La primera sensación

Abrí el periódico digital y vi la foto.
La imagen primera que me vino a la cabeza fue la de un niño enterrado en escombros en uno de los bombardeos de Gaza, u de otros bombardeos en las otras 'Gazas' que hay en el mundo, al segundo siguiente corregí la visión y pensé que era un niño que viendo la cabalgata estaba atrapado tras una avalancha de la masa humana en pos de caramelos y peluches, ¡no!, finalmente era sólo un instinto de supervivencia, hay muchos caramelos pero para conseguir el que uno quiere debe luchar especialmente por conseguirlo, marcar la diferencia, y el caramelo como los sueños sólo se cumplen en aquellos que luchan por ello, sin importale barreras, sin importarle que el mundo pueda ir en contra. Bravo por el niño y por el fotógrafo de ABC que supo mirar por su objetivo y plasmar como se consiguen los sueños.

O será que llevo desde la tarde de ayer con los ojos enturbiados viendo las caras de los niños, de los míos, de todos. Y pensando en tantas cosas... me vino a la memoria una foto que le hicieron hace años a una niña que murió ahogada en una inundación y aún tuvo tiempo de hablar con el que nada pudo hacer por salvarla pero si recoger su testimonio final que cada momento en que me siento con la piel diferente me viene a la memoria, y pasan los años y la humanidad no aprende. Son las primeras sensaciones tras ver una foto que es pura maravilla y es símbolo de alegría pero ya os digo, llevo llorando, a veces por dentro otras veces dejándome brillo en los ojos, desde hace muchas horas... especialmente cuando una princesa que vive en un castillo de setenta metros cuadrados me dijo anoche... 'Papá, a los Reyes Magos no se les puede ver cuando vengan, que se rompe la magia'.

Y así sigo, como los caracoles, limpíandome por dentro y por fuera, con el corazón a flor de piel hasta la próxima... que será una mañana luminosa, no lo dudéis... mientras espero me escondo en este callejón enigmático que distorsiona mi esencia tan rudimentaria.

14 comentarios:

Candela dijo...

La niña de ojos negros de tus pesadillas se llamaba Omayra Sanchez. Y tampoco puedo olvidar sus ojos. Aqui no tengo ojos ilusionados que ver, al menos hoy, aqui no se celebran Reyes, auqnue ya los vi en Navidad y tienen el mismo sentimiento.

Luz de Gas dijo...

Un poco diferente la situación del chico del caramelo y la de Omayra que tengo clavada en la retina, my duro ver como se hundía delante de todos y las cámaras y nadie pudiera hacer nada, muy duro.

Paralelismos infantiles por alcanzar algo que se nos escapa.

Casi llegar con la mano y no tocarlo.

Orgasmos interruptus de la razón humana.

Un abrazo Antonio

La gata Roma dijo...

Los niños, sus miradas… a veces los envidio, otras no, otras veces me parece cruel que ofrezcan esa inocencia al mundo, esa que el mundo no sabe devolverles..
Tal vez es que a esta edad nos traen otros juguetes… Me han dejado una especie de rompecabezas para superdotados que… vaya tela.
Kisses envueltos en celofán

SUSANA dijo...

Es un mundo extraño el nuestro, Antonio, creo que incluso cuando me despida, seguiré sin comprenderlo.

Sólo sé que mientras te leía, también recordaba otros ojos infantiles padeciendo.

Muchas Gracias por el post!

Un beso!

Canónigo Alberico dijo...

genial tocayo, genial

mrrm dijo...

Genial la foto,no necesita muchas palabras. A mi me pasa igual, en estos días ando con un nudo en la garganta.
Que bonita es la mágia y la ilusión de un niño. Ellos, desde su pequeño mundo, se asoman al nuestro por las ventanas de su casa de fantasía protegidos por su interior decorado de mágia. Por eso, cuando tienen que salir de ella de golpe, se les ve tan desamparados. Su instito de supervivencia, superior al nuestro, les hace luchar y seguir porque en su inocencia piensan que más adelante podrán volver a entrar en su casa mágica. En su lucha se les irá el tiempo y cuando quieren volver a entrar ya no caben por las ventanas ni por la puerta ni nada. Yo siempre digo lo mismo,dejadlos, ellos aprenden a brir y cerrar la puerta, y entran y salen, hasta que deseen quedarse más tiempo fuera. Después les quedan muchos años para ser adultos. Pero, por Diós,que nadie le pisotee su preciosa casa...
Mi puerta se cerró un día que tuve que salir corriendo, pero mis hijos me dieron una llave para abrirla denuevo.

