La escalera de caracol

Mi profesora de lengua de C.O.U. nos planteó el dilema, "describir con palabras, sin usar las manos ni los gestos ¿cómo es una escalera de caracol?", la misma profesora que meses antes nos hacía ver que en las viñetas de Asterix había mucho más escondido, y entre romanos, galos, pescaderos y bardos atados a un árbol, nos seguía poniendo delante de nuestras narices la magia del lenguaje. Las palabras, tal día como hoy, y que forman ese lenguaje (no confundir con la lengua usada que ese es un aspecto puntual, anecdótico y circunstancial de cada uno) que usamos para comunicarnos entre los humanos, esas palabras son las protagonistas de este medio que particularmente en mi Callejón cumple un año. Se abrieron las puertas de la barrenduela (como la del Duende en Jimios, cerca de la de la Harina, donde recogía la cartulina amarilla llena de números para agujerear en las puertas del estadio de mi equipo de fútbol, ¡ay! ... el tiempo...), y pasaron las horas, y cumplimos un ciclo, en la medida occidental del tiempo, un año, para muchos una vida, para mi bucanero más de media, y para la que me debe una búsqueda de tesoros entre arcos de herraduras y balconadas para princesas, tiempo para descubrirse. Para la convivencia nuevas experiencias y para el Callejón de los negros un sin fin de comentarios llenos de opiniones, respuestas y cariño. Pero todo tuvo un comienzo, su propio Silmarillion ...

Lo primero que se publicó, tal día como hoy, surgió de unos días de observación cansina hacia el horizonte atlántico, enterrado en arena e intentando escapar del peso que eso suponía. Abrí la libreta y escribí Titiritero,
Cuando me di cuenta ya era tarde. Tan lento de reflejos como siempre. Y si me hubiera dado cuenta tampoco hubiera podido. Y luego del error se pasó a la comodidad, bueno, a la búsqueda constante del camino rápido, el que evita coger el toro por los cuernos, esquivando, toreando mal. Ahora sólo me queda oler el buen potaje desde lejos, remover con el cucharón de vez en cuando pero seguir lejos de la cocina. Sigo en el salón, y ni siquiera en el sofá. Me siento en el suelo.
La arena me entraba en los ojos y tuve que esquivar preguntas respecto a lo que mi silencio y cabeza enredaban, y me surgieron Sin rumbo, Personaje, y encadenados vinieron Alas, Naturaleza cruda y Dioses,
No tienen caminos que no hayan experimentado, conocen hasta el último rincón del sitio, del tiempo que les ha tocado vivir. Y sin embargo tienen miedo del ayer. El mañana lo dominan, el presente lo viven, el pasado lo ignoran. Por eso temen hablar a la luz de una chimenea en una noche de invierno.
Pero antes ya me había lanzado a un mundo sin eco, con Arroyo Garabato, en el que escribía mucho sobre mi Semana Santa, libros y paseos o caminatas. Muchos de estos han ido apareciendo como el Guadiana en esta su nueva casa. Y sin duda que son esos cuentos de Por el camino más corto los que pusieron los primeros adoquines que luego me llevarían a la Cuarentena Sevillana ...

En constante cambio y acercándome lo que me dejen a la belleza de las cosas. Con las palabras como principal argumento (que me perdonen los puristas si alguna vez pongo alguna foto). continuaremos explorando y abriendo los caminos iniciáticos que cada lectura, cada mirada, cada referencia expuesta ante los ojos del que os escribe vaya surgiendo.

Gracias por vuestros comentarios pero sobretodo por vuestros silenciosos y bellos pensamientos más solitarios sobre esta escalera de caracol que llaman blog, relatario o cuaderno de bitácoras en tierra firme. Escalera de caracol me gusta llamarla, cada uno con la suya a cuestas.

NOS LEEMOS.

18 comentarios:

Zapateiro dijo...

¡Felicidades! Que cumplas muchos más.

Un saludo.

Du Guesclin dijo...

No se si felicitarte por el año o darte las gracias por todo este tiempo haciendo mas amenas nuestras horas delante de la pantallita.

Es un placer poder pasearse por este Callejón, o esta escalera de caracol (como vos gusteis).

Y espero seguir felicitándote al menos hasta que el cuerpo aguante.

Saludos.

costalero gruñón dijo...

Pues sí, muchas felicidades por este año. Me incorporé tarde a tu nómina de "adictos", pero más vale eso que nunca, no?. Espero poder seguir leyéndote mucho tiempo más, porque eso significará que seguiremos en la pelea...

Saludos desde la ciudad de la Alhambras

Luz de Gas dijo...

Precisamente ayer estaba bajando por una escalera de caracol y me estaba dando de pensar en lo curiosa que resulta, la sensación que te están metiendo en algún sitio con un taladro.

Así nos vamos metiendo en cada entrada que cuelgas y nos perdemos en ese mar de palabras que nos llevan en este mar de dudas tan cerca de esa isla que llaman Youkali.

Felicidades, gracias por cuidar la casa y por bajarte del tren.

Besos

La gata Roma dijo...

