Por el camino más corto

Traigo a esta mañana de Domingo de Ramos el texto con el que concluí ayer mi cuarentena. Es vuestra. Cuando me recupere volverá 'El Callejón de los negros' con más historias de lo que ocurre en las aceras que pisamos.

Que maravilla poder poner el título de la entrada en singular. La cuarentena se acaba, la entrada de mañana tendría que titularse, no queda ningun día, y eso tiene un nombre, pero, tranquilos, disfruta del último día de nuestra particular puesta a punto.
Así concluía el año anterior. Hemos llegado al sábado de pasión. Estamos vivos que no es poco. Cuerdos totalmente no. ¿Pero quien quiere estarlo? Seguramente en un estado donde la sensibilidad nos brota más de lo que desearíamos. Dicen que Juan Ramón Jiménez padecía una enfermedad que le hacía estar en ese estado todo el tiempo. Nosotros sólo, progresivamente durante cuarenta días y de pleno en la Semana Santa. Quizás sea un día como el de hoy, como el de ayer, con esa dualidad tan cacareada pero que es evidente. Hay quien no pisa el centro hasta el domingo de ramos por la tarde y quienes no conocen nada de las llamadas vísperas. Allá cada uno. Nosotros a lo nuestro.

Este día que hoy transcurre con una lentitud contagiosa que cuando menos te lo esperas da el salto fugaz para dejarte en las puertas lo que tenías como meta hace ya casi cuarenta días. Con sus casi cuarenta noches.

Y termina aquí aquello que empezó. Como todo en la vida.

Vuestras muestras de afecto han permitido que este año me lanzará a escribir cuando estuve cerca de dejarlo para mejor ocasión. Ha valido la pena. Esta cuarentena tiene su fundamento en lo cotidiano, en la relación entre las personas teniendo como punto de encuentro la red, como medio maravilloso para compartir lo que por las circunstancias de cada uno no permiten salir a la calle estos días de espera y como recopilatorio de anécdotas, viviencias, sufrimientos, pasiones, olvidos...

No quiero dejar pasar la oportunidad de recordar aquel Foro Abierto que el actual hermano mayor de la Hdad. del Sol, Fco. Javier Parrado, pusiera en la red y que hace ya muchos años nos permitiera exponer nuestros pensamientos y reportajes fotográficos en la red. Fue un (el) pionero aunque esto le pese a algun gallito de pelea (¿como dejar de lado el colmillito cofrade...?).

Y luego vino el momento de gloria para los foros, con el mítico Foro El Nazareno que llegó a convertirse en núcleo de unión entre cofrades de toda España. Acercando a todo el mundo nuestra Semana Santa. Y lo más importante (que daría para varias entradas más) recortando distancias entre los cofrades metidos de lleno en sus hermandades y los capiroteros. Ahí se hizo un trabajo que quizás no ha salido del todo a la luz...

Y el siguiente escalón que estamos subiendo dentro de esta escalera de caracol, que permite compartir tanto a los que gustamos de vivir la Semana Santa a la sevillana manera, es la proliferación de los blogs. Pero de esto ya sabéis más que el que os escribe.

Un abrazo. Nos leemos.

El dinosaurio

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
(“El dinosaurio”, Augusto Monterroso)


La convivencia con este tipo de personas nos lleva a la desesperanza, al desengaño, a la decepción, a la contrariedad, al chasco, a la amargura, al despecho, al desaliento, a la frustración, al fracaso, a la incredulidad, al desánimo, al descorazonamiento. Es un dinosaurio de la escena, un monstruo de la interpretación, un depredador en el escenario. Me tiene enganchada y por eso cada mañana deseo que al despertarme ya no esté a mi lado. Que se haya marchado, incluso con otra. Que me abandone él porque yo no puedo hacerlo. Nunca sería capaz y sin embargo, es mi única escapatoria.

TIC

No es de bolsillo el reloj. De bolsillo es el tiempo.
(“TAC”, Javier Mije)

‘Y sin embargo se mueven las manecillas’ balbuceó el reo tras la confesión que le salvaría la vida.

