Desubicado en la multitud con la que compartía itinerario porque ese día todos iban a los mismo pero tarde, una vez más, la duda comenzaba a subirle por los pies. Tarde siempre. A la sonrisa llegaría al final de la jornada y luego el cansancio haría el resto. Las revoluciones deben agotar para no agotarse. Hay que madrugar sin haber dormido pensando en ellas. No esperar a la digestión del desayuno para planerlas.
Caricias
El viernes 11 de enero participé en el concurso de microrrelato de @LibreriaBotica en Caja rural del Sur. Todo aquel que estuviera presente podía hacerlo, enviando los microrelatos por Twitter (bajo la etiqueta #literaturacrsur) o en papel. Una hora para presentar tantas historias como se quisiera. En ese mismo momento dijeron la condición principal: debía incluir la palabra caricia.
Mis dos aportaciones,
#literaturacrsur MEDICINA No pensaba terminaría el día de aquella forma. Había sufrido un revés, un giro inesperado, verbalmente violento. Y salió a caminar, a olvidar y casi sin querer, abordó un edificio donde alguien lo recibía pronunciando lo que mas necesitaba, caricias.#literaturacrsur ESPERANZA Las olas contra la piedra, kilómetros de acantilados. ¿Representaban sus relaciones anteriores? ¿su vínculo con el narcotráfico? ¿la cárcel? Y la ensenada de Cee, única playa en la comarca. ¿era la sonrisa de su hija? Era la sonrisa en su vida.
El ascenso.
Dijo que un día escribiría sobre la mayoría del montón. Sería ese día en que abandonara la parte de abajo, escale hacia mejores vistas entre la multitud, siguiendo dentro del montón pero donde igual un
viento de inquietudes y soberbia entremezclados le hacía olvidar de donde venía . Vaya, y así fue. No tardó más de tres días en borrar aquel mensaje de whatsapp.
Días de lluvia
Estos días de lluvia y viento son de esos que se pone uno a hacer cosas, no termina nada, acumula deseos pero se acaba la jornada, la lluvia y se queda uno con la sensación de no haber hecho nada.
Vida virtual.
Llegó el turno de la defensa final del acusado, ese momento en que el abogado defensor expone los motivos por los que no hay caso ni elementos punibles en las acciones de su defendido. Bien lo tenía controlado, estudiado hasta el último de los detalles, cubriendo las posibles muecas del jurado, incluso sin salirse de la línea acordada realizaar algunos giros que reforzaran la inocencia. Es era su trabajo y allá iba cuando la mano de Ramiro freno su brazo, su cuerpo y su carrera, que estaban ya casi ergidos delante de la larga tribuna. "Déjame a mi, esto tiene que ser rápido", una mirada explícita del abogado no bastó para frenarle. Aclaró su voz, y se dirigió a los presentes, "Nada de lo que he hecho desde mi ordenador ha causado problemas, sencillamente me denunciaron por conseguir ser feliz abandonando mi vida que se ve por la que no tengo más remedio que vivir, la virtual soñando estoy allá donde no puedo, reviviendo con los ojos y voces de los que si estuvieron. Me quieren encerrar para que no pueda ser libre a mi manera. Les duele la diferencia."
He vuelto a verlo.
He vuelto a verlo. Esta vez paso algo más lento que la anterior pero todavía no consigo retenerlo bien en mi retina para describirlo. No parecía que el viento le molestara que tuviera que luchar contra nada, iba rápido, muy rápido pero suave. Iba, se fue, pasó.
Sí, desde aquí, he visto pasar a un hombre libre. Hoy, hace un rato.
La movida esa.
La que tenía en su cabeza era tan grande, el agobio que le amenazaba era
tan brutal y su pensamientos rebotaban con tanta intensidad en su crisis que para distraerse veía por la televisión la movida esa de Cataluña.
#Photourban 17. Otra mañana de paseo...
El sábado 30 de septiembre pasamos una mañana muy agradable, divertida y
entretenida andando por el centro de Sevilla haciendo fotos...había
varios temas de los que podíamos presentar una foto para cada una de las
categorías.
Todo organizado estupendamente por la Agrupación fotográfica Contraste Fotográfica.
Todo organizado estupendamente por la Agrupación fotográfica Contraste Fotográfica.
Las fotos que hice en cada tema (no digo cual presenté al concurso
porque ese asunto es el menos importante al menos para mi) os las dejo
aquí porque con ellas igual alguna vez se escribe algun relato...porque
si una foto siempre tiene historia..muchas forman una vida....
El color rojo.
Historias en parques y jardínes.
La luz.
El hilo
Igual lo que pasó era lo normal. Tras terminar aquel plúmbeo libro, novela histórica de cuyo nombre deseaba olvidarme, de repente, sin venir a cuento me vino un golpe de inspiración deductiva y me dió por buscar en Internet algunas cuestiones relacionados con el libro. Con el tema central de la historia que narraba. Busqué unos cuantos nombres y lugares, creé una carpeta en marcadores donde iba recopilando enlaces y empecé a tirar del hilo hasta que se invirtió la corriente, la fuerza de la curiosidad me llevaba ahora hacia sitios insospechados, no controlaba realmente mis indagaciones, apuntaba aquí, leía artículos allí, pero todo terminó al llegar a otro libro de la autora, igual de plúmbeo e interminable.
Los jueves, paseo. La marea baja en las Salinas del Duque.
Las Salinas del Duque, entre Ayamonte e Isla Cristina (al fondo) dejaban al aire cangrejos y pisadas, pocas aves y muchos pensamientos que se iban y venían. La marea estaba baja...
* El título de la serie "Los jueves, paseo" me vino a la cabeza al recordar aquella película de Berlanga...."Los jueves, milagro".
Estos paseos no persiguen un afán didáctico ni histórico ni literario ni sociológico...sólo pretenden dar un paseo. Que no es poco.
* El título de la serie "Los jueves, paseo" me vino a la cabeza al recordar aquella película de Berlanga...."Los jueves, milagro".
Estos paseos no persiguen un afán didáctico ni histórico ni literario ni sociológico...sólo pretenden dar un paseo. Que no es poco.
El montón.
En verano, fantásticos meses de Julio y Agosto, todo parece más iluminado - comentó el sonriente turista al recepcionista del Hotel Mediterráneo, en plena Costa del Sol, cerca de todo, lejos de nada, como exhibía su publicidad en las carreteras que acercaban a millares a la playa. Y aún insistía antes de recoger la llave de la habitación - estos precios nos permiten a los del montón ir donde antes era impensable.
Salvo que esté usted en la parte de abajo del montón, señor - le dijo también sonriente el recepcionista de aquel Hotel Mediterraneo, en plena Costa del Sol, cerca de todo, lejos de nada.
Callejeando por Madrid...
Hace ya un tiempo que estuvimos por los madriles....y fuera de los objetivos típicos que mezclan familia y monumentos desvié en algunas ocasiones la cámara hacia otras posiciones...otros andares...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




