¿Por qué no se venden sellos?
Cuatrocientos noventa y seis (I)
estando la noche clara
y el caminito andado
En ese instante entró su mujer. Los tres se quedaron en blanco. Esta interrupción sólo podía indicar algo inesperado y grave. Habló tras dar dos minúsculos pasos en la sala. 'Cuatrocientos noventa y seis'. ¡Den barket i den viking nøjere barket! JEG lad være tro på den happenstances. Notere opfylde hos jeres forpligtelse. På gensyn Lucas. La réplica del filántropo fue contundente. El matrimonio salió corriendo. Y el anfitrión volvió a sentarse, otra vez absorto mirando a la pantalla en blanco, alzó la mano y movió de forma elíptica el dedo índice. Volvió el ruido del motor. Había que acabar aquella historia.
El extraño caso de Nito el gusanito (I)
Nito el gusanito sube hasta el farol
Apoyo sin fisuras
"Todos nosotros, profesores, alumnos y ciudadanos, nos sentimos condenados por esa misma sentencia y queremos hacer público nuestro refrendo a la trayectoria del catedrático Luis García Montero, al valor de su magisterio y a su contrastada defensa de la dignidad de las personas y las instituciones libres. Perdemos a alguien muy valioso y nos quedamos con lo que hay. Y no sabemos callarnos"
Addendas
En la web del programa La Ventana como nos indica Dama podéis escuchar la entrevista.
Una de esas historias que debieron ser ciertas
(o las pamplinas que hay que escribir pa tomarse unas torrijas)
Me imagino, y aunque estoy seguro de ello no quiero que me tomen por mentiroso, que ya andará preparando su esquinita para este Martes Santo ese viejo currante con apellido italiano que nos dejó esos momentos de la pasión al más puro estilo sevillano. Lastrucci, el imaginero Antonio Castillo Lastrucci, sentado en su esquinita del cielo de San Lorenzo esperando reconocer a aquellos que fueron sus primeros hijos, hijos sacados de la gubia y del sudor, de la madera y el llanto ... ¡¡es tan difícil!!
Pero antes, habrá podido asomarse a la vieja collación de Santiago, a la Puerta Carmona, a La Calzá, a tantos y tantos sitios, que ahora nosotros, pronto, también visitaremos.Bueno, pues iba diciendo, que este viejo poeta de la madera estaba tan tranquilo preparando su esquinita, cuando un ángel de esos grandotes, vestidos de celeste, con cara de enfadao y con las alas haraposas (no penséis que en el cielo todo el mundo va sonriendo , el que es malaje, es siempre eso, un mal ángel) le entrega una carta lacrada con un sello fácilmente reconocible para todo aquel que ya anda por arriba, el sello de Santa Tecla, patrona de los informáticos, y que buenoooooo, es conocida por lo pesaita que es cuando se empeña en algo. Le temblaban las piernas al viejito, "otra encarguito de esta, no por Dios, aún me acuerdo del último que me encargó hacer, tuvo que venir hasta San Pedro para aclarar el entuerto", "¿y qué no hay más gente taco de apañá que lo haría muy bien? ¡qué me tiene que tocar a mi el marrón!"
Y empezó a leer la carta, su cara iba tomando tonos rojos, luego verdes hasta quedarse en un tono pálido blanquecino (me imagino que la misma que tendríamos nosotros si algún graciosillo hiciera en nuestro ordenador Format C:) , vamos que el hombre estaba hecho una piltrafa. Santa Tecla le había encargado que hiciera los cuatro ángeles pasionistas (que son los que llevan los atributos de la pasión, o sea los clavos, la corona de espina, etc.) para que fueran flanqueando las esquinas de un pasocristo que ya estaba hecho y que portaría la imagen de un Cristo que iban a bendecir en un nuevo barrio sevillano."¡Ahora que me iba a poner a leer el especial del periódico de este Viernes de Dolores!", "¡Ahora que iba a ordenar t´os los coleccionables que tengo sobre Semana Santa!" "¡Ahora, que estaba haciéndole un marquito repujao pa los casi sesenta pines con los escudos de las cofradías!" "Me viene con que quieres unos querubines!!" "¡Y encima con condiciones!"
Ya se estaba alterando y subiendo la voz cuando pasó por allí un tipo joven y fuerte que se extrañó de verlo alterado (la verdad no se que pintaba en la zona del cielo donde se reunen los abuelos). Se acercó más para ver que pasaba y el viejo lo cogió del brazo lo acercó al papel, y le obligó a leerlo , diciéndole, "tu mismo, dime que pone ahí en letra pequeña que me he dejado las gafas de cerca en la mesa camilla, ¡¡qué no me ha dejao ni terminarme el café!!"
"*--- Condición indispensable : los cuatro querubines deben representar los cuatro puntos cardinales de la Muy Noble, Mariana, bla, bla, bla,.... ciudad de Sevilla. Amen de tener caras actuales, no las caras que le pusiste a los judíos del paso de San Esteban, que quillo, te luciste."Le temblaba la mano del bastón al escultor, que casi le arrea al joven que le ayudaba, "¡¡Criticona, pero que se ha creío esta, mamma mia!!""¡¡Qué me quitan la pensión!!""¡¡Qué me mandan a la carpintería de San José, a currar 10 horas al día, mamma mía!!"Y así siguió relatando y dándole vueltas al coco sobre como deberían ser las caras de los niños del siglo XXI. Menos mal que el joven , desde luego más espabilao y más moerno le fue indicando aunque antes le dijo otras cosillas :“Quillo, tron te voy a echar una manita pero que sssepassss que yo no tenía questar asquí, que si me monté en la moto de Jonathan de Jesús fue por ir a ver a su chati y llevarle unas pizzitas del Plus, ¡eee!” – “”Si la buggi derrapó y luego lo del tren y todo eso, que ya que tengo que pringar, pringo pero con dignidad ¡eee! que si no le doy un telefonazo a ese que fue mangante, que es colega, y está bien relacionao con el jefe,¡eee!, Dimas, se llama, eso Dimas, ¡eee!”