En el tajo

Jacinto andaba preocupado por alguna razón. Otras veces habíamos hablado de como evolucionamos las personas, como vamos buscando el sitio adecuado en la sociedad, como a veces hacemos daño sin querer y otras veces somos los que recibimos. No siempre somos tan buenos ni tan malos como nos dicen que somos. 'Santiago', - me solía decir- ' mira, las cosas hay que verlas con la perspectiva del paso del tiempo, no confies en quien te dice que eres un joven muy maduro...'. Andaba preocupado Jacinto y menos mal, en una de las paradas que por obligación hacemos en el tajo, me pasó un papel escrito por ambas caras, una de ellas con la nómina y otra con unas extrañas rimas, eso me pareció al principio, y que no eran más que pensamientos escritos al ritmo del soniquete de la trituradora que usamos para hacer desaparecer todo lo que nadie quiere.

Dicen que se hace camino al andar ...
¿y si el camino se acaba y el aire te empuja en la espalda?
Puedes continuar cegado ansiando que termine el matorral
para que empice la senda que no debiste olvidar...
Puedes dar marcha atrás y volver sobre tus miedos
cortando con estiletes la espuma que no deja ver tus dedos.
Puedes estarte quieto emulando a Don Tancredo...
Puedes pensar que alguien desde arriba vendrá como Superman.
Puedes pensar en tantas cosas. Puedes no actuar. Puedes soñar. Puedes dormir, sin más.
Lo que nunca debes hacer es pensar que todo se ha acabado. La vida no es un camino. Son muchos.

La casa del acantilado

Os verdes anos primeiros
foxen como o vento soán,
do esquivo cabo Nariga
antre o espeso matorral.
(Eduardo Pondal)

Mi cara era como una serie de fotografías, algunas de las cuales deberían haber terminado en la papelera. Pero no lo hice y ahí siguen apareciendo y mostrándose en cada espejo con el que me cruzo. Sólo enseña su lado amable en el recibidor de casa de mis padres. Allí todo es distinto. Desde que entro por ese portón inmenso al que se llega desde la curva de la carretera. Justo donde una señal indica que quedan tres kilómetros para Malpica de Bergantiños. Nunca debí conocer mundos nuevos. Nunca debí salir del espejo del recibidor de casa de mis padres. Pero de aquello casi no me acuerdo. Gracias en parte a mis gafas amplias y oscuras que me aíslan de todo reflejo, lejos de toda posibilidad de encontrarme con algo que pueda mostrarme tal y como soy, con el rostro de la mentira acumulada año tras año en Madrid. Mi verdad está entre los raqueros. Y allí me dirijo. A perderme para siempre en las Sisargas.

Cuarentena, garabatos y reformas en el callejón.

Es doblar una esquina y saber que vienes para quedarte.

Tienes tu aroma y tu propio sabor de barrio, y tienes tantas cosas buenas que te hacen especial, silencios y músicas, encuentros y soledades, avances y retrasos. Tienes tantas cosas que te hacen tan especial. Con el cambio climático nos despistas y te anuncias con racheos inesperados. Te anuncias, que bien te anuncias. Sabes que cada año me asomo para verte pasar y ahí estás.

Sabrás de sobra que por aquí, por estas latitudes, tenemos formas de hacer las cosas, de mostrar nuestro arraigo a la tierra que pisamos. Sabemos que es lo importante y por ello lo anunciamos con vísperas.

¿Qué sería de nosotros sin las vísperas? Creemos tanto en la espera que le damos forma y modos de ser.


Y ahí seguimos... la Cuarentena sevillana.

Y los miércoles, desde hace ya unos meses nos mojamos los pies en el Arroyo Garabato. Aveces pescamos ranas y otras un resfriado pero ¿y el buen ratito que echamos?

A partir de una fotografía de lo cotidiano, es un acercamiento a los diversos mundos que en mi habitan.


También habréis observado que este callejón se centra cada vez más en plasmar con pequeños textos mil historias, relatos, cuentos. He dejado de lado otros apartados, algunos de ellos fueron impulsores en la creación del propio blog pero ahora quiero recuperar el tono de los relatarios dejando más de lado otros aspectos. Es lo que me apetece.

Nos leemos.

Divagando sobre un cuadro

Con permiso del que sabe hacer estas cosas magistralmente...

