Dios) pero, según he leído, se pueden trasplantar todos los órganos menos el más increíble que es el cerebro. ¿Podríamos crear un nuevo ser partiendo sólo de su cerebro?

El tema de la creación de seres artificiales tiene también nuevas salidas, que en el siglo XVIII no podían ni plantearse (Babbage concibió su máquina analítica entre 1828 y 1839), me refiero a la idea de hacer una máquina que simule la mente humana. El problema radica, no en la toma de decisiones sino en como tratar los sentimientos que no tienen nada que ver con lo físico.

Si creáramos una máquina con forma humana (piel, huesos, nervios, músculos) podría programarse para si se pincha en la piel pueda gritar (mediante impulsos nerviosos y valorando la intensidad producir un sonido idéntico al de una persona), incluso si la temperatura ambiental supera un cierto valor, la máquina podría reducir su ritmo de producción en la fábrica y quejarse por el calor.

¿Cómo reflejaría en sus tomas de decisiones cuestiones relacionadas con el amor, odio, compasión, etc.? Quizás no necesitemos respuestas a esto y no nos interesen máquinas que sientan sino que sólo piensen. El problema que se encontró Victor Frankenstein es que su criatura pensaba y sentía. Tal y como se le describe en el libro (y ahí está la maravillosa fantasía) este nuevo ser era perfecto. Inteligencia artificial en su estado puro.

Parece que las cuestiones morales se ponen contra la ciencia cuando se trabaja directamente con los seres humanos pero los especialistas en construir máquinas pensantes no creo que se encuentren con esos impedimentos. Trabajar con circuitos electrónicos no va contra ninguna creencia o religión. El problema puede venir por otro lado, estos adelantos técnicos ¿favorecen o le ponen las cosas más difíciles al ciudadano? Podemos volver a encontrarnos con las dificultades que se encontraron en la revolución industrial. Hasta ahora las máquinas, esquematizando en general, no hacen nada que nosotros no podamos hacer. Ellas tardan menos, más seguras y sobretodo más eficientes. Se crean para que hagan nuestro trabajo, para que vigilen, calculen, maniobren, ejecuten e incluso tomen decisiones lógicas pero de una manera rápida e infalible. No se crean para que sientan por nosotros sino para que nos faciliten las labores, o quizás ¿no es eso lo que se pretende?

En cierto sentido, los seres humanos somos como las máquinas, como sus cajas negras, tenemos nuestras entradas (obtenemos datos del exterior), las procesamos y producimos datos (resultados) hacia el exterior. Muchas computadoras conectadas en una red trabajan de la misma manera, quien dice una red dice transmisión por señales eléctricas, acústicas, luminosas, etc. Este tipo de redes existen ¿qué les faltan a estos sistemas para parecerse a, p.e., una conversación humana? ¿qué tiene la caja negra de una persona respecto a la de una computadora?

Parece que el tema de la programación es fundamental, las máquinas hacen lo que se les dice, aunque puedan tomar miles y miles de decisiones, son un conjunto restringido de casos posibles. Supongamos que creamos dos máquinas cuya misión es corregir y valorar textos escritos en verso (medir rimas, cantidad de palabras diferentes usadas, gramática, ortografía, etc.). ¿Podría programarse para que puntuara la armonía, la belleza de un verso que describe una relación de amor imposible? Entre los humanos los hay más sensible que otros, las máquinas son todas iguales, todas asépticas a lo no medible. Victor Frankenstein lo tuvo más complicado, su criatura era enormemente receptiva y había tomado su propia decisión, se autoprogramó. Aunque no era lo que él quería en un principio supo valorar y analizar su propio problema de manera inteligente. Solicitó una compañera, pero al hacedor esto le suponía mayores problemas. No sabía como iba a responder la nueva criatura. No estaría programada de antemano, y aunque el destino parecía tenerlo configurado, ella podría tomar decisiones no esperadas. Tendría lo que no tienen nuestras máquinas.

