Rutas urbanas de paseos por el campo (y III)

Un día escribí ...

RUTA DE LAS RUINAS DE MUNIGA
Lunes, 1-11-99
Punto de partida : PASO A NIVEL EN EL CAMINO DE ARENILLAS (VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS)
Punto intermedio : RUINAS DE MUNIGA (MULVA)
Punto de llegada : PASO A NIVEL EN EL CAMINO DE ARENILLAS (VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS)
Distancia : Aprox. 12 Km.

El punto de inicio de este itinerario es muy variable ya que podríamos empezar a andar desde cualquier punto del camino que une Villanueva del Río y Minas con el apeadero de Arenillas. En esta ocasión, dejamos el coche en la explanada que hay junto al paso a nivel del tren que atraviesa la Sierra Norte sevillana y que une nuestra provincia con Extremadura.
Para llegar a este punto de partida, simplemente atravesamos el pueblo buscando el grandioso puente del ferrocarril (nuestro punto de referencia a la entrada de la villa es el cartel de las ruinas de Munigua), cruzamos el río por otro puente, giramos a la derecha y luego a la izquierda para ir paralelos a las vías del tren. A la izquierda se queda un pequeño embalse conocido como "el lago" y aunque la carretera pierda el asfalto, es perfectamente transitable hasta el mismo apeadero de Arenillas e incluso hasta muy cerca de las ruinas de Mulva. Nosotros, como dijimos al principio, dejamos las cuatro ruedas en el cruce con las vías del tren y empezamos a caminar.
En nuestro recorrido hasta el apeadero iremos junto a las vías del tren aunque en ocasiones las perdamos de vista como es el caso del principio del recorrido, en el que el tren por un lado y nosotros por otro, rodeamos un monte (􀂿 147 metros) y continuamos jugando al gato y al ratón con las vías hasta llegar al apeadero de Arenillas. Como referencia se puede tener en cuenta que hasta el cruce con el camino que lleva al Cortijo Miraflores hay 2 km. y de este punto hasta la antigua estación hay 2 km. El terreno alterna las zonas con pendientes y las llanas.
Encontramos bastante ganado vacuno en esta primera parte del recorrido, y fuimos notando ligeramente que el color de campo no tenía una variedad de marrones típica del otoño. Lo que observamos claramente fue que el suelo estaba muy resquebrajado, creando en la dehesa que rodeábamos separaciones en el suelo realmente grandes. Eucaliptos y pinos eran lo que nos encontrábamos hasta llegar al Apeadero de Arenillas.
Separándonos de las casas giramos a la derecha y atravesando una cancela nos adentramos en un paisaje que me pareció maravilloso, paisaje verde, ¡¡qué bien sentaron las lluvias de finales de octubre!! El terreno es bastante llano y aparecen varias bifurcaciones en las que siempre debemos tomar el camino principal, dejando a la izquierda los secundarios. Pasamos por zonas donde el cerdo es el rey y las encinas y bellotas sus más fieles sirvientes. Estamos en su terreno y disfrutamos con ellos de la libertad que nos da la sierra. Insisto en la belleza, verdura y frescor de lo que nos rodeaba. En uno de los cruces hacia la derecha hay una flecha indicando el camino que hay que seguir.
En un momento dado podemos divisar entre árboles nuestro objetivo pero antes de alcanzarlo debemos cruzar el Arroyo del Tamohoso. Después, una pequeña ascensión y nos encontramos con la verja que indica el horario de visita (de 10 a 16 horas). Seguimos subiendo y rodeando el "castillo" romano que antes habíamos visto por su lado más alto llegamos hasta las ruinas del Municipium Flavium Muniguense (Munigua/Mulva). El único día que descansa el guarda (llamado Manuel) es el lunes pero el hombre viendo que era fiesta y el personal aparecía mucho por allí nos recibió. Nos dio el folleto explicativo y estuvimos charlando con él durante un rato. Luego emprendimos el camino de regreso. Desde el apeadero hasta las ruinas romanas hay 2,5 km. y multitud de sitios donde pararse a disfrutar.
Recomiendo llevar los itinerarios de los trenes de cercanías y regionales que hacen ese recorrido. El camino de regreso es por el mismo lugar.

Nota1: Este recorrido puede convertirse en un paseo si dejamos el coche en Arenillas y recorremos sólo (ida y vuelta) la última etapa.

Nota 2: Este recorrido se puede hacer más completo ( pero un poco más largo) si dejamos el coche o el tren en Villanueva y después de llegar hasta el santuario romano volvemos por la otra vertiente del Arroyo Tamohoso hasta encontrar el pueblo.

Nota 3: La variante que me parece más interesante es bajarse del tren en Arenillas (sólo fines de semana y festivos), llegar hasta Munigua y volver por el otro lado del arroyo hasta Villanueva, donde se puede coger el tren de regreso. Tener en cuenta que en Arenillas paran muy pocos trenes.

6 comentarios:

*LaDy SiSiaK* dijo...

coño, que me vuelvo loca... ¿Por qué leches non pude comentar el otro post y el otro sip??

Buen verso al que hiciste alusion. Parecía dedicado a mi humilde persona!!!

herodes de la betica dijo...

Me voy a apuntar a un viajito con ustedes, que conste, porque lo que relatas en la entrada, me trae recuerdos de cuando hacía largas y largas caminatas por la aldea de mi padre. Y parte de los lugares de tu entrada, los conozco y me traen buenos recuerdos.

Como siempre, un gran y enomre abrazo.

El callejón de los negros dijo...

Lady no te vuelvas majareta, es que algunas entradas no permito comentarios, son "sin palabras" (mías o de comentaristas) que recogen viñetas o textos publicados en internete y con los que me identifico o me han resultado curiosos. Si son textos míos (o que me los envían para publicalos) si abro el debate, cuando son ajenos como es en este apartado "sin palabras" que cada uno reflexione consigo mismo o en el sitio de origen. Chalauras, cosas de este Callejón.
Me alegra te gustara lo de Gil de Biedma, también lo estaba descubriendo ya que sólo lo conocía de referencias. En la poesía, está claro, hay sitio para todos.

Herodes, estupendo remueva tus recuerdos más positivos, porque paseos por una aldea deben ser para recordar. Me encataría repetirlos cuando al final de este año se cumplan diez de la crónica. No sería mala idea para un quedada...
Gracias por tus palabras.

Saludos
Antonio

La gata Roma dijo...

Pues esta ruta no la conocía, me ha gustado mucho mucho; además es que yo soy muy de tren…
Por cierto que es cierto, certerísimo el poema que le pusiste a Lady en su blog… No me imaginaba que ese antepasado de nuestra siempre querida amiga, Esperanza Aguirre, escribiese cosas así…

Kisses

El callejón de los negros dijo...

Manijera, republicana y amante de los trenes, ¿no nos hemos conocido en alguna vida anterior?

Sí, una ruta en la que aparezca algo relacionado con los trenes siempre incita a la búsqueda.

Es que esto de la poesía lo estoy descubriendo ahora, uno es que ha tenido un pasado aburrido, sin poesía, sin textos corrosivos y pocos viajes en tren. Este autor me está gustando mucho, Gil de Biedma por si no lo había dicho antes.

Nos leemos.
Antonio

Duende del Sur dijo...

Magnífica entrada amigo Antonio.

La verdad que ahora es una buena época para hacer rutas como la que describes en la entrada. Yo, personalmente, me quedo con la de la nota 3.

Saludos y suerte mañana en el mano a mano!!