“¿Tu que quieres niños en que fijarte? Po ven asquí y asómate por este bujero, mira pa bajo, tu ves esas luces asín como en triángulo, pos eso es el Continente Macarena, que ahora le disssen Carrefur , quillo, pero el güisqui sigue siendo Continen”“Fíjate bien en el niño ese que llevan en el carrito pasando por delante de el Monte, esa es la carita mejón y más linda que hay pa hacer de angelito del norte de la ciudad, y a los padres le gusta una hartá ir a ver procesiones, lo que yo te diga que el niño ese sale de nazareno el Miércoles Santo...”“¿En que hermandad saldrá?” dijo el viejo que ya se había sentado en una sillita plegable que se sacó del chaquetón y aprovecho el clarito que el colega dejó mientras encendía un cigarro.“Uhhh, eso si que es una marrona, la madre que si San Bernardo es la que más le tira que van siempre a verla salir, por la Alfalfa, por el puente, recogerse, y el padre está ya de los del puente una mijita harto y dice que La Sed es la de toda la vida, y que no está muy seguro pero que cree que un día el salió de nazareno, y por si eso no hubiera sido un sueño, quiere que su niño también salga, un follón quillo, pero entre nosotros...umm bueno no te digo ná que luego me riñen, pero que está claro, quillo que está claro.”Grrrrrrr, tosió el viejo echándose la mano al pecho, “perdone por echarle el humo que lo más importante es la salud......” le dijo el jovencillo llevándolo a la otra punta de la nube en la que estaban, “mire por ese claro, pero no se levante, no hace falta, desde ahí se ve estupendo, ve usted a uno con una camiseta de colores que anda con las piernas pa fuera, pos ese no se quien es pero tiene unas rosaura en los muslos que tienen que molestá una hartá, quillo. Los que vienen detrás , esos sí, mira ese niño si es que es prefeto pa ser angelito de la zona este de Sevilla, el niño es pa comérselo, el padre no va a ve paso ni na y se ha hecho de una secta que van de verde, bueno, y la madre si tu la llevas y la invitas a un buen café en una terracita no creo que le importe echar un ratito de cofradías, más buena gente no los va a encontrar, que te lo digo yo que me he crusao con ellos camino de los madriles, a la altura de Carmona, más o menos, pero la culpa de que a ese niño le vaya a gustar esto de los nazarenos la va a tener su tío , que es eso, un tío mu pesao, no se pierde ná, está en tos laos”“No me corras tanto chiquillo, que se me ha acabado el carboncillo, venga dime otro que sigo haciendo bocetos..” le indico el viejo que ya se estaba emocionando demasiado, “pues venga p´aca usted y mire a lo lejos, peasso de puente que nos hicieron en la Expo, pues ya viene chico, creo que el carril que falta se lo comieron en langostinos de Sanlucar algunos que yo conozco, vamos que m´hubiera gustao conoser pa que me invitaran a mi también, ¿no? ¿tu que disses?” y seguía guaseando el colega cuando lo llamó de nuevo “por ahí van, mire, mire, los del yate , el padre con su gorra de marinero en plan Chanquete, y el niño lo tiene en brazos la madre, taco de lindo este futuro cofrade del Señor de Sevilla , otro angelito, y este viene perfecto pa representar la parte del sur de la ciudad, ¿vaya como le pega al carboncillo?, l´ha sacao clavaito, e usted un maestro..... y digo yo, qué no lo entiendo, si este tío es marinero, y yo creía que era agricultor, ¡¡como está siempre en El Cortijo del Inglés!!”
“Hombre ya ha terminao, no falta uno, pero cucha, tu esto no lo termina pa esta semana, entre el cuajo que tiene y que está siempre yendo al váter, pierde más tiempo que la mar, eh, vamos a leer otra vez el papelito ...”“Aquí pone, que si tallados en madera de tal y de que cual, barniz del pericón bla, bla, bla, fecha de entrega, aquí, aquí, cuaresma del 2002, ah, menos mal nos hemos salvao , bueno, quiero decir que tienes tiempo de terminarlo..asín que pa representar el angelito del oeste sevillano, te digo yo que tendremos que esperar a que nazca el niño de unos que mira, asómate por allí van, no lo ve el delante llevando un carrito mano con un poco de mezcla, bueno y algo más , si, si, si mira, dos o tres cintas de vídeo, cuatro casetes de música, dos pisacorbatas de la Macarena, trece pines de nazarenos, cuatro coleccionables, un recambio de pedal de bicicleta, quillo, y no se le cae, to tan bien puesto, sin doblá , ni na, desde luego la criaturita que salga va llevar la túnica de merino de la Esperanza sin una arruga, ¡eh!, eso está claro, porque es que lo lleva to p´adelante, ¿y su mujer?, no la veo, allí viene la pobrecita, con el embarazo a cuestas, ¿y argo más, no? qué lleva colgando, ¡aaah! La cámara de vídeo, la cámara de foto, la bolsa de la cámara de vídeo, la bolsa de la cámara de fotos, una rebequita por si hay relente..¿y adonde van? ... ¡¡a comprar medicinas para la gata que está extreñía!!