Room in New York, de Edward Hopper


De compras

Sin dejar de leer el periódico Thomas habló a su esposa: ‘Querida, vas a tener que ir a Macy´s a por esas cortinas que viste con tu madre. Creo que esta casa empieza a parecerse a uno de los escaparates del barrio Rosso de Amsterdam.’

Ella sin mutar el rostro, dejó caer un dedo sobre una de las teclas del piano mientras pensaba como de aburrida empezaría a tornarse su vida a partir de que los empleados de Macy´s taparan su única vía de escape. Lo único diáfano en su vida.


Algo se nos ocurrirá*

Y allí seguían esperando que algo se les ocurriese. Quizás ya estaba pasando demasiado tiempo desde que se plantearon que la solución vendría de forma lenta pero segura. Allí seguían esperando que algo se les ocurriese. Decidieron que mientras esperaban la idea que los sacara de esta doble vida, ella tocaría el piano y él leería los periódicos. Anna y Dmitri no tenían prisa por ser libres.


* Basado en el cuento 'La dama del perrito' de Anton Chejov

Un pueblo agradecido

Acudieron aquella mañana todos los que conocí. Aguardaron su cola todos aquellos que de mi oyeron hablar. No faltaron mis ex-mujeres colgadas del brazo de sus nuevos esposos. Vinieron desde la ciudad todos mis acreedores. No faltaron aquellos que me crucé en el camino y que la azarosa fortuna dispuso como peones para alcanzar el éxito o el fracaso de cada nueva empresa en la que me embarcaba. Todos estaban allí para lo mismo. Todos querían asegurarse que me enterraban para no levantarme más. Hubo que traer tierra roja de las abandonadas canteras del arroyo Garabato para dar satisfacción a todos los presentes. Nadie hubo en el pueblo que llorara mi desaparición. Ni siquiera mis hijos. Lo único que me agradecieron fue que no hubiera podido tenerlos.

El tiempo del goce de mentir

Llega el tiempo de las máscaras, el tiempo de la pantomima, tiempos para vivir otras vidas, tiempos felices, tiempos de alcohol, tiempos de lujuria, desenfreno, descontrol, sin tregua nos empujan a la diversión, porque el tiempo se agota y las carnestolendas nos quieren abrir las carnes para gozar al mismo son que una caja y un bombo que buscan de sol a sol la Araca La Cana que en el mismo Río de la Plata Montevideo olvidó. Sigo pensando en volver a aquella tierra de cuerpos brillantes por el sudor del sol, cerca de Maracaná o bucear con mi disfraz en las aguas venecianas donde se que algún día volverás. En todos lados note tu presencia y sin embargo cuanto tiempo tardé en descubrir que el tiempo del baile de máscaras, el baile del cortejo secreto, el baile de las miradas no es más que un baile de las mentiras, es el tiempo del goce de mentir.

Y hasta eso no es verdad. Siempre nos ha parecido que usábamos el tiempo de los disfraces para revestirnos de otras vidas, y cada año que pasaba, por cada ceñida ropa que nos ajustábamos para ocultarnos, iba creciendo nuestro interior imaginario. Nunca fui lo que esta noche seré, nunca viviré lo que Don Carnal me ofrece por unas horas… hasta eso es mentira… la vida real, lo que somos ciertamente es lo que nos ofrece la tela de colores brillantes que te pusiste, cada año que pasa mientras te cubres de una nueva purpurina lo que realmente haces es quitarte una capa engorrosa de tu fatídica existencia, y al final de tus días, en el último baile de antifaces, cuando la orquesta apriete para llegar al culmen de la obra podrás verte en el espejo de la sala de maquillaje, desnudo por fuera pero plenamente vivo, relleno de todos los personajes que has gozado y mostrándote tal y como eres.


Este texto es una colaboración para el programa de radio por internet que realizó Luz de Gas el pasado siete de Febrero.

Podéis escuchar al actor Juan Duque leyéndolo en directo y al fondo, entre bambalinas, buscando un amor perdido... el fantasma de la ópera.





