Veintitrés euros con cincuenta y cinco céntimos

¿Como terminaríais este microrelato?
Todo el que quiera puede terminar el cuento usando como máximo otras cincuenta palabras.

Estoy deseando leeros. GRACIAS
La alegría de encontrar en un pantalón -que ya ni se acordaba que tenía- veintitrés euros con cincuenta y cinco céntimos le produjo tal revuelo en su vida que desde entonces no pierde la sonrisa, no tiene un mal gesto con nadie y tiene el cuerpo inflado de esperanza.

Pensó, ¿qué haré ahora con estos veintitrés euros con cincuenta centimos? Fue a dar un paseo y se encontró a una mujer pidiendo ante la puerta de una Iglesia con su niño en brazos, le dió la mitad de su dinero y con el resto hizo la compra del día.

Esteban (por otro medio) también nos dejó su final...
Presentimiento de que cualquier día puede ser especial. Bastó una mirada a los dos billetes y el puñado de monedas para recordar… era el cambio que devolvió el camarero del restaurante de aquella primera cita con la que tiempo después llegó a ser su esposa. Por cierto no dejó propina.

Pan, algún embutido. Poca cosa. No quería gastarlo todo porque había tenido una idea: darse una vuelta por la ciudad en autobús. Llegó a la parada. Esperó. Eligió al azar una línea cualquiera y, al subir, al pedir su billete al conductor, se dio cuenta de que acababa de enamorarse.


Veinte paquetitos de tres euros cincuenta, reliados en papel de periodico para ser canjeados en el primer banco por flamantes billetes, ¡como lo pudo olvidar con lo que le pesaban los bolsillos! los emplearía en comprarse una tonelada de rabillos de pasas para la memoria, que estaba gastándole malas pasadas.

... compraría un par de piñatas [jo! con lo que me gustan! ya las estoy viendo!] y las llenaría de chuches y juguetitos [probablemente tendría que echarle algo más de dinero, pero no me importa], las colgaría en el patio de mi casa, llamaría a mis 4 sobrinos ... y a disparar fotos!
mrrm...
Al salir de casa y meter las llaves en el bolsillo sintió el tacto del dinero olvidado, le dio un vuelco el estómago, no era de angustia, por fin.
Saco la mano, contó el dinero, 23,55. Pensó: no está mal, no es un capital pero para un homenaje me da.

Porque es tan soñador que cree a pie juntillas que algo tan bueno le pasará dos veces...

Jesús (por otro medio) también nos dejó su final...
El recuerdo se hizo presente, la rabia del pasado se convirtió en perspectiva,
sumó unos euros para poder completar el billete de tren de vuelta y reafirmarse
en que todo había sucedido como ella había pronosticado.

Luis (por otro medio) también nos dejó su final...

Acababa de llegar a su casa un sábado por la noche. Había gastado todo lo que llevaba en copas para él y sus amigos (o eso pensaba). El bolsillo le pesaba, pero calculaba sólo unos pocos euros en mucho cobre. Se acostó, y mientras le decía al armario que no se moviera, contaba las monedas, 20, 21, 22, 23 con 40, 45, 50 céntimos. y el billete? dónde está? Sólo había monedas. Al menos había algo.

América.

Su sonrisa le llego fresca como si delante de él estuviese todavía ,el tiempo parecía transcurrir lentamente desde hace tanto meses.
...Nos da tiempo de otro café aun no llaman para abordar el avión
Un año pasa muy rápido cuando el invierno entre crujiendo sus pasos en el otoño regresaré...

El Humilladero

Hoy es mi día de suerte pensó al meterse la mano en el bolsillo de la vieja sahariana y encontrar aquella fortuna. Salió dispuesto a gastarlo en un antojo, paró su Vespa en el semáforo, un moreno se le acercó diciendo: ¡Amigo!
44º a la sombra.
Tomate algo fresquito paisa...

Luz de gas.

Salió raudo y veloz hasta la calle y caminó entre las tiendas acariciando las monedas con las yemas de los dedos, nada le atraía lo suficiente como para invertir en ello su tesoro. Siguió caminando hasta el acantilado, el aire lo empujaba hacia atrás pero la fuerza le hacía continuar adelante. Era la mar.

Pantera blanca

Ése era justo el dinero que le faltaba para comprarle a su novia el anillo de compromiso que le gustaba. Eso, sin duda, no podía ser otra cosa que un buen augurio

Thiago.

No era por el dinero en sí, su alegría era porque nunca había encontrado nada antes en su vida...