“Pero ¿dónde está Sr. Castillo?, ¿dónde se ha metío?”“Aquí estoy, niño, que me tenío que sentar que ya tanta emociones no son buenas para mi, vente aquí que ya acabamos este cuento... sabes una cosa, malandrín, me has emocionado con tus historias, y el año que viene tendrá Santa Tecla su paso terminado y llevará escrita en las maderas de sus trabajaderas los nombre de a quién dedico mi obra, toma aquí las tienes, léelas en bajito que me voy a dormir un rato, avísame cuando la Borriquita esté entrando en Campana.”
Todo lo que sube, baja
Grabié. Camino a ninguna parte.
Y encima no tengo claro que lo que quiera sea contaros historias, quizás lo que deseo es deciros lo que pienso sobre cada cosa que pasa en este mundo, mi opinión sobre la política, la ciencia, lo expiritual y lo mágico,los ciudadanos, la decadencia personal y social, la falta de la entidad individual, sobre mi ciudad, sobre ciudades lejanas, lo que puede que quiera es desnudarme para mostrarme en el blog sin caretas, con mis dudas parlantes, y quizás a muchos sorprendería este nadar en las contradicciones, y no me ha salido hasta ahora, esa es la sensación que respiro, y me salen historias para que a cada párrafo podáis dejar de leer y continuarlo vosotros. Darle vuestro propio contexto y significado.
Las historias que han llegado hasta vosotros tienen personas de carne y hueso, tan verdad como puede serlo cualquiera de nosotros. O tan mentira.
Y a partir de ahora seré más valiente. Lo intentaré.
El final siempre es el mismo (II)
Había encendido el portátil y apurado el zumo de naranja. Creía que iba a poder desarrollar lo que esas hojas perdidas y desordenadas pretendían decirme. En su momento pasé a una libreta un esquema de todo lo que contenían para poder hacerme a una idea, con la mejor letra que pude y aprovechando siempre la parte derecha del cuaderno que es donde escribo mejor ... y de nuevo el problema de la llamada dispersión, el problema del desvío de la atención me retrajo a mi infancia donde esa misma excusa la colaba para justificar mi desconcertante caligrafía 'sólo me sale bien en este lado de la carilla'. El avión empezaba a coger altura.
Empezó a llover. Corrí hacia el coche, lo abrí, me metí dentro, abrí la guantera del Fiat Uno y metí la carpeta azul con gomillas, su aspereza me recordaba a los tiempos del colegio. Busqué la ruedecilla del sillón, la de echarlo hacía atrás, giré, giré y me acoplé a los muelles como pude para quedarme dormido. Borracho quizás pero asustado seguro.
El final siempre es el mismo (I)
Durante la espera no pude dejar de recordar el libro que había caído en mis manos muchos años antes, que lo cogí prestado de casa de mi abuelo, y que ya me quedé para siempre, un libro por el que pidieron la cabeza de su autor, escrito en prosa pero que se leía en clave poética, histórica y sobretodo mágica, con soñadores que caían del cielo para profundizar en los abismos del ser humano. La más compleja de las lecturas que había leído hasta ese momento no era más que una historia de personas que amaban y odiaban, que intentaban vivir.
Y también comenzaba en un avión.
Groucho versus Julius
Saco a la luz otro de quellos artículos de la vieja Secuencias, la revista mural en la que comencé a martillear mi ilusión por la escritura ¿y esto no se quita nunca? en fin, ahí os dejo de la mano de Animal Crackers y sus trabajos de investigación ...
ADDENDAS
Y no me resisto a recordar aquella escena mágica, única y con dos huevos... duros.
La diferencia
Apretarse el cinturon
Para reflexionar o lo que surja ...
Manolete
'Manolete, Manolete, si no sabes torear pa que te metes' me decía Yolanda una y otra vez, tan sólo callaba para masticar con ansia su chicle de menta, y parecía que la mala reputación de la que intentaba huir constantemente había llegado a sus oídos, seguramente cuando parece que todo es de color de rosa llega una sombra capaz de apagar una luminosa mañana, y Yolanda seguía, era como un dolor de muelas, y seguía erre que erre, eran cerca de las once de la noche y aunque ya no le escuchaba, ella seguía recordándome lo ocurrido la tarde que ya era pasado y que parecía seguir rebrotando en ella, amagué un intento de explicación 'lo que tu y yo sabemos es sólo parte de lo que pasó con la madre de José, lo que le contó a Macarena ...', nada, ni siquiera lo intenté, ¿para qué? esta mujer es como los bichos que nacen de los claveles, jamas verán la belleza de lo que tienen cerca, tan sólo siguen su destino encabronadamente, y tardé pocos segundos en recular y retomar mi pérdida temporal de conciencia, aquella que me permite estar físicamente en un sitio y a la vez construyendo mi torre de arena bajo esa alfombra azul del cielo, allá en los acantilados, y pensar que podríamos estar al este del edén con tan sólo un simple aleteo de los brazos, en el aire, mientras tanto, ella seguía relatando 'Manolete, Manolete, si no sabes torear pa que te metes'.