Tal vez nunca dije con tantas ganas: que cumplas muchos más, y que yo lo lea.
Cuando mi blog aún llevaba pañales y no tenía un concepto claro, ya apareció por allí un personaje que venía de un gaditano callejón. Hoy en día mi blog ha ganado en extensión, en amigos, pero creo que el concepto sigue igual de indefinido. Por suerte para mí, el callejonero no me dejó, y además, ha tenido la paciencia de leerse el blog de cabo a rabo, de la primera entrada a la última. Por eso, por este rincón, por los cuadernos que rescatas, por esa maravillosa Cuarentena, y por tantas cosas más, permíteme que no te felicite, sino que te de las gracias, una y mil veces, por todas las escaleras de caracol (que por cierto, la semana pasada subí más de una y de dos) que nos vas dejando, tanto aquí como en los comentarios.
Como tú dirías: un puñao de kisses de esos…

Canónigo Alberico dijo...

felicidadesssss

América dijo...

Me acerco por primera vez a tu blog en tu primer aniversario,la escalera estaba ahí y yo no la terminaba de subir,hoy piso el primer escalón,aunque tengo la impresión de que me toca bajar la escalera y descubrir tu blog en toda su extensión,deseo que sigas cosechando éxitos por demás bien merecidos....
En cuanto a la escalera de caracol,comentario aparte,es curioso lo aprensivo de la imagen en mi cabeza,desde siempre la asocio con algo misterioso o desconocido,con cierta oscuridad,pero desde hoy pienso que a algún lugar bueno nos conducen....Nuevamente felicidades.

el aguaó dijo...

No fue hace un año. Fue hace menos. Te descubrí como el que descubre una librería oculta en un callejón. ¡Qué paradoja!, un callejón.

Entonces me quedé en silencio. Expectante, pero en silencio. A golpes de ratón, me perdí en los entresijos de este Callejón de los Negros, y entonces supe que tenía un problema. Me había enganchado a algo de lo que no podía huir. Me había convertido en un drogadicto de tus letras.

Con el tiempo seguí leyéndote y aprendiendo. Sobre todo aprendiendo. Y luego aparecerían apéndices. Uno informativo sobre un Derribo y otro magnífico sobre una Cuarentena que guardo con mucho cariño, en un archivo PDF, y que espero que un día puedas dedicarme y firmarme.

Por eso, querido Antonio, por tus bellísimas entradas, tus curiosos textos y tus originales cavilaciones, somos nosotros, tus parroquianos, tus visitantes, los que tenemos que darte las gracias.

Gracias amigo. Felicidades y espero que cumplas otro año más y sigamos leyéndonos.

Un fortísimo abrazo.

Tormenta. dijo...

¿Qué rápido pasa el tiempo,verdad?

Bueno, yo como algunos que te comentan, te descubrí no hace tanto, y de heho me alegro de haber encontrado tu espacio.. así que por qué no celebrarlo? jeje, venga ese brindis niño! bebamos,bebamos, bemamos, hasta que no, nos conozcamos! hip hip!por mucho tiempo más niño,salud!
Y besos!.

Joana dijo...

Como que no hace un año que tengo el blog (aunque no recuerdo el día que lo empecé,lo tendré que mirar), no hace un año que te leo, pero me parece leerte de hace más. Yo ignorante total de vuestra Sevilla, ahora soy un poco menos ignorante y en parte es gracias a tu blog. Y si la escalera de caracol es llevar el blog a cuestas, mientras haya un pc y una conexión, te leeremos desde donde estés, ya sea la torre más alta de Sevilla o en la China de los chinos verdes que hablan mandarín.
Felicidades!!!!

lisebe dijo...

¡Me uno a las Felicidades masivas!

Y me gustaría intentar hacer una "paremia" a modo de felicitación:

"Aunque el tiempo no pare
y las letras sigan su línea o renglón,
haciendo de ellas bellas frases,relatos y cuentos o historias llenas de magía y humor.
Te deseo que continúes adelante por esos mundos de ensueño, de vida ,de historias que nos hacen
vibrar y soñar, en este mundo en que las letras son un camino lleno de ilusión "

¡Felicidades Antonio y que cumplas muchos más y que nosotros los leamos!!!

Besitos

pati dijo...

Una espiral perfecta. Como tu callejón. Porque a medida que uno/a avanza en él, se aleja de la ignorancia.

Felicidades, Antonio.

Un beso.

panterablanca dijo...

Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos todos, cunmpleaños feliiiiiiiiz... JIjijijijijii!!!, y ahora saca el cava que brindaremos todos para que cumplas muchos más al frente de este fantástico blog ;-)
Besos felinos.

sevillana dijo...

Creo que entré por primera vez en tu blog hace poquito, pero por ahora te sigo visitando aunque no te deje comentario.
Felicidades por este año cumplido, a mi aún me queda bastante tiempo y aparte he de aprender más de vosotros, los grnades blogueros
Besitos

Tormenta. dijo...

Enciendo un cigarro, entro en tú blog, las dos y pico de la madrugá,(no puedo dormir) leo de nuevo tú post, y entonces giro la mirada hacia la derecha,y leo:
Querrás que siempre, este lloviendo... jajaja, gracias niño, no sabes que sonrisa se dibujó en mí.

El callejón de los negros dijo...

GRACIAS por las felicitaciones.

Y lo seguiremos intentando.


Antonio

verdial dijo...

Desde luego felicitarte por este primer año.
Y decirte un deseo: que sigas cumpliendo más para poder disfrutar de las estancias con las que vas llenando tu casa.

Un abrazo

El callejón de los negros dijo...

Gracias Verdial, y en eso andamos en rodearnos de cosas que nos ayudan a sentirnos mejor.

Antonio