C. Evans en El fabuloso microprocesador (1981) decía "...El argumento basado en el hecho de que los fiables computadores hacen sólo aquello para lo que han sido programados, tienen sólo un fallo fundamental; no puede suponerse que el programador tenga pleno conocimiento (y por tanto plena responsabilidad y confianza) de los resultados que se obtendrán. Ciertamente, el programador puede poner en marcha un sistema evolutivo cuyas limitaciones no están completamente claras para él y que posiblemente le resulten incomprensibles" y ciertamente esta premisa tendría sentido si se han conseguidos programas que permitan cierto o bastante grado de autonomía. Esto de todas formas puede entenderse también como producto de un fallo en el diseño de las tarers a realizar o en los criterios para la toma de decisiones. Las máquinas las hace el ser humano, creo que Turing es más certero cuando en Computing machinery and intelligence (1950) decía "...En lugar de tratar de producir un programa que simule una mente adulta, ¿por qué no producir una que simule la mente de un niño? Sometiéndolo a una educación apropiada podríamos obtener un cerebro adulto. Presumiblemente, el cerebro infantil es de alguna manera semejante a una libreta de notas de las que podemos comprar en la papelería. Apenas hay mecanismos (escritura), pero hay un montón de hojas en blanco (../..). No podemos esperar encontrar una buena máquina-niño al primer intento. Deberíamos experimentar enseñando a una de estas máquinas y ver que tal aprende. Después podríamos intentarlo con otra y observar si lo hace mejor o peor. Existe una conexión obvia entre este proceso y el de la evolución."

Casi al principio comenté que la trama del libro se podía resumir en la historia de un hijo que es abandonado por su padre el primer día de su vida. Si Victor no hubiera salido corriendo podría haber educado, trabajado con su hijo y siguiendo las pautas de Turing, en algún momento hubiera tenido éxito. ¿Qué le hizo abandonar? Quizás le pasara por la cabeza que lo que hacía no estaba bien del todo y su propia conciencia lo traicionó, o quizás Evans tenía razón y el programador no era consciente de las posibilidades (o sí era consciente pero ignoraba el resultado final) de su propio programa.

(1) Según Isabel Burdiel : "Cabría tan sólo, con reservas importantes, establecer un precedente popular a Frankenstein en la leyenda judía de el golem que fijó Gustav Meyrink medio siglo después de escribir Mary Shelley".

(2) Manuel García Morente en su libro Lecciones preliminares de filosofía establece la estética como una de las disciplinas tradicionales de la filosofía, al mismo nivel que podría estar la teoría del conocimiento o la metafísica.

Gracias a la vida

Como me ocurrió hace más de tres años, allá por un caluroso mes de Mayo, ahora, en una lluviosa madrugada de invierno, LA VIDA con mayúsculas me ha traído un nuevo empujón, de lo que mejor que puede pasarte, un empujón de vida.

Es tu risa en los ojos la luz del mundo dijo Miguel Hernández acertadísimamente, y nos lo recuerdan en el Maternal con la cita en el marco de cartulina donde arropa la foto del recién nacido. Regalo precioso para dar calor al siempre frío entorno hospitalario.

Que razón tenía el escritor. Toda la razón de este mundo.

El momento más puro que la naturaleza nos puede ofrecer, el momento en el que comienza una nueva etapa, un cambio biológico radical, y aún con el cordón umbilical y el cuerpo rodeado de la sustancia grisacea que le ha protegido en el interior de la madre, en ese momento se juntan dos corazones, eso tranquiliza al recien nacido y recibe caricias de quienes se unieron para crearlo. No creo que en mi vida haya sentido una sensación parecida, vivir en primera persona todo el proceso del nacimento, del paso final, del comienzo de todo. Con mi primera hija, Lucía, los nervios me inundaron cuando tras cortar el cordón umbilical me ofreció la matrona que la cogiera, esa imágen no la olvidaré nunca. En esta ocasión, la situación fue más propicia y lo vi nacer. Gracias desde aquí a la matrona Juana y su auxiliar Isabel por hacernos grato ese momento tan complicado. Fali, la madre, y Martín, ahora el benjamín de la casa, se portaron como unos campeones. Y no es nada fácil.


Y es que el momento vivido comprende a la vez la sencillez de lo más humano con lo complejo de nuestra naturaleza. Lo complejo se hace fácil si se sigue el curso de la naturaleza. ¡Qué gozada ser mamíferos! Ante algo tan delicado como un recién nacido no hay palabras que expliquen lo complejo de todo lo que ocurre en esos segundos.
Por eso es una bocanada de aire la llegada de un nuevo miembro a la familia. Sus vidas, la vida, esa es mi religión, mi doctrina, mi ideología, mi partido, mi libertad.