¿Y te preguntarás porque empiezo así mi carta? Esto no es una canción, no es una balada de otoño, es mi carta de despedida, mañana abandonaré la ciudad, y aunque se que la salida no es por ahí, desapareceré, como ella, bajo del mar, donde la encontraron con su cuerpo inflado y sus ojos de triste llanto, dijeron los policías que pudo haber sido una noche de amor desesperada la que hiciera precipitar su destino pero no fue así, fue una batalla cruel y diaria, una persecución constante, y al final consigues detenerte y establecerte, si estuvieras aquí podrías escuchar a mis vecinos, curioso, ambos, ponen siempre la misma música, cada uno una distinta, opuestas, pero tienen el mismo nombre 'Amor de madre'... he pasado unos años felices y sigo conservando mis botas altas que mañana me pondré, sigo enamorado de la moda juvenil, me horroriza la idea de vestirme de adulto, me gusta imitar a los jovenes, aunque chismorreen a la hora de la comida en el taller, una más, otra que añadir a las mas de cien mentiras que debieron decir de mi ... he llevado una vida relajada...he tenido tiempo para pensar, he querido cambiar, y pinto, sí, en las paredes, dibujo caballos en pijama, muchos, manadas perseguidas por un león, va con los tiempos, atrás quedaron las noches de zumo de neón y de aquellas cacerías con el hijo de la luna. Ya no me gusta la noche, adoro la luz, añoro la luz, busco la luz. En otra pared estoy dibujando el puerto, y quiero poner más de cien gaviotas, trabajo cuando puedo, cuando nos vamos a la cama yo me quedo despierto horas, buscando la luz.
Mañana saldré de la ciudad, he cambiado, desapareceré pero no dudaría en volver a repetir mi vida como la he vivido, a pesar de esas lágrimas de plástico azul que en sueños me inundan hasta despertarme, por eso no me gusta la noche, pero no dudaría en repetir mi vida, incluida aquella revolución juvenil en Mongolia, otro mayo francés, más moscas para los dictadores que luego mueren de viejos en el acomodo del pueblo que entre el miedo y la comodidad no es capaz de cortárle la cabeza de un tajo, pero he cambiado, mañana volveré con ella, y es que llueve sobre mojado, se repite la historia, y sin ser como la chica de ayer que ha vuelto hoy con los certificados, la que me trajo los papeles para salir, sin ser como ella, se le parecía, y volvió a hervirme la sangre, y a escuchar en las sienes aquello de 'Manolete, Manolete, si no sabes torear pa que te metes'. No se si nos veremos, espero te llegue mi carta, quizás no salga, no se, no se nada.
Siempre tuyo,
Fred Flinstone
Sigo erre que erre ...
Menta
Sigues oliendo a menta, siempre me ha gustado, como cuando te conocí aquella tarde de otoño. Olor a vida ahora que no estás conmigo.
Vamos a la cama
No entendía aquel individuo mi situación, cansado de la carrera, de las entrevistas, 'vamos a la cama, mañana hay que madrugar para coger el avión'.
Cien gaviotas
Desde que me pasó mi colega el disco, esa rara noche de la que no se volvió hablar más, me pregunto, ¿cien gaviotas? ¿dónde irán?
Bajo del mar
Allí estará mi torre, cubierta de agua hasta la bandera. Bajo del mar ya no será lo mismo, sin princesas ni sala de armas.
Torre de arena
El agua no entiende de ilusiones, ni de imaginación desbordante, siempre monótona y meticulosa. Sube y baja la marea derribando mi torre de arena.
Yolanda
Ya te lo dijo tu madre mientras paseabas con ella por la Corredera, Yolanda, ¡ay! mi niña, estaba de Dios que iba a pasarte algo.
La mala reputación
Pensar que otros lo habían conseguido no era suficiente. La mala reputación era su carta de presentación, incluso los días que se lavaba.
Corazón espinado
Aquel hombre había visto muchos. Su oficio es lo que tenía. Era el mejor pero aquel cirujano no supo que hacer ante ese corazón espinado.
Esto no es una canción
Tráeme una ranchera, un vals, una polka, un pasodoble, lo que sea que tenga compás, pero esto no es una canción ¡esto es tu vida!
Ojos de triste llanto
La conocí en el departamento de contabilidad, y desde el principio me atrajeron sus ojos de triste llanto. Su sonrisa, aquella mañana, me dejo mudo.
Lo que tu y yo sabemos
'Lo que tu y yo sabemos no se lo vamos a contar a nadie.' Y ese es el pacto secreto entre él y su espejo.
La madre de José
Nos habíamos visto en siete ocasiones anteriormente. Todo había ido como la seda. Hasta el día que nos pilló la madre de José. Demasiada gente.
Fred Flinstone
La últimas palabras de Fred Flinstone fueron 'qué gran día' y 'esta maldita ciudad'. Nadie entendió aquello.
Enamorado de la moda juvenil
Sin duda, enamorado de la moda juvenil tiene que estar para hacer lo que él hizo. Enamorado, fugaz y empalagosamente, de una cazadora de cuero.
Todo es de color
La celda está aislada. Máxima seguridad. Soledad burócrata. Sin embargo todo es de color en los surcos de la miseria. No deja nunca de soñar.
Aire
Con aquel tiempo era imposible comenzar la tarea que le había encomendado, demasiados obstáculos para un hombre sólo. Demasiado poco aire para él.
Con un seis y con un cuatro ...
Lo había dicho claro, 'si todos fueramos sinceros ante el especialista, si dijésemos la verdad de nuestros pensamientos, de cada cosa que se nos ha pasado por la cabeza hacer, entonces todos absolutamente todos seríamos catalogados como problemáticos, paranóicos, dementes, maniáticos, o alguna de las variedades existentes, todos pasaríamos por aquí, incluso los propios médicos. La diferencia entre uno que está loco y otro que no es que el primero tiene un papel que lo pone'. Eso dijo y se quedó tan tranquila.
La locura había pasado a tratarse como una cuestión administrativa, jaleos de papeles que se decía antes. Intuía que tras aquella revelación vendrían más en forma de espionaje, tratos de favor, influencias, chantajes... y la pregunta, desde entonces me cavila y me sostiene el resto de la masa encefálica, la lucha sin cuartel en los bajos fondos habría que tenerla, sería cuerpo a cuerpo, mentira contra mentira, escrito falso frente a certificado irregular, sí, sí, sí pero qué quería conseguir, qué era mejor, tener el papel firmado o no tenerlo...