Francisco, Patricia y sus tres hijos

Francisco volvió de su recorrido diario por toda la ciudad. El trabajo de buscar trabajo empezaba a descomponer su habitual entereza. En la televisión, que veían adormilados, Patricia y sus tres hijos, alguien sugería que sería necesario recurrir a novedosas e ingeniosas formas de obtener ingresos para superar la crisis. Francisco no llegó a quitarse la chaqueta y sin decir nada se marchó de nuevo a la calle.
Negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco. ¡Zas!. La ambulancia recogió a Francisco siete minutos después. Nunca estuvo en peligro su vida pero la recuperación de su pierna izquierda fue algo que le llevó mucho tiempo en rehabilitación, y las señales en toda la cara, algo que llevaría consigo siempre.
Tres meses después del accidente, Francisco recibió una carta certificada de la compañía de seguros del coche que le atropelló. Siete mil doscientos treinta y tres euros con quince céntimos, pagaderos al mes siguiente y en la cuenta corriente más abajo reseñada. Un año de hipoteca pagada. Nuevas e ingeniosas formas de obtener ingresos para superar la crisis.

Al maestro

De aquella habitación pintada con el olor de la muerte no podía salir nada bueno, o eso es lo que pensaban todos los que entraban y salían desde hacía días. Y sin embargo había vida. En una esquina, oculta por los restos de lo que había sido un perchero de pie, de estilo victoriano como solía contar el viejo doctor, y con algunos viejos baules impidiendo que cualquiera pudiera verla, estaba ella. La presentí en una ocasión en el que entré en esa habitación pero mi visión quizás, al viejo doctor, no le hubiera servido de mucho si nos hubieramos encontrado y hubiera podido hablarle. Un problema de planos, o de creencias, quien sabe, lo cierto es que los otros no la vieron.

 Fotografía de www.elpais.com

Ya que no podré llevarle rosas con espinas en una botella medio vacía de coñac... es lo mínimo que puedo hacer por recordarlo... buscar su sombra y cantar...
Para el maestro..

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ADDENDAS

En El País, un artículo de Fernando Savater, Los hijos de Poe

He añadido encabezando la entrada un pequeño relato, muy breve, muy humilde y limitado pero con mucho cariño.

Podemos escuchar una canción basada en un poema de Poe, The Lake...


* Fotografía de www.elpais.com

Mensajería casera



La idea me vino a la cabeza
tras ver el original blog de Pati,
su habitación añil.
donde usaba http://crazyprofile.com/postit/post-it.asp


Y podéis escucharlo en el control de más abajo,
siguiendo una idea que
Tormenta nos sugirió hace tiempo.


Para almacenar y reproducir el sonido he utilizado http://muzicons.com/
que vi le daba muy buen resultado
a una sirena.

(perdón por la falta de acentos en el microrelato... cosas del programita..)

Inmediatez

Todos estamos enganchados a algo. Vosotros, ahora, a la inmediatez de las cosas. No tenéis paciencia, no creéis en la espera. Lo necesitáis todo en el instante posterior al instante en que los pensasteis. No todo lo lento es malo.

Cerró la puerta de la cabaña perdida creyendo haber aprendido algo. Pulsó un minusculo botón en su reloj de pulsera y se teletransportó a la ciudad.

Cuando te lo pide el cuerpo

Cuando el cuerpo te habla tienes que hacerle caso y a mi me pedía el cuerpo recuperar una entrada de hace un año, por este mes de Enero... no soy yo nadie para enfrentarme a mi mismo... pero siendo él, otra cosa es que hubiera sido el alma, a esa que le tengo ganas le hubiera respondido de otra manera, me hubiera puesto a escribir, poniendo cuerpo y alma en ello, pero tratándose del otro... Si uno no quiere, dos no se pelean.

La huida no es solución para quien ama el paisaje


La huida no es solución para quien ama el paisaje,
teme por su vida, por su equipaje
por las bailarinas chinas del cafe teatro
por los años en la calle Moi San Foix
dejó sus años perdidos entre libros de anticuario.
Visitó la letra cursiva de la imprenta embrutecida
y encontró dolor que busca paisajes de muerte y desolación
La huida no es solución para quien ama el paisaje

Palabras que escuecen

Justo Navarro nos trae a las páginas de El País el siguiente artículo, con el que me siento plenamente identificado, y aunque hasta ahora cuando traía al Callejón algún artículo o viñeta ajena no permitía comentarios para crear el debate en el lugar de origen, pienso que es bueno dejar que cada cual suelte y comente lo que piensa del tema. Las cosas aquí dentro van cambiando, ya os contaré poco a poco.