Saludos

Rosa

María dijo...

Maravilloso tu escrito, esta primera sensación tuya que acabo de leer en tu blog, y que me enternece el corazón por haber dedicado un posts a esos niños que no saben lo que son los reyes en estos momentos porque están viviendo la desolación de la guerra, y que muchos están heridos sufriendo la desesperación de unos humanos que son inhumanos que lo único que hacen es destruir el mundo con sus atrocidades, se me rompe el alma y me desgarro de dolor pensar en todo aquello que, aunque lo tenemos lejos, está cerca, porque son personas humanas, niños, mujeres, hombres que están viviendo una destrucción, esto es espantoso.

Y miradas de niños con lágrimas en los ojos, que no tienen que llevarse a la boca, esto no tiene nombre amigo mío, ¿somos humanos consintiendo todo ello? debemos intentar hacer algo, tú ya pusiste tu granito de arena enlazado a la derecha de tu blog, y también en el centro, con este post, te doy las gracias por ello, por la humanidad demostrada en ti.

Un beso enorme y feliz año.

Du Guesclin dijo...

También tengo clavada la imagen de Omayra despuñes de tantos años, y eso que me pilló bastante crío.

Bien dices, la humanidad no aprende, pero el verdadero problema es que no le interesa aprender. Es más fácil que todo siga como está, bombardearnos con tres o cuatro imágenes que nos enternezcan y nos creen cargos de conciencia, y al día siguiente no ha pasado nada.

Como dice un amigo, lo fácil es adelantar las rebajas... y qué verdad es...

Saludos.

Anónimo dijo...

Las rebajas son el gran negocio de los comerciantes y la guerra el de los gobernantes. A nosotros nos entretienen con LA CRISIS y por aquí dicen: " joé con la crisi, que no no yega paná; po to los bare están yeno sobretó lo fiene de semana y la gente sentaita ar so por muchso frío que haga y mu poco que dise que tiene". Si señores dan pena esos niños de la guerra luchando por su inocencia destruida por un puñado de políticos manipuladores, pero más pena meda de nosotros que nos han enseñado a mirarnos el hombligo y nos conformamos con decir "con tanta crisis dónde vamos llegar".
Todo lo que nos rodea está por encima del YO absoluto del que nos han enseñado ha hablar.

Saludos

Rosa

ROSALÍA dijo...

Lo que a mí me vino a la mente al ver la foto fueron los hombres que quedan atrapados a la entrada de la plaza de toros en los sanfermines, esa angustia, esa asfixia.

Y creo que somos muchos los que recordamos a Omayra, esas impactantes imágenes, ese brutal documento gráfico (que hay tantos para recordar ...)

Yo he llevado a las cabalgatas a mis sobrinos, y se lanzan como porteros por conseguir su ilusión. Y qué coñ..., yo también por verles reír!

Feliz año.

María dijo...

¿Nada nuevo? a pesar de todo te dejo mi huella con un saludo.

Cipriano Cabrera Robles dijo...

Un saludo, gracias por tu visita, este año cuando se quede en la portada de la feria habrá de especificarse en que arco jajaja.

saludos y muy bueno tu escrito.

América dijo...

Aquella niña como olvidarla,todos los que vimos o vivimos aquellos momentos a través de la pantalla quedamos marcados de por vida,tan solo la mencionas y como un golpe seco llega a la memoria,duros días,sin duda la primera impresión de la foto para mi no fue la de la cabalgata ni los caramelos,creo que afortunadamente estamos sensibles asociamos casi por instinto la imagen el sufrimiento,por que de alguna manera pensamos en los nuestros.

El callejón de los negros dijo...

Aquellas imágenes lejanas, las de hace unos días, las de mañana...

Un abrazo

Antonio