Breve e indefinido
Ligero para llevarlo siempre conmigo.
Lejos de las leyes de los hombres
Interpretes: El último de la fila
Yo he visto las maravillas de la creación
sin ni tan siquiera abrir los ojos.
Y tu siempre has estado a mi lado,
a miles de kilómetros o entre mis brazos.
Te amo como se ama por primera vez,
cuando aún no hay constumbres.
Lejos de las leyes de los hombres,
donde se diluye el horizonte.
He visto el paraíso y el infierno
sin ni tan siquiera abrir los ojos,
y tu siempre has estado a mi lado,
a miles de kilómetros o entre mis brazos.
Te amo como se ama por primera vez
cuando aún no hay costumbres.
Lejos de las leyes de los hombres
donde se diluye el horizonte.
y para recordarlos...
... y es que no hay nada como amar por primera vez.
Dónde estábais (en los malos tiempos)
Dónde estábais
Dónde estábais en los malos tiempos
cuando ni gritando conseguí
hacerme oír la voz.
Dónde estabais
dímelo o como el resto (vamos dímelo)
olvidas con facilidad.
130 noches recordé tu cara de angel
130 días lamenté no poder oír tu voz.
Dónde estabais
dímelo o como el resto dímelo (vamos dímelo)
Olvidas con facilidad.
Ahora es fácil
todo es fácil
me basta un susurro
para que de mi mano comáis
como haría un perro fiel.
Dónde estabais
dímelo o como el resto (vamos dímelo)
olvidas con facilidad.
Ver y escuchar la actuación a finales de los años ochenta...
Y la pregunta, con mirada perdida, bailando en la anarquía de los sin ritmo, flotando en la pista mientras su pregunta nos sigue perforando. ¿Dónde estabais en los malos tiempos?
Tres espejos, un chiste malo y una petición
Pero los hubo.
Los quité porqué tenía miedo de atravesarlos y no querer regresar (pero eso es otra historia)
Y en estas me veo, delante de tres espejitos ante los que no puedo mentir, seis cosas que me gusten, otras tantas que no, y veintiocho cosas que me hagan feliz (si hubiera tenido veintiocho hijos hubiera resuelto por lo civil pero no es el caso). Llegó la hora de las decisiones, las cosas que me gustan y las que no las basaré en aspectos generales pero cercanos a mi propia utopia, mis sueños agolpados en un lista de viñetas, y en lo que me hace feliz (sin orden de preferencia y sin exclusividad, son sólo fotografías de un estado de ánimo) bajaré a lo concreto, a lo minúsculo, a lo más cercano a la belleza .... ta tocao Callejón
Seis cosas que me gustan:
* ¿Y qué me gusta vivir como lo pongo? pon la vida
* Las personas que se adelantan a su tiempo
* La inteligencia como capacidad de relacionar conceptos
* La libertad como el habitat natural del respeto mútuo
* La risa como la mejor de las cartas de presentación y el antídoto para salvarnos
* El lenguaje, en cualquiera de sus variantes, porque somos seres sociales aún en la más absoluta soledad
Seis cosas que no me gustan:
* La tristeza como forma de vida.
* La prepotencia. Dime de que presumes...
* El dinero, hablar de él sobretodo, la gente que mide a los otros por su sueldo, por sus gastos, por donde compra...
* Los compromisos. Quizás inevitable ... ¿seguro?
* Encasillamiento, etiquetamiento, que porque me guste un coche amarillo ya todo me tiene que gustar en ese color...
* Tener que dar explicaciones
Veintiocho cosas que me hacen feliz (me hiceron o incluso me harán, que nunca se sabe):
1.- Qué mi hija vaya diciendo que ha subido a la torre más alta.
2.- Entrar andando en un pueblo o ciudad.
3.- Tomarme un mitjet amb llima con mi amigo Armando
4.- Llegar juntos a Le petit mort (que dirían los franceces)
5.- Pasar una tarde los cuatro de parque en parque, del columpio al tobogan...
6.- Encontrarme con mucha gente para tomar unas cervezas en el Elios
7.- Los mediodías en cualquier parte del mundo, de taberna en taberna...
8.- Ir este sábado a donde voy a ir.
9.- Preguntarle a un músico que marcha han tocado.
10.- Vivir en un pais donde somos un poco más iguales todos desde la ley de matrimonios entre parejas de igual sexo.
11.- Seguir sintiendo algo especial en determinados momentos de la (mi) Semana Santa.
12.- Cantar un cuplé en una esquina cualquiera de Carmona.
13.- Llorar como una Magdalena cuando el cuerpo me lo pide.
14.- Saber que no tenemos prisa porque llegue una república.
15.- Que quiero escribir esto con mi hijo en brazos rápidamente, para ponerme a jugar con él.
16.- Lucía.
17.- Martín.
18.- No olvidar aquella noche de tunas en la Plaza de la Alianza.
19.- Ser sevillista.
20.-El sábado antes de feria, montaje y arroz.
21.- Bailar sevillanas en un palmo de tierra.
22.- Las mujeres guapas (todas me lo parecen... no puedo evitarlo)
23.- Abrir el buzon y encontrarme una postal o carta de algun amigo. Gracias Jesús, gracias Gaspar.
24.- Rodearme de gente que sabe mucho.
25.- Ver a mi padre cuidando su limonero.
26.- Que subí el puente con mi capa almidoná.
27.- Los veinte minutos del desayuno (y si es en verano buscando el fresquito natural de una terraza mejor aún).
28.- Hacer un crucigrama con mi madre.
