El hilo.

Igual lo que pasó era lo normal. Tras terminar aquel plúmbeo libro, novela histórica de cuyo nombre deseaba olvidarme, de repente, sin venir a cuento me vino un golpe de inspiración deductiva y me dió por buscar en Internet algunas cuestiones relacionados con el libro. Con el tema central de la historia que narraba. Busqué unos cuantos nombres y lugares, creé una carpeta en marcadores donde iba recopilando enlaces y empecé a tirar del hilo hasta que se invirtió la corriente, la fuerza de la curiosidad me llevaba ahora hacia sitios insospechados, no contralaba realmente mis indagaciones, apuntaba aquí, leía artículos allí, pero todo terminó al llegar al final o al principio de la historia. Otro libro de la autora, igual de plúmbeo e interminable.