Palabras que escuecen

Justo Navarro nos trae a las páginas de El País el siguiente artículo, con el que me siento plenamente identificado, y aunque hasta ahora cuando traía al Callejón algún artículo o viñeta ajena no permitía comentarios para crear el debate en el lugar de origen, pienso que es bueno dejar que cada cual suelte y comente lo que piensa del tema. Las cosas aquí dentro van cambiando, ya os contaré poco a poco.

Y en este caso, la preocupante situación de guerra infinita y desproporcionada (sin olvidar que todos los muertos son iguales, no usemos la demagogia ...) entre Palestina e Israel, y de una invasión donde civiles caen como moscas por convivir con terroristas. Como con la foto de la anterior entrada, me vienen instantáneas de tantas cosas, y de un hombre que es algo más que uno de los mejores jugadores de ese deporte llamado fútbol, pero sobre el valiente Kanouté ya estuve hablando en una mesa camilla donde no importan los colores cuando de hablar de personas humanas se trata.

La palabra Palestina les escuece con solo pronunciarla, como ocurre con nuestro abandonado Sáhara, sólo decirlo produce sarpullidos en quienes pueden hacer y no hacen. Con Jund Filastin se les hiela la sangre. ¿Y si hubiera escrito en la camiseta sólo la palabra 'justicia'? que es lo contrario de la palabra que hace mirar para otro lado, al de los rascacielos bursátiles, al del poder oculto. Lo contrario de justicia es Palestina, una de las mayores injusticias. De momento.

"Minuto 40 de partido de Copa del Rey, estadio Sánchez Pizjuán: el delantero Kanouté marca para el Sevilla el segundo gol al Deportivo, lo celebra y, a pesar del frío, se descubre el pecho, se echa la camiseta blanca a la cabeza y deja ver, mientras busca las cámaras, otra camiseta negra sobre la que se lee en cinco idiomas y tres alfabetos la palabra Palestina. Creo que millones de espectadores han sabido inmediatamente, a través de la televisión y los periódicos, de qué hablaba Frederic Kanouté con una sola palabra: estaba hablando de la invasión de Gaza y el castigo militar israelí contra sus habitantes. Ayer mismo decía uno de los titulares de primera página de este periódico: "La ONU denuncia otra matanza de palestinos en la ciudad de Gaza.

Kanouté se ganó una tarjeta amarilla del árbitro, más 3.000 euros de multa del comité disciplinario correspondiente, porque, según los reglamentos de la Federación Española de Fútbol, "el futbolista que exhiba cualquier clase de publicidad, lema o leyren sus contenidos enda, siglas, anagramas o dibujos, sean los que fueo la finalidad de la acción, será sancionado como autor de una falta grave". Hay quien ha recurrido a motivos religiosos para justificar que Kanouté se saltara el reglamento: Kanouté es musulmán. Pero yo, que no soy musulmán, comparto el recuerdo de Palestina con Kanouté.

Israel, probablemente el único Estado del mundo que tiene su fundamento en una religión, ha contribuido a la reanimación de una especie de supraestado religioso, la nación musulmana. Es como si los palestinos, que han ido quedándose sin tierra, a falta de otra cosa tomaran como suelo y base sus creencias, un libro sagrado que es como un país en el que han encontrado compatriotas de todo el mundo. Pero no creo que sea religiosa la causa última del pleito palestino, una cuestión bélica en torno a territorios y posibilidades de vida. Las doctrinas religiosas, como cualquier otra doctrina, sirven de aval ideológico para guerras y paces. Los Derechos Humanos han servido de pretexto para bombardear países.

En Palestina se pelea por la tierra, por la supervivencia. El escritor israelí David Grossman, que perdió un hijo en la última guerra relámpago de su país en Líbano y defiende el entendimiento entre judíos y palestinos, describió una vez "un Israel minúsculo, cuyo tamaño en el mapa no basta ni para escribir su nombre en él, con una anchura máxima en la parte central de apenas once kilómetros, rodeado de países y pueblos que le son hostiles, algunos de los cuales se encuentran inmersos en una ola de fundamentalismo islámico y preñados de un odio a los judíos por el mero hecho de ser judíos y declaran abiertamente su voluntad de destruir el Estado judío" (La muerte como forma de vida, Seix Barral, traducción de Ana María Bejarano). Los palestinos viven aún más estrechos y acosados.

Ha habido estos días manifestaciones en la calle, en Córdoba, en Sevilla, en Granada, movilizaciones de musulmanes, sobre todo, y un amigo católico me decía que no iba por miedo a que otros manifestantes lo consideraran un intruso, es decir, de otra religión. Las religiones siempre han sido particularistas, excluyentes, muy suyas. Un síntoma peligroso del actual estado del mundo, irreparablemente violento, es la nueva ola religiosa, simultánea a un nuevo fervor por las banderas y las identidades étnico-territoriales. El fútbol es más universal que la religión. El gesto de Kanouté suma más adeptos que ninguna manifestación convocada por una particular fe en lo sobrenatural. No hay nada que oponer a la multa, prevista en los reglamentos que supongo que Kanouté conocía. Uno de los jueces de la Federación Española quería más sanción contra Kanouté. Piensa ese juez que el recuerdo de Palestina, el solo uso de la palabra Palestina, incita hoy a la violencia. No creo que tenga razón: a la violencia incita el cerco, el bombardeo, la invasión de los territorios palestinos.