29.- bonus track. Tener un blog
Y la petición...
qué al que inventó esto de los memes, y como dice el genial Lacava, le de un apretón de los gordos y le coja el papel muy lejos, muy lejos, muy lejos...*
* Versión libre del original trianero "Así te veas cagao, y el agua lejos".
El huevo de Colón

Eran tiempos de husmear entre la maleza que ocultaba la miseria, eran tiempos de creernos capaces de cambiar algo. Eran esos tiempos donde la lluvia más inesperada era la más deseada. Nunca había visto el mar y no por eso iba a dejar esa tarde de tocar el violín. Sus primos lejanos, en distancia y en saltos generacionales, decían que una vez habían visto un pájaro añil volar entre las nubes cambiantes y grises. 'Ningún tiempo pasado fue mejor' acabó escribiendo como epitafio.
La escalera de caracol
Cuando me di cuenta ya era tarde. Tan lento de reflejos como siempre. Y si me hubiera dado cuenta tampoco hubiera podido. Y luego del error se pasó a la comodidad, bueno, a la búsqueda constante del camino rápido, el que evita coger el toro por los cuernos, esquivando, toreando mal. Ahora sólo me queda oler el buen potaje desde lejos, remover con el cucharón de vez en cuando pero seguir lejos de la cocina. Sigo en el salón, y ni siquiera en el sofá. Me siento en el suelo.La arena me entraba en los ojos y tuve que esquivar preguntas respecto a lo que mi silencio y cabeza enredaban, y me surgieron Sin rumbo, Personaje, y encadenados vinieron Alas, Naturaleza cruda y Dioses,
No tienen caminos que no hayan experimentado, conocen hasta el último rincón del sitio, del tiempo que les ha tocado vivir. El mañana lo dominan, el presente lo viven, el pasado lo ignoran. Por eso temen hablar a la luz de una chimenea en una noche de invierno.Pero antes ya me había lanzado a un mundo sin eco, con Arroyo Garabato, en el que escribía mucho sobre mi Semana Santa, libros y paseos o caminatas. Muchos de estos han ido apareciendo como el Guadiana en esta su nueva casa. Y sin duda que son esos cuentos de Por el camino más corto los que pusieron los primeros adoquines que luego me llevarían a la Cuarentena Sevillana ... En constante cambio y acercándome lo que me dejen a la belleza de las cosas. Con las palabras como principal argumento (que me perdonen los puristas si alguna vez pongo alguna foto).
De como dos chinos subieron en su nave a la torre más alta, y otras cosas que pasaron
Todo empezó una mañana que me desperté antes de tiempo, antes de que el sol entrará por el ojo de pez y de que los perros del panadero decidieran que ya se acabó la noche, antes de todo eso ya estaba en planta. Quería salir temprano pero ahora no recuerdo para qué, bueno, la cuestión es que tenía prisa, yen poco tiempo ya estaba preparado, ¿ dónde iría yo tan temprano? bueno, sigamos, salí de casa, y pisé el suelo del asfalto callejero, respiré profundamente y cuando iba a poner el pie en posición de ¡¡allá voy pa donde sea que no me acuerdo!! se me plantaron delante dos señores nada bajitos pero con cara de preocupación que se me quedaron mirando, y habló el del mostacho blanco, "¿es usted de aquí?", "Sí aunque no se a qué aquí se refiere, ¿le importa que baje la pierna", "Es suya, haga lo que quiera con ella" - me contestó el otro (que sin mostacho era un chino mandarino como el primero) -"necesitamos ir a la torre más alta, es misión secreta y urgente", "pero hombre yo les indico ...". No me dejaron terminar, me cogieron del brazo y amablemente a empujones me llevaron hacia el final de la calle, en la esquina del pasaje confirmé que eran chinos mandarinos auténticos, no entendía lo que decían, parecía que tenía que llevarlos a algun lado, a la torre más alta, y montados en su vehículo, una nave espacial, o eso parecía, que estaba flotando a medio metro del suelo. Me seguían sujetando aunque intenté zafarme varias veces, escaparme quiero decir, no hubo manera, así que pensé que a lo mejor no lo había entendido bien y les dije algo que interpretaron como que podían llevarme donde quisieran. Ni intenté pedirles que me dejaran llamar, ahora sonreían, y me ofrecieron dentro ya de la nave, un café y una tostada " a la española", dijeron. No tenía hambre pero me comí uno de los molletes, cuatro sorbitos para tragar y un par de caracolas de chocolate. Me dio apuro ahora que empezábamos a entendernos. dejarles la comida tirada. "Vamos a subir y desde allí se verá algo más claro". Me agarré donde pude, como tiraba aquello, que repris que dirian los rancios, el sol se quedaba atrás y nosotros hacia la torre, estaba claro, pero si sabían ir para qué llevarme, con la de cosas que tenía que hacer esa mañana, en la que me levante antes de que los perros del panadero decidiran que ya era hora de acabar con la noche, y allí estaban tan chiquititos desde lo alto, ya corrían, buenos días... y la vieja fábrica de cervezas se iba alejando, y más alto subíamos, más claro veía la torre y menos ruido y miedo sentía,, "¿vienen bien equipados estos trastos?..."