Uve
Salió a la calle y se gastó 3 euros con cincuenta céntimos en gominolas, chocolate y un refresco, lo demás lo guardó. Ahora tenía 20 euros para vivir un poco más...
Fauve.
.

Nunca había confiado en las compañías de bajo coste, pero entendió que era una señal del destino y compró el billete de ida a Londres. Decidió conocerla y al llegar supo que la había encontrado. Era ella. La mujer de su vida.


Oriana

Cada mañana buscaba entre su ropa vieja, camisas prehistóricas, chaquetas imposibles. Revisaba bolsillos y pliegues. No podía fallar. Siempre encontraba la misma cantidad: veintitrés euros con cincuenta céntimos. En algún lugar, un hada de la fortuna se arrepentía terriblemente por haber empezado esta cadena viciosa de dependencia disfrazada de ilusión.

36 comentarios:

sevillana dijo...

"pensó, ¿qué haré ahora con estos veintitres euros con cincuenta centimos?
Fue a dar un paseo y se encontró a una mujer pidiendo ante la puerta de una Iglesia con su niño en brazos, le dió la mitad de su dinero y con el resto hizo la compra del día".

Juanma dijo...

Pan, algún embutido. Poca cosa. No quería gastarlo todo porque había tenido una idea: darse una vuelta por la ciudad en autobús. Llegó a la parada. Esperó. Eligió al azar una línea cualquiera y, al subir, al pedir su billete al conductor, se dio cuenta de que acababa de enamorarse.

dama dijo...

Veinte paquetitos de tres euros cincuenta, reliados en papel de periodico para ser canjeados en el primer banco por flamantes billetes, ¡como lo pudo olvidar con lo que le pesaban los bolsillos! los emplearía en comprarse una tonelada de rabillos de pasas para la memoria, que estaba gastándole malas pasadas.

Rosalía dijo...

... compraría un par de piñatas [jo! con lo que me gustan! ya las estoy viendo!] y las llenaría de chuches y juguetitos [probablemente tendría que echarle algo más de dinero, pero no me importa], las colgaría en el patio de mi casa, llamaría a mis 4 sobrinos ... y a disparar fotos!

P.D.: he puesto una palabra más, sorry!!

mrrm dijo...

"Al salir de casa y meter las llaves en el bolsillo sintió el tacto del dinero olvidado, le dió un vuelco el estómago, no era de angustia, por fin.
Saco la mano, contó el dinero, 23,55. Pensó: no está mal, no es un capital pero para un homenaje me da"

Creo que me he pasado pero bueno ahí quedó.

Saludos

Rosa

Fauve, la petite sauvage dijo...

Pues yo lo dejaría así. ¡Ya está completo! Aunque cambiaría ese veinte tres.

Besitos.

Borrasca dijo...

Porque es tan soñador que cree a pie juntillas que algo tan bueno le pasará dos veces...

Besos borrascosos

América dijo...

Su sonrisa le llego fresca como si delante de él estuviese todavía ,el tiempo parecía transcurrir lentamente desde hace tanto meses.
...Nos da tiempo de otro café aun no llaman para abordar el avión
Un año pasa muy rápido cuando el invierno entre crujiendo sus pasos en el otoño regresaré...

Bitter dijo...

Soy malísima para escribir, pero me encanta leer y te cuanto cual me gustó...el final de Borrasca lo encontré sublime! :D
un abrazo

Arkantis dijo...

Antonio soy muy mala para relatos,pero si te puedo decir la alegria que me da a mi cuando me ocurre algo asi...estoy todo el dia contentica...

Por cierto hace mucho que no me pasa...

Un besazo y feliz finde

El Caliz de la Canina dijo...

Ojú miarma ya tengo pa gastarmelo en CÁ Moe, que contento estoy miarma.Cervesita y tapita, que más se puede pedir ....

Un abrazo canino.

La Canina seguirá cavilando ....

Moe de Triana dijo...

Mmmmm...

¡¡¡¡Por fín podré tunear mi móvil!!!!

Pero...¿Que haré con lo que me sobra?

Intrigante final abierto...


Un saludasso.

Humilladero dijo...

Hoy es mi día de suerte pensó al meterse la mano en el bolsillo de la vieja sahariana y encontrar aquella fortuna. Salió dispuesto a gastarlo en un antojo, paró su Vespa en el semáforo, un moreno se le acercó diciendo: ¡Amigo!
44º a la sombra.
Tomate algo fresquito paisa...