Y en este caso, la preocupante situación de guerra infinita y desproporcionada (sin olvidar que todos los muertos son iguales, no usemos la demagogia ...) entre Palestina e Israel, y de una invasión donde civiles caen como moscas por convivir con terroristas. Como con la foto de la anterior entrada, me vienen instantáneas de tantas cosas, y de un hombre que es algo más que uno de los mejores jugadores de ese deporte llamado fútbol, pero sobre el valiente Kanouté ya estuve hablando en una mesa camilla donde no importan los colores cuando de hablar de personas humanas se trata.

La palabra Palestina les escuece con solo pronunciarla, como ocurre con nuestro abandonado Sáhara, sólo decirlo produce sarpullidos en quienes pueden hacer y no hacen. Con Jund Filastin se les hiela la sangre. ¿Y si hubiera escrito en la camiseta sólo la palabra 'justicia'? que es lo contrario de la palabra que hace mirar para otro lado, al de los rascacielos bursátiles, al del poder oculto. Lo contrario de justicia es Palestina, una de las mayores injusticias. De momento.

"Minuto 40 de partido de Copa del Rey, estadio Sánchez Pizjuán: el delantero Kanouté marca para el Sevilla el segundo gol al Deportivo, lo celebra y, a pesar del frío, se descubre el pecho, se echa la camiseta blanca a la cabeza y deja ver, mientras busca las cámaras, otra camiseta negra sobre la que se lee en cinco idiomas y tres alfabetos la palabra Palestina. Creo que millones de espectadores han sabido inmediatamente, a través de la televisión y los periódicos, de qué hablaba Frederic Kanouté con una sola palabra: estaba hablando de la invasión de Gaza y el castigo militar israelí contra sus habitantes. Ayer mismo decía uno de los titulares de primera página de este periódico: "La ONU denuncia otra matanza de palestinos en la ciudad de Gaza.

Kanouté se ganó una tarjeta amarilla del árbitro, más 3.000 euros de multa del comité disciplinario correspondiente, porque, según los reglamentos de la Federación Española de Fútbol, "el futbolista que exhiba cualquier clase de publicidad, lema o leyren sus contenidos enda, siglas, anagramas o dibujos, sean los que fueo la finalidad de la acción, será sancionado como autor de una falta grave". Hay quien ha recurrido a motivos religiosos para justificar que Kanouté se saltara el reglamento: Kanouté es musulmán. Pero yo, que no soy musulmán, comparto el recuerdo de Palestina con Kanouté.

Israel, probablemente el único Estado del mundo que tiene su fundamento en una religión, ha contribuido a la reanimación de una especie de supraestado religioso, la nación musulmana. Es como si los palestinos, que han ido quedándose sin tierra, a falta de otra cosa tomaran como suelo y base sus creencias, un libro sagrado que es como un país en el que han encontrado compatriotas de todo el mundo. Pero no creo que sea religiosa la causa última del pleito palestino, una cuestión bélica en torno a territorios y posibilidades de vida. Las doctrinas religiosas, como cualquier otra doctrina, sirven de aval ideológico para guerras y paces. Los Derechos Humanos han servido de pretexto para bombardear países.

En Palestina se pelea por la tierra, por la supervivencia. El escritor israelí David Grossman, que perdió un hijo en la última guerra relámpago de su país en Líbano y defiende el entendimiento entre judíos y palestinos, describió una vez "un Israel minúsculo, cuyo tamaño en el mapa no basta ni para escribir su nombre en él, con una anchura máxima en la parte central de apenas once kilómetros, rodeado de países y pueblos que le son hostiles, algunos de los cuales se encuentran inmersos en una ola de fundamentalismo islámico y preñados de un odio a los judíos por el mero hecho de ser judíos y declaran abiertamente su voluntad de destruir el Estado judío" (La muerte como forma de vida, Seix Barral, traducción de Ana María Bejarano). Los palestinos viven aún más estrechos y acosados.