Allí estaba, preciosa, altiva, veleta, nos la han cantados poetas y soldados y allí sigue, princesa, enfilando el cielo y soportándonos a los sevillanos y a los turistas, y ahora a los chinos que llegaban en naves espaciales, "vamos a tener problemas para aparcar", intenté explicarles lo de la zona azul y la peatonalización, y las cadenas que rodean la Catedral, no hizo falta, ya estábamos debajo del lagarto mirando el plano. Te quieres creer que nadie nos dijo nada, "era una nave que estaba dentro de las naves , y que seguimos, qué justito entra esto, ¡los espejos!", "aquí hay unas costumbres, zona peatonal, el alcalde no quiere que vayamos en coche de un lado a otro, y ahora me estaba metiendo hasta el mismo centro, ¡toma!" Y empezamos la subida, sin pisarle mucho pero a velocidad de crucero, los que subían y bajaban andando se tenían que pegar a la pared o meterse en los balcones, "¡Dios que bulla" gritó una señora, y volaron gorras de Nike y de los Celtics, y macutos, algunos italianos nos aplaudían, los franceses tomaban notas sobre las marcas de la chapa y los japoneses fotos, y llegó el tapón, en la rampa veintiocho no calculó el del mostacho y nos quedamos atrapados. Ni para arriba ni para abajo. Y venían detrás un grupo de norteamericanas solteronas y un colegio de Torreblanca, y por delante seminaristas de Oviedo. Dentro, dos chinos y tu padre, hija, sí, como cuando en el viaje de fin de curso en el colegio me quedé encerrado con las ensaimadas en el ascensor del hotel, ¡¡Aranda otra vez usted metiéndose en líos!! Tu padre y dos chinos atrapados en la torre más alta. La grua nos iba a crujir, qué, no nada hija, las cosas de los padres. Pero termina bien ya verás.Sí, claro, terminó bien porque apareció otro chino, que luego resultó no ser chino mandarino sino chino filipino, que hablan un chino al estilo de Tarzán y que se llama tagalo, el chino filipino no, ese no se como se llamaba, es su idioma, bueno, llegó con grandes movimientos de brazos y un destornillador que empezó a usar de forma increible, "sanear, sanear, sanear" se le escuchaba, y nos dejó en carcasa limpia. Arrancó de nuevo el que no tenía mostacho y hasta arriba. Tuvimos que dejar la nave antes de las escaleras. Qué maravilla, tu ya lo viste, se ve todo, y me cogieron en volandas otra vez los chinos mandarinos, y en su mapa iban apuntando todo lo que les iba diciendo, lo que veía y lo que me imaginaba , algunas cosas no estaba seguro pero daba igual les contaba una historia, y apuntaban más deprisa, y el río, y la cornisa, y las torres de la plaza de España, y la Alameda, y San Lorenzo, y Santa Justa, y más torres, y los feos edificios que tu ya sabes, y más cosas, estaba rendido, " y aquello es Santa Cruz, pero..." ya no estaban, allá que iban con el chasis descolgado, se marchaban volando, hacia el infinito y más allá supongo que es donde está China, suponiendo que fueran chinos mandarinos de verdad porqué empezaba a sospechar de su color verdusco y unas extrañas orejas en las que no me había fijado antes. Pero eso, es otra historia para otro noche, princesa, buenas noches ...
Andando se entiende la gente
Algo definitivo
Tienes que escribirme algo definitivo, algo que impacte, lo quiero para mañana, algo que pueda restregarles a los burócratas del sistema, algo que les duela, algo que les retuerza el ombligo, algo por lo que nos odien hasta hacerse daño con el pensamiento, algo porque el que recuerden a este periódico y a su director, y a su presidente, y a sus accionistas, y a sus jodidas rotatorias, y a nosotros, Waldo, a nosotros, que no nos vayamos nunca de sus cabezas. Que escupan sangre cuando lo lean. No me falles Waldo. Tienes que sacar lo mejor de ti, que es lo peor para ellos. Nos han intentado quitar del medio y ahora, ahora, se las devolveremos todas. Tienen que tener un punto débil, algo que les haga pensar que han perdido, Waldo, el ataque final. Luego, en dos días, nos vamos, lo tengo preparado, no digas nada en casa, ya les explicarás en el aire, saldremos volando todos, enciende la mecha, rumbo a los cráteres, allí tendremos que trabajar, no hay dinero pero ellos se quedaran aquí recogiendo sus vísceras en los despachos presidenciales. Muchos caeran. Waldo dime algo. A cinco columnas, portada del último diario. ¿Ya lo tienes? ¡Dámela! ¿Qué hacer ahora? Salen del planeta los últimos miembros de la oposición. Cuarenta y siete mil funcionarios del sistema de seguridad global se quedan sin trabajo. El régimen no tiene a quien vigilar. No sabrán ya que pasa hasta que el hambre llame a sus puertas. No hay nada que hacer. No hay nada. No hay trabajo. No hay a quien perseguir.
Relatario
La palabra relatario no está en el diccionario pero a mi me gusta y como no corrompe a otras existentes la agrego a mi particular diccionario, más cortito y menos pesado de llevar que los dos tochos oficiales, y ahí es una pena podría hablar mejor, y suena estupendamente, relatario, párate y no sacudas la palabra como haces con la toalla desde la terraza del apartamento de la playa, déjala que se deslice entre tu boca semiabierta para la ocasión, y no la emplees para gritar, no, relatario te la presto para que la uses en condiciones. Y si no me la devuelves. Ya perdí crestación y me llevé un disgusto. Los fabricantes de palabras oficiales tienen unas reglas, unos cánones, unos emonumentos, curioso es que los fabricantes de palabras oficiales utilicen las que ya están para regir su forma de vida. Por eso los no oficiales, los ilegales entre los luthiers de las letras, no tienen reglas. Les guía el honor. Son muy grandes porque tienen una profundidad que no podemos entender. Trabajo con el más grande, a su sombra, es viejo e inteligente, justo y rebelde, su aprendiz de las vocales sigo siendo. Cuando se retire a su tierra le guardaré en su bolsillo, un regalo para el viaje, fregote, creo que le gustará. Pero sigamos con lo nuestro.