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Salió raudo y veloz hasta la calle y caminó entre las tiendas acariciando las monedas con las yemas de los dedos, nada le atraía lo suficiente como para invertir en ello su tesoro. Siguió caminando hasta el acantilado, el aire lo empujaba hacia atrás pero la fuerza le hacía continuar adelante. Era la mar.

panterablanca dijo...

Ése era justo el dinero que le faltaba para comprarle a su novia el anillo de compromiso que le gustaba. Eso, sin duda, no podía ser otra cosa que un buen augurio.

El callejón de los negros dijo...

SEVILLANA
La sencillez de un final que además nos plantea un debate clásico… ¿Cómo ayudar a los que lo necesitan? ¿Qué de verdad hay en cada rostro de la tragedia? ¿La guerra contra la miseria se difumina por las labores individuales o se diluye en la burocracia gubernamental? ¿No es mejor indicarles el camino a donde le puedan ayudar que darles dinero? La sencillez de tu texto nos abre profundas reflexiones.
MUCHAS GRACIAS

ESTEBAN
Todo momento tienen su música, su luz, sus símbolos, sus miradas y naturalmente sus números… incluso con decimales.

MUCHAS GRACIAS

JUANMA
Manejas con soltura el ambiente donde recrear historias y sabes de sobra que en un autobús o en un tren cualquier detalle es el punto de partida para algo grande. No se si lo conoces pero el periodista Francisco Correa escribió hace tiempo una serie de historias basadas en sus paseos por todas las líneas de Tussam. Las escribió en Diario de Sevilla y creo que posteriormente se publicaron. Eran como ‘flashes’ de lo que iba viendo y oyendo en cada ruta.
MUCHAS GRACIAS

El callejón de los negros dijo...

FAUVE, LA PETITE SAUVAGE
¡¡Cambiado!! Y bueno… todos los finales son posibles y ¿por qué no mantener intacta la esperanza…?
MUCHAS GRACIAS

BITTER
No creo que seas mala… sólo es cuestión de seguir una huella. Hay que intentarlo. El de nuestra amiga es muy breve pero doblemente intenso y siempre con un 'todo es posible' por delante.
MUCHAS GRACIAS

ARKANTIS
Cómo te pasará pronto…. ¡nos lo tienes que contar! Y si lo haces con cuatro líneas como en tu blog…nos retiramos el resto…
MUCHAS GRACIAS

EL CALIZ DE LA CANINA
Je je je je poco más…bueno, sí, que ese hombre ponga ya el aire acondicionado que el ventilador remueve los cuarenta grados pero ¡no enfría! Nos vemos allí.
MUCHAS GRACIAS

MOE DE TRIANA
Ahora mismo estaba hablando de ti …
Quillo, Moe, a ver si sabes esta adivinanza con final de intriga…
¿Qué es una mariposa?
MUCHAS GRACIAS

Thiago dijo...

La alegría de encontrar en un pantalón -que ya ni se acordaba que tenía- veintitrés euros con cincuenta y cinco céntimos le produjo tal revuelo en su vida que desde entonces no pierde la sonrisa, no tiene un mal gesto con nadie y tiene el cuerpo inflado de esperanza.

NO SE SI LLEGO A TIEMPO, PERO ESTA ES MI APORTACIÓN:

"No era por el dinero en sí, su alegría era porque nunca había encontrado nada antes en su vida..."

El callejón de los negros dijo...

Rosalía
Una buena causa lo justifica todo. Y ellos son mi debilidad…
MUCHAS GRACIAS

mrrm
Seguramente aliviaría esa angustia perenne. Has dado en el clavo con ese sentimiento tan difícil de expresar y tan desconocido.
MUCHAS GRACIAS

Borrasca
Realmente el refrán era ‘lo bueno si mágico dos veces bueno’.
MUCHAS GRACIAS

Jesús
Viajes en tren y nostalgias. Coctel explosivo.
MUCHAS GRACIAS

Luis
Te lo dije… literatura de la experiencia…. o es la literatura todo experiencia… uno es lo que come dicen los nutricionistas…
MUCHAS GRACIAS

América
Ver pasar las estaciones por encima de las nubes…. Todo lo que ocurre en los aviones me recuerda siempre a un libro que leí de alguien al que perseguían por haberlo escrito.
MUCHAS GRACIAS

El Humilladero
Y sobre el reparto de la riqueza… el camino es estrecho para algunos. Al leerte me viene enseguida aquello de la ‘energía no se crea ni se destruye sólo se transforma’ , si con la suerte hiciéramos lo mismo…
MUCHAS GRACIAS

Luz de gas
Eternamente feliz, como la peluquera de aquel ‘Marido de la peluquera’… hacer de lo efímero lo eterno.
MUCHAS GRACIAS

Pantera blanca
Sin duda, el detalle para el siguiente escalón en cualquier proyecto. Quienes son capaces de distinguir esas señales son dichosos.
MUCHAS GRACIAS

El callejón de los negros dijo...