Ha habido estos días manifestaciones en la calle, en Córdoba, en Sevilla, en Granada, movilizaciones de musulmanes, sobre todo, y un amigo católico me decía que no iba por miedo a que otros manifestantes lo consideraran un intruso, es decir, de otra religión. Las religiones siempre han sido particularistas, excluyentes, muy suyas. Un síntoma peligroso del actual estado del mundo, irreparablemente violento, es la nueva ola religiosa, simultánea a un nuevo fervor por las banderas y las identidades étnico-territoriales. El fútbol es más universal que la religión. El gesto de Kanouté suma más adeptos que ninguna manifestación convocada por una particular fe en lo sobrenatural. No hay nada que oponer a la multa, prevista en los reglamentos que supongo que Kanouté conocía. Uno de los jueces de la Federación Española quería más sanción contra Kanouté. Piensa ese juez que el recuerdo de Palestina, el solo uso de la palabra Palestina, incita hoy a la violencia. No creo que tenga razón: a la violencia incita el cerco, el bombardeo, la invasión de los territorios palestinos.

Justo Navarro"


La primera sensación

Abrí el periódico digital y vi la foto.
La imagen primera que me vino a la cabeza fue la de un niño enterrado en escombros en uno de los bombardeos de Gaza, u de otros bombardeos en las otras 'Gazas' que hay en el mundo, al segundo siguiente corregí la visión y pensé que era un niño que viendo la cabalgata estaba atrapado tras una avalancha de la masa humana en pos de caramelos y peluches, ¡no!, finalmente era sólo un instinto de supervivencia, hay muchos caramelos pero para conseguir el que uno quiere debe luchar especialmente por conseguirlo, marcar la diferencia, y el caramelo como los sueños sólo se cumplen en aquellos que luchan por ello, sin importale barreras, sin importarle que el mundo pueda ir en contra. Bravo por el niño y por el fotógrafo de ABC que supo mirar por su objetivo y plasmar como se consiguen los sueños.

O será que llevo desde la tarde de ayer con los ojos enturbiados viendo las caras de los niños, de los míos, de todos. Y pensando en tantas cosas... me vino a la memoria una foto que le hicieron hace años a una niña que murió ahogada en una inundación y aún tuvo tiempo de hablar con el que nada pudo hacer por salvarla pero si recoger su testimonio final que cada momento en que me siento con la piel diferente me viene a la memoria, y pasan los años y la humanidad no aprende. Son las primeras sensaciones tras ver una foto que es pura maravilla y es símbolo de alegría pero ya os digo, llevo llorando, a veces por dentro otras veces dejándome brillo en los ojos, desde hace muchas horas... especialmente cuando una princesa que vive en un castillo de setenta metros cuadrados me dijo anoche... 'Papá, a los Reyes Magos no se les puede ver cuando vengan, que se rompe la magia'.

Y así sigo, como los caracoles, limpíandome por dentro y por fuera, con el corazón a flor de piel hasta la próxima... que será una mañana luminosa, no lo dudéis... mientras espero me escondo en este callejón enigmático que distorsiona mi esencia tan rudimentaria.

Duendeando

Mientras escucho, duendeando, Flamencos Y Pelícanos en Radio3 me encuentro con una araña que se ha subido a la pantalla del portátil, y como me encaro con ella, la tía va y levanta cuatro de sus patas y me dice:

'¿Qué te gustan más las guajiras o los tanguillos?'

'¿Pero no es lo mismo? Si los cantes van y vienen.'
'¡No me vaciles hombrecillo! que rara vez terminan bien estas charlas entre arácnidos y humanos, y con quebraderos de cabeza para vosotros, simples bípedos'
Supongo que debí pensar que la pesadez del clima que estábamos sufriendo en la base desde hacía meses estaba haciendo mella en mi y en las entendederas que me sostenían. No se si era eso o algún cambio en la alimentación que nos introducían en el aire que respirábamos, para que, sin esfuerzo, fuéramos mineralizándonos.
...'aunque ya que me sacas el tema te lo digo, de hombre a araña, me muero por una soleá de un sitio que hubo en la vega, Triana le llamaban.'