Está palabra, alza la voz mientras lees, ¿no serás de los que se averguenzan de su voz?, las palabras están para oírlas, venga, relatario, puede serte útil. Todo relato que escribas debe buscar la belleza y ser breve y poder formar parte de tu relatario. De tu vida, en suma.
Yo también escucho voces...
... y es que vas a dudar sobre si hay alguien más en la habitación.
Apaga la luces o ponlas muy tenues, ya sabes lo que te digo...
Tienes que quedarte solo o sola en la habitación donde estés, no es imprescindible pero hay sensaciones que al florecer es mejor que nadie sepa...
Enchufa los cascos (auriculares) al ordenador, dale volumen.
Entra en esta página: http://www.maikelnai.es/2007/06/10/holofonia-el-sonido-en-3d/
No leas nada, ya tendrás tiempo después, ahora haz clic en el play del control de sonido para entrar en el mundo de Luiggi.
¡Ah! y si hay mucha luz, cierra los ojos. Está en inglés pero notarás su presencia igualmente.
Ponte cómodo. Luego me cuentas.
P.D. Gracias a Cari Salas que me lo ha mandado. ;-)
La cabra
Ibas con la cabeza en el manillar buscando que el viento te
absorbseriera.
Eras tú seguro.No me cabe la menor duda.
Grabié, me dijeron que te habías ido para siempre.
Alguien que monta en una bicileta de alquiler como si de la cabra de Indurain se tratara, alguien así sólo puedes ser tú, y sin embargo me dijeron que te habías ido para siempre.Allí estabas con tus amigos. Esos que nunca se fueron. Tus dos ángeles perdidos.
Suerte.
La cuesta de Bonavista
Cruje el andar de los caminos
¿Más de lo mismo?
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Parece que el Ayuntamiento ha empezado a moverse y quiere darle aire y sacar su rédito de lo que se puede hacer en los terrenos de la cárcel, y yo que los creía más espabilaos (de la oposición no digo nada no vaya a querer venir el Sr. Zoido a vendernos que cuando el sea alcalde se encargará de terminar de construir la cárcel que la han dejado a mitad ...)
A raíz de la reunión entre Sánchez Monteseirín y la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, han surgido artículos en prensa e Internet contándonos que van a construir un parque. Si eso ya lo sabemos, miarma, decidnos cuando termináis de derribarla y cuando empieza la contrucción...
En el Correo de Andalucía
En el diario Que!
En Sevilla Información - Artesacro.org
En El País
Pero lo mejor es que el Alcalde en su blog ha desglosado mucha infomación respecto al futuro parque, con planos incluidos (los mismos que desde Urbanismo nos enseñaron y nosotros a los vecinos que quisieron... hace mucho tiempo....). Algo es algo. Pero poco sigue estando más cerca de nada que otra cosa.
Y en el blog del Alcalde
Mi pregunta, Sr. Sánchez Monteseirín, que en cuanto pueda la haré en su sitio en Internet, es saber cuánto le queda al derribo, cuánto le queda al comienzo de las obras del parque, cuánto le queda al inicio del Centro Cívico...
Y es que usted, Alcalde, ya presentó este proyecto que hoy publica a bombo y platillo. Haga memoria y recuerde aquella tarde de hace dos años, en la recién inaugurada sede del Distrito en la Avenida de la Cruz del Campo, aquella tarde que nos proyecto un vídeo con lo maravilloso que quedaría el parque, este diseño o parecido, con las instalaciones de lo que por entonces era algo más parecido a una comisaria que a una sede de Gobernación, recuerde las risas por la aparición en el proyecto informatizado de la sala de musculatura, un gimnasio para los policías locales dijo usted (no me los canse más hombre que bastante tienen con el calor y la hartá de trabajar que se pegan las criaturas...), y más cosas. Parecía que el parque iba a estar para ¡ya! más de lo mismo, y la mayoría se fueron barruntando que mejor haberse quedado en casa viendo a Brasil en el mundial... Se acuerda Alcalde de mi ciudad, se acuerda...
Pues seguimos igual, ahora lo presenta de nuevo en su blog, y nos alegramos pero ¿más de lo mismo? es decir, NADA de NADA.
La entrada del solar de la antigua prisión se ha convertido en el lugar de disfrute de todo el que quiera pasar una noche de botellona y carreritas, derrapando en las narices de los vecinos... sabiendo que los policias municipales no aparecerán por allí. Qué gustazo.
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Nota: He puesto este misma entrada como comentario en el blog del Alcalde. Veremos que pasa.
Mil ochenta
¿Y por qué ese número?Más de mil recetas de cocina podría haber puesto,pero no, puso mil ochenta formas de hacer de comer.¡Qué grande Simone!Esta entrada es breve .Esta entrada es por quien me puso el delantalpara quien nos hizo cocinar a una sola manola otra para su libro.Mil ochenta inspiraciones de las papilas gustativas.¡Qué grande Simone!Estabas siempre en casa,con miles de anotaciones y papeles
de recortes de periódicos viejos o de notas.Más caminos que llevaban a la cocina.Te veía como un mito,cuando eras terrenal y bíblica.¡Qué grande Simone!Luego, la mejor cocinera me pasó mi ejemplar.Ese fue mi ajuar.Mi tesoro. Ya puedes volar.Y lo tomé con ganas.Como siempre hago, se cruzaron
otros caminos, y ahí sigues esperándome.¡Qué grande Simone!Llegó la noticia de tu fallecimiento.Cuando te acercabas a centenariahizo que sintiera una tristeza rara.Tristeza que me dio hambre.¡Qué grande Simone!Descanse en paz.