Thiago, quien guarda encuentra siempre. La sorpresa lo envuelve casi todo en esta vida.

MUCHAS GRACIAS

Borrasca dijo...

Antonio no es un refrán, creo que en tu respuesta a mi comentario te refieres a una frase de Baltasar Gracián y Morales que textualmente dice así: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno; lo malo, si poco, no tan malo."

Nada que ver con lo que quise expresar al completar tu texto, el cual me transmitió que el tipo me parece un soñador, demasiado para mi gusto...

Besos borrascosos y feliz semana

El callejón de los negros dijo...

Borrasca por ello adapté la frase a lo de mágico... quizás el protagonista fuera demasiado soñador o no tanto y es que el resto (la sociedad) hemos dejado de serlo.

Tus comentarios siempre son pequeños sueños.

Besos
Antonio

Uve dijo...

Salió a la calle y se gastó 3 euros con cincuenta centimo en gominolas, chocolate y un refresco :) lo demás lo guardó. Ahora tenía 20 euros para vivir un poco más...


aisss callejón, perdona lo de otro día que te puse "corazón" en la url de tu blog :( ¡ya lo arreglé!

A mi largatijilla le han gustado mucho las letras que le dedicaste :)

El callejón de los negros dijo...

Uve, y así podría repetir otra vez ese retorno al pasado, a la cola de niños en el kiosko de Matías, a esas risas entre golosinas y miradas que iban creciendo a la vez que ellos.

MUCHAS GRACIAS

Fauve, la petite sauvage dijo...

Ay, ANtoñito, que en ningún momento quise corregirte, que lo que intenté decir era que yo habría hecho el relato así:


La alegría de encontrar en un pantalón -que ya ni se acordaba que tenía- veintitrés euros con cincuenta y cinco céntimos le produjo tal revuelo en su vida que desde entonces no pierde la sonrisa, no tiene un mal gesto con nadie y tiene el cuerpo inflado de esperanza.

Ya estás publicando mi relato xDDDDDD

Besos y besos y más besos.

Fauve, la petite sauvage dijo...

Ayyyy, que me olvidé de la cursiva, grñññññ...

El callejón de los negros dijo...

Fauve... je je je claro... je je je je

Saludatti con tomatti

Antonio

Fauve, la petite sauvage dijo...

¡Eeeeso!
Y con mucho queso.
xDDD ;-)

dijo...

Nunca había confiado en las compañías de bajo coste, pero entendió que era una señal del destino y compró el billete de ida a Londres. Decidió conocerla y al llegar supo que la había encontrado. Era ella. La mujer de su vida.

El callejón de los negros dijo...

...estoy seguro que hizo bien, es ten importante dar el salto, despegarse en el momento adecuado que te acerque a ella.

MUCHAS GRACIAS

© Reina dijo...

Y..., ¿cuánto valen siete sardinas y media, a real y medio cada sardina y media?

Un beso.

:) Reina

El callejón de los negros dijo...

Reina... ¿y tres sardinas y un gato?

Bienvenida.

Antonio

Oriana P. S. dijo...

¿Llego tarde?

Cada mañana buscaba entre su ropa vieja, camisas prehistóricas, chaquetas imposibles. Revisaba bolsillos y pliegues. No podía fallar. Siempre encontraba la misma cantidad: veintitrés euros con cincuenta céntimos. En algún lugar, un hada de la fortuna se arrepentía terriblemente por haber empezado esta cadena viciosa de dependencia disfrazada de ilusión.

Saludos!!

El callejón de los negros dijo...

Oriana, bienvenida, nunca es tarde y menos cuando nos traes este final tan lleno de magia. Aquí a este Callejón que goza con relatos como este.

Besos
Antonio

Oriana P. S. dijo...

Hola Antonio.
Gracias por la bienvenida. Me he paseado por todos tus blogs y no sé por cuál decidirme. Cada uno tiene su dosis de magia/cariño/realidad/imposibilidad...
Seguiré viniendo :)

Un beso.

El callejón de los negros dijo...

Aprovecharé el fresquito de la caída del sol para perderme por los tuyos.

Nos leemos.

Antonio