Y la araña se fue sin despedirse, eso sí, canturreando por alegrías. Y con todo el arte de Chano Lobato. Mientras, en el exterior, la lluvia comenzaba de nuevo a caer con fuerza, y dejando toda mi colada empapada.

Trilogía del acabose

Uno.-
En la oreja llevaba una flor que no le impidió acercarse a aquel cuadro. Tras descorrer la cortina comprobó que no era más que una ventana.

Dos.-
Les había pedido una cocinita y un puzzle pero le trajeron un ordenador y un carrito. A su padre, una moto. Fue el principio de una eterna sospecha.

Tres.-
Esa había sido su última tarde como vendedor de lámparas y estaba dispuesto a pasarse el resto del tiempo frente a la televisión, sentado en el sofá y con el abrigo puesto.

Quedamos pocos (o eso es lo que nos gusta creer)

Un año más hay que saber lo que se pierde
para reivindicar lo que está en el fondo
para muchos que ignoran un estorbo
para otros... de nuestra vida...simiente
Y es que inocentes empedernidos, que no santos entontecidos,
quedamos pocos (o eso es lo que nos gusta creer)

La memoria de Santiago

En un apartado rincón del hospital el doctor Suarez no sabía como decírselo, tantos cursos de atención a familiares y seguía sin encontrar las palabras adecuadas. Y aquel caso había sido su vida. Y era el punto y final de sus investigaciones. Había que despojarse de la bata de científico y ponerse el mono de padre de familia.


Su hijo no volverá a recordar nada de su pasado aunque llegará a hablar y terminará, en pocos años, siendo un chico como los demás. Eso sí no recordará nada de su pasado.

Y ahí venía el momento complicado, explicarle las razones de esta pérdida, el caso maravilloso que suponía Santiago para la ciencia o mejor callar y dejarlo ahí, las explicaciones que quedaban no iban a poder ayudar al paciente y existía la posibilidad de aumentar el dolor de la familia. Pero este caso era único. La comunidad debía saberlo, y los padres los primeros.


Su hijo no recordará nada de su pasado pero no ha perdido totalmente la capacidad de recordar, sólo en parte, sólo las que se subscriben a una serie de hitos neuronales podrán ser recuperardas con los ejercicios mentales habituales. Su hijo sólo recordará lo bueno que le haya pasado desde que nació hasta el momento del accidente pero, como le dije ... su hijo no recordará nada. Lo siento.

El extraño caso de Nito el gusanito (y II)

No son pocos lo que  se preguntan a este lado de las colinas qué es lo que hace Nito 'el gusanito' cuando baja del farol, cuando ya está fuera el sol, y es sin duda un misterio. O lo era.

Quizás les sorprenda pero Nito es un ratón de biblioteca. Pasa horas entre los libros viejos y acartonados, entre los aromas de café barato y cigarrillos liados a la forma inglesa. Se mueve entre los pasillos estrechos  de las distintas estancias como vos entre enfermeras, querido Doctor, sin que se note que disfruta del roce de los papiros. También gusta de los libros nuevos, pero de ellos aprecia sus texturas enriquecidas, como vos, Doctor, de la compañía de las jóvenes herederas del Condado de Wessex.
Nito 'el gusanito' alterna sus investigaciones con días de tranquilidad en una vieja mansión cerca de la casa de subastas Sotheby, allí, amancebado por sus dos amigas alimenta una parte de su ser que no controla su mente. Pero esto ya lo sabía usted tras el interrogatorio de la semana pasada en el que sus conocimientos sobre fisiología de  los barrios bajos aportaron más de lo que usted piensa. No es buen tipo este Nito para encontrárselo en la calle entre la niebla, ni en la cama entre las sábanas. Y sin embargo...
Lo curioso de todo esto es que no está escribiendo nada nuestro amigo, ni dicta sus descubrimientos en ningún círculo de historia o ciencia, el sólo alimenta la parte del espíritu que mejor guarda, y ahí, amigo, es imposible entrar. Esta alimentando el conocimiento por el simple hecho de saber. No vi nunca nada igual. Pura inteligencia.

Entreplantas

'Muchas veces, tantas y tantas, hablo para mi mismo más que para los demás, no es culpa mía que me escuchen.'

