Caminante.

El paso de oler las flores a comérmelas está siendo entretenido. Al principio el polen se agarra a la garganta pero con vino se supera...

El caminante parecía un andarín recién salido de la academia por su forma de poner un pie delante del otro, sin miramientos de ningún tipo, sin guardar para cuando haga falta, sin cargar bien la espalda, sin distribuir el peso, sin mover el cuerpo solidariamente, ahí iba el caminante, que era eso solamente, alguien que tenía un camino por delante.

2 comentarios:

La gata Roma dijo...

Tengo a mi alrededor gente que come flores… no lo soporto…

Kisses

Antonio Aranda Colubi dijo...

manijera, cuidado con las espinas de las rosas...

Besos
Antonio