Justo Navarro"


9 comentarios:

Luz de Gas dijo...

Me exaspera que puedan anunciar de todo y por levantarse la camiseta los multen.

Paz por siempre, ayer Kalbadillo en la radio hizo una representación con su hijo genial sobre el tema.

Un abrazo Anotonio

Zapateiro dijo...

Lo que no es de recibo es que masacren un pueblo con el pretexto de que los que gobiernan son terroristas. ¿Qué son los israelíes en estos momentos? ¿justicieros?

Pongámonos en situación: vives en la miseria, cercado, sin posibilidad de salida. Eres analfabeto. Matan a los que más quieres y sólo ves barbarie y pobreza. Crees en un Dios y unas Escrituras que se pueden interpretar de muchas formas, pero quienes tienes cerca lo hacen de forma que piensas que hay otra vida mejor y que si mueres por tu causa serás un mártir. ¿No te inmolarías llevándote por medio a todo el que puedas que te haya dejado sin nada?

Así es como se explican estas cosas. Y lo peor es que toda esta mierda acaba salpicándonos a todos. Y mientras el mundo observa cómodamente todo este odio que se está gestando para los restos.

jrfr dijo...

Hoy me siento palestino, es más llevo bastante tiempo (años) sintiéndome palestino. Hoy he estado en la manifestación de Sevilla. Pero una cosa es una cosa y otra es otra. Yo creo que el deporte no debe permitir manifestaciones políticas, religiosas, culturales, ni de ningún tipo que no sea el propio deporte porque siempre habrá alguien que este a favor y alguien que esté en contra y hay cosas que hay que discutir en otros foros y el del deporte no es el adecuado, cada cosa en su sitio.

Además, cada vez tengo más claro que las religiones (al menos las semíticas) son la mayor lacra que se ha inventado en la historia de la humanidad. Algo que une a un corpúsculo de personas y que las separa del resto de los humanos.

1abrazo, disfrutemos de que "Dios posiblemente no existe" ;) y nuestro apoyo al pueblo palestino.

♥♥♥ M @ r Y ♥♥♥ dijo...

A mi lo que me pone de la cabeza es la maldita guerra y que se pongan de uno u otro lado habla de su ignorancia de ambos lados pòrque nada de lo que digan vale una vida humana de niños mujeres y hombres nada ni la mas remota idea que puedan expresar.

Octavio dijo...

La sanción ha sido excesiva, la máxima posible ante un gesto de este tipo, según tengo entendido. Una barbaridad. Falta de sensibilidad en los comités. Todo por mostrar el nombre de un territorio. Habría que hacer un escote entre todos para pagar esa multa.
Aprovecho para presentarme. Vengo desde el blog de Juanma; ya he leído otras entradas en este callejón y volveré por aquí. Un abrazo desde la costa, hoy con frío pero menos (al menos, exteriormente).

Leo dijo...

Hola, cai aqui por casualidad, y buscando el blog de Luz de Gaz. Conozco el blog de Navarro en el País y lo sigo. Hombre, yo aunque reconozco que el futbol debe estar al margen de polémicas, apoyo su acción, qué queréis que os diga. Es un asunto muy controvertido de dar razones a unos, pero no hay razón que justifique la muerte de personas. Y sí, para mi tb las religiones, al menos las mas cercanas son una lacara, solo sirven de pretexto para masacres y barbaridades. Diganme una cosa buena que haya hecho la humanidad, no puedo acordarme. Y a todo esto, es una verguenza lo de la Comunidad Internacional, quién se atreve a meterse con el lobby judío. EEUU ha vetado una intervención desde el Consejo de Seguridad de la ONU. Así cómo va nadie a decir nada, si son los que mandan. Saben que tienen el poder.

El callejón de los negros dijo...

Amigos,

en que se está produciendo una masacre (que no es nuevo para nada...) estamos de acuerdo, en que el terrorismo y el odio engendrado existe y está ahí también, quizás en que se utilice el deporte para la propaganda poganda política también pero ....

hay personas que en este mundo viven una situación previlegiada y deben devolver a la sociedad lo que está les da... y si ser punto de atención mediático puede remover el asiento del embajador de Israel en España pues bienvenido... y si hay una ley que lo sanciona que lo haga... a una sola palabra... en fin... por qué no se sancionó, por ejemplo, al Cádiz cuando sacó una pancarta apoyando 'No al cierre de Astilleros' (si hubo sanción no se le dió campanillas), y es que hay palabras que escuecen... será como dice la diputada catalana del PP que no nos entienden el andalúz... y ya me estoy saliendo del tema...

Gracias a todos por vuestras opiniones...

Antonio

América dijo...

Todo lo que mueva a que todos dirijan su mirada a un enfrentamiento que sabemos no deja cabida para la paz en bienvenido,de entrada la imagen del jugador levantando su voz no me agrada por que ese no es el lugar,pero deteniéndome un poco,las circunstancias ameritan todas la observaciones y discusiones posible,es la única manera de que no se instale la indiferencia en nuestros corazones.

El callejón de los negros dijo...

La indiferencia colectiva está instalada en la sociedad, sólo la individual puede hacernos ver algo más, América. Gracias por tus aportaciones.

Antonio