'Querido Leonardo, tus palabras las he recibido como latigazos en la espalda.'

'Estos papeles rotos que encontré en la papelera de tu oficina, cerca de tu mesa, en aquella planta treinta y dos del edificio más feo de tu ciudad, estos papeles no los entiendo, hay caritas dibujadas en algunos de ellos, me confunden, la imagen que tengo de un director de finanzas internacional es otra, y la de un poeta vagabundo otra. He decidido no recogerlas, este marrón se lo paso a los del turno de mañana, las que dan el repaso al mediodía. Me largo antes de que me de por contestarte. Y dejarte lo que pienso, ¡qué carajo, viejo! te lo digo claro, dejad de empapelarme el local con cartas de ida y vuelta, ni que fueramos un compás montado en un barco de ultramar, ¡Dios que pesadilla!'

'Lo último, has perdido el norte Leonardo, esto de 'salta salta salta pequeño canguro' ¿a qué viene? ¿y qué tu msmo te vas a publicar? No puedo leer con tinta roja, ¡crisis! no hay bolígrafos Bic, Bic naranja escribe fino, Bic cristal escribe normal...'

'No me cuentes volteretas. Estoy malo, no respiro bien, le he puesto zancos a las patas delanteras de la cama, para respirar mejor. No encontré otra cosa que Ulises de Joyce y Rayuela de Cortázar, menos mal que tengo señalado por dónde voy, literatura paralelas, escrito junto listillo, con unos separadores que me han traído de Creta.'

Muy normal no estaban, no, los de Arthur Fields Company, no, demasiadas horas de trabajo. Y muy poco de lo otro, ¡eh! no te pases, es lo que decían en la treinta y tres ...

Fifty-fifty. Ejemplo práctico

Siguiendo con un debate sobre la ironia, que surgió no hace mucho entre las piedras del Callejón, retomamos el asunto con un ejemplo claro. Obvio. Genial.

Decía... 'La ironía es la combinación equilibrada entre la ordinariez y la excelencia.'

Chirigota 'El que la lleva la entiende', en el año 1992, un pasodoble para no perder ni un segundo en tonterías, tendrás que verlos dos veces, la segunda para escuchar la letra, porque durante la primera vez estarás fijándote en la clase de interpretación que nos dieron los doces componentes. Maravillosos e increibles, detrás de todo están tres genios del carnaval como son Erasmo, Selu y el Yuyú. Por cierto, ese mismo año sacaron otra chirigota más rompedora si cabe con los cánones carnavaleros del tres por cuatro (que hasta ese momento no se saltaban con facilidad... pero eso es otra historia).
Y la mágica letra, que como trozos del Quijote o del Don Juan Tenorio o de tu poesía preferida deberías aprenderte de memoria ...

“Yo admiro el doble sentido”
El que la lleva la entiende (Chirigota de Cádiz)
Yo admiro el doble sentido
de algún conocido
poeta de Cádiz
con esa genialidad
y la musicalidad
de la ironía la rima
y el arte que en esta tierra hay.

Destaca la picaresca
la gracia fina de la ciudad
la cultura de dominar rima consonante
gracias a ellos escuchamos cuplés elegante
ay ay ay ele que pelotazo.

Conocen todo el Laruse todo el vocabulario
y se han dado cuenta
de algunas rimas super cachondas
viejo con conejo
olla va con polla
va trabajo con carajo
y rima Logroño con coño.

ay que cosa más graciosa
ay que forma de escribir
yo muero con esas cosas
porque de algo hay que morir.
Y si alguien se siente ofendido
no fue mi intención
y eso me rima con un buen mojón.
Addendas

Desde luego, la ironía fina es otra cosa, esa crítica que no la ves venir y que cuando te das cuenta ya se ha ido el oponente o te ha dejado pensando... ¿era a mi al que llamó carajote? Ya hablaremos un día pero es que tiene mucha injundia y hablar de las cachas de tu vecina sin que se entere ..

Pero eso es para gente inteligente y que entiende las metásforas... nosotros, el resto, nos quedamos embobaos con estas cosas... o con las nuevas tecnologías... o con la música culta... o en el trabajo que nos da de comer