La suerte

Carmen susurró al oído de Juan, su marido, las que quizás fueron sus últimas palabras antes de morir: "La suerte cambiará, os cambiará, seguro Juan, os cambiará, cuando el niño se entere de que tu no eres su padre seguro que os cambiará..."

12 comentarios:

La cara oculta de la Luna dijo...

No sé cómo llegas a estos pensamientos Antoñito.
Me pregunto si Juan se enteró también en ese momento.

La gata Roma dijo...

O lo mismo no, que a veces la biología es insignificante…

Kisses

Mayte dijo...

O quizás solo pondrá todo en su lugar...

Biko grande...siempre.

Dama dijo...

Desde luego... parece el último capítulo de Falcon Crest

Zapateiro dijo...

¡Qué bueno! :D

Lisset Vázquez Meizoso dijo...

La biología no es lo más importante cuando la cosa va de amor. Si fuera así solamente nos enamoraríamos de familiares y no es así. Entre padres e hijos, lo importante es estar ahí cada día, verlos crecer y crecer y aprender con ellos, ser el apoyo que necesitan para comprender un poco más el mundo que les rodea y que se si se caen, alguien que les quiera les ayude a levantarse.

Rafael dijo...

y que más da, lo importante es el cariño.

El callejón de los negros dijo...

Hay tantas posibilidades como personas lo leen. Por eso el trabajo duro del microrelato lo pone el lector.

Saludos
Antonio

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Pues si fuese mi caso no me cambiaría nada. Si la cabra es mia el chivo es mio.
Adiós, un abrazo.
P.E. La tia era una hija de puta buena, ¿que no?

El callejón de los negros dijo...

Fijo...

Saludos.
Antonio

Capazorros dijo...

¡Joder con la señora!
Un saludo.

El callejón de los negros dijo...

Capazarros, tras la muerte, siempre suelen aparecer verdades...

Saludos
Antonio